“Yo hubiese sido una Mártir de Barbados…”

Por: Ing. Yailín González.

El 6 de octubre de 1976 se perpetró un sabotaje contra la nave de Cubana de Aviación CU-455, provocando la muerte de sus 73 personas a bordo. Entre ellos viajaban 24 integrantes del Equipo Nacional de Esgrima, tras participar en el Centroamericano y del Caribe de esa disciplina, celebrado en Caracas, Venezuela, donde la delegación cubana ganó todas las medallas de oro disputadas en la competencia.

A propósito del trágico hecho, Marlene Font Kindelán, quien integró el Equipo Nacional  de Esgrima de 1972 a 1981, accedió a esta entrevista.

Yailin.- Todo deportista cubano tiene como objetivo principal integrar la Selección Nacional para representar a nuestro país en las diferentes competencias internacionales y regionales. ¿Cuál fue el motivo de no integrar la Selección Cubana de Esgrima para los Juegos Centroamericanos y del Caribe de 1976?

Marlene.- ¡Ay!, me da dolor decir esto  –suspira–, Bueno, en el año 76 el primer equipo vino de la Olimpiada de Montreal, donde ocupamos el sexto lugar, había nada más que 3 armas: sable, florete y espada. En la actualidad se realizan 6 competencias, es decir, compiten en todas las armas las mujeres como los hombres, individualmente o por equipo. En aquel tiempo se concebía para el femenino el florete; para la competencia del Centroamericano del 76 se escogió un segundo equipo, y para darle fuerza se seleccionó a una integrante del mío, que era el primero, –suspira de nuevo–. Me da dolor hablar de Mártires de Barbados… Todas eran mis compañeras, todas éramos del mismo año, dormíamos en el mismo cuarto, estábamos en el Pre-universitario. Bueno, para reforzar el equipo, se coloca  a Nancy Uranga. Ella se destacó en los Juegos Olímpicos del  76. Nancy estaba embarazada en ese momento, pero era reciente. O sea, podía ir al viaje. Mucha gente no sabía que Nancy estaba embarazada. Después se dijo. Incluso hubo mucho contratiempo en ir en ese viaje, porque cuando estaba en el aeropuerto, tuvieron que virar por la madrugada. Ahí estaban Milagro Peláez, Virgen Felizola, que tenía 18 añitos; Inés Luaces y Nancy Uranga; cuatro de mis compañeras de aula. Nancy Uranga estaba estudiando Microbiología en primer año de la Universidad; Inés Luaces, Estomatología; Virgen Felizola y Milagro Peláez, Cultura Física. Pero al igual que el masculino del florete y sable, eran compañeros del aula. Un grupo de la delegación tuvo que virar, porque había problemas con el pasaporte. Viraron las hembras, dejaron su valija en el aeropuerto, yo le tuve que prestar ropa a Inés. Al otro día se fueron. Cuando empezó la competencia, los de florete tuvieron que competir en espada, porque todavía no había llegado la delegación que tuvo problemas con el pasaporte. A pesar de todos los contratiempos, conquistaron todas las medallas de oro por equipo e individual. Cuba venía cargada de medallas de oro. En cuanto a mí, me casé en el año 76 días antes de la competencia. Ellas plancharon la ropa de mi casamiento, y más nunca me la he podido poner, y días después… –se queda en silencio–.

Yailin.- Una vez que supiste que todos los deportistas acababan de ganar para su país todas las medallas de oro en el IV Campeonato Centroamericano y del Caribe de Esgrima ¿Cómo celebraste los logros?

Marlene.- Bueno, no nos dio tiempo a celebrarlo –suspira y calla–, yo estaba entrenando en el Cerro Pelado, pues tenía una competencia en meses, y como viajábamos tanto, conocíamos los diferentes vuelos, y nos decíamos en el entrenamiento: “coño, esa gente viene cargada” , ”coñooo, ya están al llegar las muchachitas”.  Incluso tenía un compañero que estaba en el aula. Se  llamaba Ricardo Cabrera, que por boberías en el aula: –me hacía muchas maldades, una de ellas fue que me echó sal en el agua–, no nos llevábamos bien, y él me decía:”Marlene, tú nunca me vas hablar”, y le dije:”Bueno, cuando vengas de la competencia del Centroamericano, ¡voy a pensarlo!”. Hacía ya tiempo que no nos hablábamos por boberías de muchachos.

Yailin.- Tras regresar la delegación cubana con las preseas, y dado el criminal sabotaje y horrendo crimen, ¿cuál fue tu reacción y la de los otros compañeros integrantes del Equipo Nacional?

Marlene.- Bueno, estábamos en el Cerro Pelado el día que sucedió. Nadie se enteró, por lo menos los deportistas de Esgrima no se enteraron, pero sí había llegado la noticia a Cuba de lo sucedido con el vuelo, y les preguntaban a los diferentes atletas si tenían familia en el deporte Esgrima, como a Voleibol, Baloncesto, etc. Pero nadie dijo nada. Al otro día estábamos entrenando, y nos paran el entrenamiento, –calla–, y…,–calla de nuevo– tengo un dolor tan grande que todavía no me he podido recuperar. Imagínate la familia, –habla entre sollozos–, nos pararon el entrenamiento, y nos dieron la noticia a las tres y media de la tarde… Que nuestros compañeros… Habían sufrido un sabotaje. Todo el mundo se puso muy mal, yo de entrada me desmayé, me quedé sin habla, imagínate mis compañeros de aula de entrenamiento, de habitación…El dolor es tan grande que jamás lo olvido. Ese día me traumaticé tanto que en mi subconsciente ellos me decían:”Marlene, sálvame”. Incluso donde pusieron la bomba era el lugar donde la gente podía estirar más los pies, y acostumbrábamos a correr para coger ese lugar. Así que me imagino todo el sufrimiento –guarda silencio– que pueden haber afrontado mis compañeros, mis hermanos que veníamos de la ESPA juntos. Pasamos parte de la secundaria juntos, el Pre-universitario también. El equipo de Esgrima no era el que tenía que venir en el vuelo. Ese vuelo era para unos artistas a quienes se les retrasó, creo que eran los Van Van y otro artista. Los vuelos eran por escala, y los pasajes estaban difíciles, y venían por encargo. Como se atrasó el grupo musical, ellos toman ese vuelo. Por eso repudio una vez más a los contrarrevolucionarios, que ni muriendo pagan el crimen. No hay palabra cómo expresar lo que cometieron con esos jóvenes, que lucharon  por obtener una medalla, siendo un país subdesarrollado como nosotros, que obtuvimos todas las medallas de oro en esa competencia. ¡Yo pido justicia, justicia, justicia, y sigo pidiendo justicia por lo que están haciendo con nuestros  5 Héroes!

Yailin.- Hoy día hace más de 30 años de este doloroso hecho. ¿Cómo te sientes cada vez que llega un 6 de octubre?

Marlene.- ¡Imagínate! Cuando llega un 6 de octubre, es tan difícil para mí, y ver a esa familia, a esos viejitos que van al Cementerio al cabo de 37 años, que ni a mis compañeros, ni a mi se nos ha podido olvidar. En general, me siento como el primer día –se le humedecen los ojos–, Inés Luaces dormía en la parte de arriba de mi litera, incluso le tenia que dar una patada, porque no me dejaba dormir, roncaba mucho y me decía: “¡Font!”, y de ahí me rendía. En los viajes Nancy Uranga siempre dormía en el cuarto conmigo. Al final, yo –hace un largo silencio– “yo hubiese sido una de las Mártires de Barbados”.

Acerca de la entrevistadora. Yailín González de la Paz, Graduada de la UCI, integró el Equipo Provincial  de Esgrima de Las Tunas de 1999 al 2005. Se entrenó en dos armas de las tres que posee la Esgrima, a saber: florete, espada y sable.

Acerca de Dialogar, dialogar

Historiador, investigador, papá de María Fernanda y Alejandra
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Una respuesta a “Yo hubiese sido una Mártir de Barbados…”

  1. Ulises dijo:

    Conmovedora historia de una sobreviviente en toda regla de ese criminal ataque a nuestro pueblo. Gracias Yailin por una lección de historia, dolorosa, pero útil para recordar el porque de la lucha de nuestro pueblo.

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