Arte joven y realidad cubana a debate

Por: Tamara Roselló Reina

En estos días del II Congreso de la Asociación Hermanos Saíz (AHS), los jóvenes escritores y artistas que la integran han alimentado el ejercicio del debate desde Guantánamo, provincia por donde comenzaron las Asambleas provinciales, hasta la capital, sede de la Presidencia de la organización y también anfitriona de los delegados a este Congreso.
Los objetivos de la AHS son estimular la creación de obras artísticas y literarias que sirvan para dar a conocer en todo el mundo la identidad y los valores ético-culturales atesorados por la nación cubana; así como defender la libertad creadora y la obra de sus miembros, según expresan sus Estatutos. Pero nada de esto sería posible al margen de la sociedad de la que es fruto, por eso la vanguardia artística joven en el país ha aprovechado las polémicas de su Congreso para hablar de Cuba hoy y de cuánto pueden hacer ellos y ellas a favor del desarrollo espiritual de su pueblo.
Uno de los participantes en esta cita es el joven historiador Elier Ramírez. Apremiado por las propias exigencias de la preparación para el Congreso, aceptó responder un cuestionario que le llegó a su correo electrónico. Él le da vida al blog Dialogar, dialogar (https://dialogardialogar.wordpress.com) Su mirada a la sociedad cubana, a sus raíces y a sus apuestas futuras, están abriendo constantemente el debate desde la virtualidad. No solo dice lo que piensa él, sino también difunde las ideas y polémicas de otras personas con las que se “enreda” y conecta desde los hilos de Internet. Pero bien sabemos que en esta isla todavía llegan pocas cubanas y cubanos a la red de redes. Por eso y otros muchos motivos Dialogar, dialogar es más que un url al que visitar desde una PC o un móvil, conectados a Internet. Es sobre todo un intento que mes tras mes convoca a un intercambio sobre Cuba y su gente. La juventud es su principal protagonista.
¿Cómo y por qué surge esta idea? ¿Por qué la AHS como convocante, como sede y promotora de este tipo de debates?
El espacio que después denominamos Dialogar, dialogar, en homenaje permanente a Alfredo Guevara, fue el resultado de un pedido que nos hizo el compañero Abel Prieto —quien fuera Ministro de Cultura, y hoy es asesor del Presidente cubano Raúl Castro—, ante la necesidad de multiplicar estos espacios de reflexión y diálogo en nuestra sociedad, fundamentalmente dirigidos hacia la juventud cubana y donde se abordaran temas de la realidad cubana actual y sobre la historia más reciente de nuestro país.
Ya había antecedentes muy positivos y consolidados como el de Último Jueves de la revista Temas. No obstante, se contaban con los dedos experiencias como estas, incluso todavía hoy que han nacido otros espacios de debate, como Diálogo de Generaciones, me parece que es insuficiente. Por ejemplo, en cada universidad cubana es para que existieran espacios de diálogos como estos. No sé quién dijo que “el debate debía ser consustancial con el socialismo, como la sangre lo es para el cuerpo”. Comparto al ciento por ciento esa idea.
También existe un debate muy intenso sobre nuestro país en Internet, la blogosfera cubana, las redes sociales y los correos electrónicos, pero ante la escasa conectividad que aún tenemos es necesario llevar estos debates a la vida real y después socializarlos por esas vías.
Ojalá que los medios de comunicación también se abrieran más a ellos y pudiéramos circular materiales impresos de los debates. Pues poco hacemos si solo se queda en los participantes mes tras mes. Hay que socializarlos al máximo posible y que las personas que no participan directamente también puedan aportar sus criterios. Por eso hemos estado preparando un dossier con las principales intervenciones en cada espacio, que han sido publicados en revistas digitales como La Jiribilla, el boletín Por Cuba de Cubarte y en el propio blog del espacio que lleva el mismo nombre: Dialogar, dialogar. Los blogueros revolucionarios cubanos también nos están ayudando mucho en la divulgación de estos trabajos.
“No hay creación donde hay moldes estrechos, y donde estos, cristalizando la experiencia de siglos o decenios, pretenden decir la última palabra” (1)
La idea de que la AHS sea la sede, es indicativa del interés que tenemos de que los jóvenes artistas y escritores cubanos sean los mayores protagonistas de estos debates y que la organización se convierta también en un centro importante de pensamiento, que estimule a poner las ciencias sociales de la isla a la altura de la circunstancia histórica que vivimos. Hay muchos jóvenes interesados en expresar sus ideas acerca del país en el que viven, de su pasado, presente y futuro, y deseosos de contribuir en su construcción colectiva. Al mismo tiempo existen muchos que se interesan en profundizar en determinados temas, en intercambio directo con los especialistas.
Hemos logrado un importante apoyo del Instituto Cubano del Libro y de su presidenta Zuleica Romay, para vincular el espacio con el libro. Es decir que, en correspondencia con los temas y los panelistas, se ponen a la venta una serie de títulos, que permiten a los interesados seguir profundizando con esa literatura especializada.
“Aceptar la revolución en nosotros mismos” (2)
Creo que para la Asociación debe seguir el principio que planteó Fidel en Palabras a los Intelectuales en 1961, de “renunciar solo a los incorregiblemente contrarrevolucionarios”. Si bien su ingreso es voluntario y por obras y resultados artísticos, no debe renunciar a interactuar y llevar sus mensajes a través del arte y la cultura dondequiera que se reúnan habitualmente los jóvenes, ya sea en una universidad o en la calle G, o fomentar espacios que los atraigan. Darles a esos jóvenes participación en la vida de la organización e intentar de esa forma que encuentren un sentido a sus vidas, estrechamente ligado al presente y el futuro de Cuba.
Al tiempo que, siendo protagonistas, podrían revolucionarse a sí mismos. Por otro lado, pienso que la AHS no debe esperar a que el talento artístico y los jóvenes intelectuales con resultados se acerquen a la organización, sino que también debe tratar de incorporar a esos jóvenes talentos, si es que realmente aspira a concentrar a la joven vanguardia artística e intelectual cubana.
“Ser un hombre riguroso intelectualmente, que es el único modo de ser riguroso políticamente” (3)
El compromiso ético que me mueve no es otro que la vocación de servir, de ser útil a mi país y al proyecto que defendemos. Y serlo desde lo que más me gusta hacer, que es la investigación y la divulgación de la historia, desde la más remota a la más contemporánea. La AHS me ha brindado una posibilidad mucho más abarcadora de servir y de superarme a mí mismo, para servir más.
Ser útil
Desde Venezuela, el periodista espirituano Yoexis León también ha estado al tanto del curso de los debates de la AHS y sus proyecciones. Poco antes de salir como corresponsal del Sistema Informativo de la Televisión Cubana a la nación bolivariana, para dar cobertura al quehacer de los cooperantes que laboran allá, Yoexis llegó al final de su militancia en esta Asociación. Los 35 años son un tope para ser parte de ella. En Sancti Spíritus se vinculó a la Sección de Audiovisuales.
A él también le llegó una invitación para compartir impresiones a propósito del II Congreso de una organización que conoce desde adentro y con la que todavía está profundamente comprometido. Sus opiniones no se hicieron esperar:
“Lo principal es ofrecer una alternativa de consumo cultural, inclusiva y auténtica, alejada de estereotipos foráneos, y apegada a concepciones artísticas nacionales, antillanas, caribeñas. Los jóvenes artistas de vanguardia deben beber de las corrientes universales pero con una sólida base de cubanía. Además, hay que tratar a las distintas manifestaciones del arte con sus particularidades y atender a cada una según los intereses de sus miembros. La AHS debería ser de los primeros espacios al que acudieran las entidades u organismos en busca de servicios culturales para sus actividades”.
“Por otro lado, siempre habrá jóvenes que por diversas razones no vean su futuro en la isla, como sucede en cualquier parte del mundo. No debemos olvidarnos de ellos y buscar los caminos en el terreno cultural donde podamos volver a encontrarnos. El trabajo más arduo será con los que deciden quedarse en Cuba. A ellos hay que darles espacios, hacerlos sentir útiles, ofrecerles oportunidades reales de participación en el diseño y ejecución de las políticas culturales, incluso pensar en alternativas y apoyos económicos para que lleven adelante sus proyectos”.
“La AHS es el mejor espacio de trabajo político- ideológico, cultural y comunicológico que pueda tener la juventud cubana de hoy, incluso porque se nutre cada vez más de jóvenes instructores de arte que trabajan tanto en Cuba como en otras naciones. Si es una organización de vanguardia los actores políticos y gubernamentales deben darle un tratamiento de vanguardia”.

NOTAS:
1.Tomado de “Nos declaramos buscadores” (1963), palabras de Alfredo Guevara en ocasión del cuarto aniversario del Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC), en Revolución es lucidez. Ediciones ICAIC, 1968, pp 347-349.
2. Ídem
3. Alfredo Guevara en “Ser hereje es ser revolucionario” (1997), entrevista concedida a Rufo Caballero, en Revolución es lucidez. Ediciones ICAIC, 1968, pp 123-131.

Fuente: CUBARTE

Acerca de Dialogar, dialogar

Historiador, investigador, papá de María Fernanda y Alejandra
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