“El futuro de la humanidad tiene que ser el socialismo o vamos a la barbarie”

Fragmentos del intercambio sostenido por Frei Betto con estudiantes y trabajadores de la Universidad de las Ciencias Informáticas, el pasado 13 de febrero de 2014.

Nos corresponde decir unas palabras. Si ustedes no comprenden me dicen. Ocurre que cuando intenté entrar directo por Thunderbird, uno de los mecanismos de correo electrónico, apareció en la pantalla de mi computadora un aviso del sistema ABE, americano, diciendo: ¨Esta comunicación está bloqueada. Porque usted se encuentra en uno de estos países: Corea del Norte, Irán, Cuba, Sudán”, y no había ningún método para saltarse eso. En el hotel él intentó también, y apareció el mismo cartelito electrónico, con ese aviso. Y entonces, venía hoy a mi habitación, y quedó ahí dos horas y media. Buscaba neutralizar, ese antivirus, ABE, para desbloquear. Al final yo tenía que salir y él dijo: “Yo puedo llevar su computadora a mi oficina, porque ahí tengo más recursos y tengo otros compañeros que trabajan.” Sí. “Y no lograron el desbloqueo”. Claro que, por suerte, yo puedo entrar por Wi-Fi, y logro entrar, contestar o enviar emails. Entonces, dejo ese desafío para ustedes. Cómo vencer el bloqueo electrónico. Porque, por ejemplo, todavía aquí en Cuba, la comunicación a Internet es por satélite, ¿o ahora hay cable submarino? ¿Ustedes saben? (Le responden del público).

Yo sé que durante mucho tiempo, cuando empezó Internet aquí era solamente por satélite. Y yo miré un mapa de Internet en toda América Latina y el Caribe, y había cables por todos los países del Caribe con excepción de Cuba. O sea, la fibra óptica en todas partes con excepción de Cuba. Ahora Gretchen me dijo que empieza a tener fibra óptica. Entonces se va quebrando el bloqueo. Porque muchos turistas de Brasil venían aquí a La Habana y decían: “Mira cómo la Internet en Cuba es mala”. Yo les digo: “Primero el bloqueo, porque ellos no tienen opción”. Porque, ustedes cubanos, pueden ser muy buenos en medicina, educación, informática, pero son muy malos en propaganda. Muy malos, aquí debía haber una escuela como esta, de propaganda y publicidad. Son muy malos. Voy a dar tres ejemplos. Un turista, que viene aquí, no saber que este país tiene bloqueo informático, y que si la operación de la computadora es lenta, no es por culpa de la tecnología cubana, es por culpa de un bloqueo que impide tener acceso de esos recursos más avanzados. Otro ejemplo. Llegaba a La Habana, por el aeropuerto José Martí, y un cartel causó una impresión muy buena en Brasil, y que no hay más, no entiendo por qué no hay más. En ese cartel, había un niño, pionero de la escuela primaria, con uniforme, indumentaria, una sonrisa en la boca, y decía: “Esta noche, 200 millones de niños van a dormir en las calles del mundo. Ninguno de ellos es cubano”. Mira el impacto que eso causó, sobre todo en Brasil. Brasil tiene miles de niños que duermen en las calles. Y mucha gente, que llega ahí, extranjero, y pregunta por qué los niños están en la calle, ¿no tienen familia? Ocurre que los padres están desocupados, borrachos, golpean a los niños. Los niños prefieren estar en la calle con sus amigos, no quieren volver a la casa, y hay una comida que un mozo de restaurante le da, por ahí va un coche que va a estacionar, entonces un niño se aparece para limpiar. La gente piensa que los niños están en la calle porque no tienen familia. Tienen familia lo que la familia está destrozada por las condiciones de pobreza y miseria. Destrozada. Entonces ellos se van a la calle. Esa propaganda tenía un impacto tremendo. Otra que también sacaron de las calles de La Habana. Había un cartel que decía: “En el mundo muere, cada año, 80 millones de niños de enfermedades curables. Ninguno de ellos es cubano”. Saben, eso es impactante. ¿Por qué? Por ejemplo, el índice de mortalidad infantil es de 7, 7 por mil nacidos vivos. El mejor índice que está en la Organización Mundial de la Salud. Estados Unidos parece que está con un índice de 9. (Le dicen del público que Estados Unidos está en 9,2) Esas comas las dejas para después, 9. En Brasil son 15. Ha bajado mucho. Cuando Lula empezó su gobierno era 29, ahora son 15. Bajó prácticamente la mitad en 10 años de gobierno del Partido de Trabajadores. Que es un avance. Pero todavía es un índice muy grande. Más alto que en toda Cuba, el doble. Entonces, dejo aquí un desafío, una propuesta a ustedes, mejorar la propaganda. ¿Por qué mejorar la propaganda? Porque nosotros en la vida, solo aceptamos hacer sacrificios, si comprendemos el sentido de ese sacrificio. O sea, si una persona no tiene la dimensión: “¿por qué no puedo tener una vida cómoda burguesa de rico?”. Si no tiene esa dimensión, ella va a ser captada por el neoliberalismo capitalista. Enfrentar la dificultad de la vida es posible si eso para mí tiene un sentido. Por ejemplo. Un bandido que va a la cárcel, sufre mucho, porque cuando él va a robar, no pasa por la cabeza de él que puede estar 4 años en la cárcel. Y si la policía lo coge, lo condena a 4 años. Es un sufrimiento terrible, porque en la cabeza de él no tiene ningún sentido estar sentado en la prisión, y no poder ir a la calle, tener una novia, tomar una bebida, en fin. Ir a la playa, pasear. Es un sufrimiento terrible. Pero yo estuve cuatro años en la cárcel y no era un sufrimiento terrible, ¿por qué? Porque yo estaba dentro de una militancia revolucionaria. El caso del Ché. El Ché es el San Francisco de la política. Porque San Francisco, del siglo XIII, ahora el nuevo Papa tiene nombre de ese santo, Francisco, era de una familia muy rica y abandonó todo, porque quiso estar junto a los pobres de su tiempo. Porque quería cambiar la Iglesia. Y sentía que el cambio de una institución, y eso pasa con un país también, eso pasa de abajo para arriba, y no de arriba para abajo. El Ché, había salido de Argentina, había luchado en Guatemala, después fue a trabajar en un hospital de la ciudad de México, y ahí conoció a Raúl Castro, porque Raúl Castro estaba enfermo y fue al hospital donde el Che trabajaba, público. Y no había ningún médico para venir en el Granma y el Ché se incorporó a la Revolución. Fue comandante de la Revolución, ministro, presidente del Banco Central de Cuba. Estaba en paz con la historia y con su biografía. Pero abandonó todo eso, que a muchos ojos parecen privilegios, funciones de poder, para anónimamente meterse en las selvas de Bolivia y entregar ahí su vida, como Jesús, para que otros tengan vida. ¿Y qué cosa hacia que el Che abandonase Cuba? A la mujer, los hijos, los honores, las funciones, y todo: el sentido de esa entrega de su vida. Entonces yo estoy convencido de eso. Cuando uno mira el árbol, y no mira, la floresta. ¿Es esa la palabra? (Le hablan del público) La selva, el conjunto de árboles. Cuando uno mira el árbol y no mira la selva, el conjunto, se torna vulnerable al capitalismo, se torna vulnerable a una posición antirrevolucionaria. Y ustedes conocen aquí en Cuba, los antirrevolucionarios virtuales, que son aquellos que no hacen ningún sabotaje con la Revolución, no se vinculan a la CIA, pero tienen una actitud de vida de completa omisión de los desafíos de la Revolución, esos son los antirrevolucionarios virtuales. Aquellos que no quieren hacer militancia. No quieren luchar para mejorar el país. Se quejan todo tiempo de que “la comida está difícil”, “el transporte también”, “cuándo esto va a cambiar”, “si puedo un día me voy de este país”. ¿Y por qué pasa eso? Porque no ha sido dada a él la oportunidad de comprender el sentido de los sacrificios. Porque todo en la vida depende del sentido que tenemos en esta vida. Qué significado tiene esa tarea. Si uno dice: “Mira René. Tú vas a salir de Cuba, abandonar tu familia, y tú también Gerardo, y tú también Fernando. Y vas a ir a Miami, para abrazar el riesgo de meterte ahí entre los terroristas que preparan atentados contra Cuba”. Se hace esto con un cubano llamado René o Gerardo, sin ninguna otra explicación, y ese hombre se pone loco. Me imagino. Posiblemente va a disfrutar la vida capitalista ahí, buscar un empleo, y no me importa qué pasa con Cuba, no me importa qué pasa con los atentados. Ellos han sido capaces de hacer ese sacrificio y ese desafío porque fueron preparados para tener un sentido. Como mismo yo puedo dar un ejemplo de mi vida. Yo sé que a los ojos de mucha gente, un poco en mi cabeza también, es una locura que yo como fraile, no tener una mujer, hijos, una familia. Yo hice una opción de vida. De vivir en celibato. Y la gente me pregunta ¿cómo puede? Bueno, a los 30 o 40 era más difícil. Ahora que tengo 70 es más tranquilo. (Risas en el público) La naturaleza ya ayuda bastante. Entonces, me digo, ¿de qué manera? Yo pasé por los 30, 40. Porque tenía un sentido de mi vida. Yo tengo un sentido religioso, de ser un fraile, de ser un dominico. Desde ahí, desde mi motivación de fe cristiana, luchar por los movimientos populares, toda la trayectoria de vida que tengo. La gente pregunta. Ayer mismo, me preguntó alguien porque sabe que cuando joven me gustaba mucho bailar. Y me preguntó. ¿Cuál ha sido el mayor sacrificio, la mayor renuncia de su historia? La mayor renuncia es no poder bailar en público. Porque puedo bailar si estoy en una casa de amigos. Pero en público no, como soy muy conocido. La prensa de derecha, va a sacar eso y, ponerme en una situación ridícula. Con la manipulación de la que ellos son capaces. Sería lo mismo que encontrar a Fidel o a Raúl en una casa de baile. Diría Chávez: “La derecha sabe aprovechar esas cosas”. Entonces quería subrayar eso, la importancia de ustedes, que son estudiantes, jóvenes, de la FEU, Gretchen que está haciendo periodismo, la importancia de propagandear el sentido de la Revolución. El período especial, yo creo que la mayoría de ustedes o no eran nacidos, o eran bebitos. 92, 93. Estaban naciendo. Y yo viví aquí el período especial. Lo seguí muy de cerca con otros compañeros. Fue tremendamente difícil para el pueblo de Cuba, pero no hubo ninguna manifestación pública contra la Revolución, no hubo ninguna derrota, nadie salió diciendo “abajo este gobierno”, como se hace en otros países, y como lo hicieron incluso en algunos países socialistas de Europa. Porque cuando la gente va a la calle no hay gobierno que pueda contener eso. Es como una laguna que rompe sus barreras y sale. Usted puede meter la mano en el agua de una laguna y el agua permite que la mano entre, pero cuando la orilla de la laguna se rompe, no hay nada por delante que pueda asegurar el agua. Así es el pueblo. ¿Y por qué pasó eso en Cuba? Porque el gobierno hizo un trabajo muy bueno, de propaganda del sentido del período especial. Entonces con eso, termino aquí para que ustedes puedan seguir hablando también. Dejo copias de mis conferencias ayer, en español y portugués, por si alguien quiere aprender portugués, pueda comparar de un texto a otro. Decía que hay enemigos de la Revolución, no están fuera de Cuba, están dentro. Es el desánimo de ustedes, es el mayor enemigo, la indiferencia, la omisión. El cansancio, de las dificultades que, son dificultades que no vienen por culpa de ustedes, vienen por culpa de una historia muy larga de bloqueo, más de 50 años. Pero también hay que reconocer los avances, hay que reconocer la dignidad de este país. Hay que reconocer esto que ustedes llaman la cubanidad. Un sano orgullo de ser cubanos, una linda historia que este país tiene, en la política, en la pintura, en la música, en el cine, la salud, la educación, los deportes. Un país que cabe 64 veces dentro de Brasil. Y lamentablemente no tenemos una historia tan gloriosa como ustedes tienen. No tenemos ningún intelectual en nuestra historia que se pueda comparar a Martí. Tenemos muchos intelectuales, muy buenos y todo. Pero ninguno que tuviera esa cosa universal que tenía Martí, y al mismo tiempo esa coherencia entre la teoría y la práctica. Los intelectuales, muchos de Brasil, muy buenos, no han sido militantes revolucionarios. Y los militantes revolucionarios, no han sido propiamente intelectuales. Ocurre ahí un divorcio que es común. Uno tiene que tener balance, poder unir las dos cosas. Cuba tiene una historia muy gloriosa, muy fuerte, y eso es muy importante para que ustedes tomen la Revolución no como hecho de pasado, sino como un desafío al futuro. No pensar que la Revolución es eso que pasó en el 59 y que ahora está un poco viejo, ya no funciona. Tiene que ser un desafío de futuro.

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En los países capitalistas la tendencia ha sido privatizar los bienes materiales, muy poca gente tiene muchos bienes, y la mayoría tiene pocos bienes. En todos, incluso en los Estados Unidos hay pobreza, miseria, ahora se dice que 40 millones de personas viven en extrema pobreza. Entonces el capitalismo, ha tenido ese juego, de privatizar los bienes materiales, y socializar los bienes simbólicos. Qué significa eso. Que yo vivo en una favela en Río de Janeiro, pero yo tengo todas las noches, las maravillas de las telenovelas, de las películas, yo tengo en la esquina de mi casa una lotería que siempre me promete la posibilidad de que de la noche para el día podré hacerme millonario, incluso iglesias, con la teología de la prosperidad. “Si tú ingresas en esta Iglesia, va a haber un milagro, tú vas a ser rico, vas a mejorar mucho la vida”. En fin. El capitalismo ha hecho eso. Privatizó los bienes materiales, y socializó los sueños. El socialismo ha sido exactamente al revés. Socializó los bienes materiales, y ha cometido el error de privatizar los sueños. Te explico. Todos en el socialismo de Europa tenían, asegurado, por la estructura del país, los tres derechos fundamentales del ser humano. Por orden: alimentación, salud y educación. Son los tres derechos fundamentales. Pero solamente los políticos podían soñar. El sentido de buscar siempre caminos, alternativas, eso no era compartido con el pueblo. A punto de que un solo hombre, Gorbachov, tenía el poder de poner en peligro 70 años de Revolución. O sea un hombre pudo producir situaciones que llevaron al desplome de la Unión Soviética y a la entrada del capitalismo en el este de Europa. ¿Por qué? Porque hubo una privatización de los sueños. Y si hay una cosa sin la que el ser humano no puede vivir, es sin sueños. Nosotros somos movidos a utopías. Nosotros somos movidos a sueños. Hay mucha gente que va a conmemorar porque está enamorado. Es el día. (Le dicen que mañana) 14 de Febrero. ¿No es hoy? Hoy es 13. Es mañana. ¿Mañana es sábado o viernes? (Le hablan del público) Estoy un poco fuera de calendario. Entonces mañana mucha gente va, ¿por qué?, porque sueña que va a tener una vida amorosa, de muchos años. Va a ser una maravilla. Eso motiva sueños. Y por sueños cambiamos nuestras vidas. Entonces yo creo que nosotros, tenemos que trabajar qué calidad de sueño el capitalismo nos propone. Eso es muy importante. Qué calidad de sueño. Por ejemplo. Ustedes hablaron ahí, Maida habló de las telenovelas de Brasil. Yo sé que son buenas. Ahora, hay unas que son apologías del capitalismo. Y que uno cuando mira… Mira esa es la vida que me gustaría tener. En las telenovelas nadie trabaja. Nadie está enfermo. Todos hacen adulterio, divorcio, triangulación amorosa. Y por ahí va. ¿Y su gente? No es para decir que no hay que pasar telenovelas. No. Al revés. Y por qué nosotros en los países socialistas no somos capaces de producir algo con otra cualidad, y con otro sentido. Mucha gente ha intentado, y se creó una cosa aburrida, que se llama realismo socialista. Entonces la gente ya no tiene interés de mirar el segundo capítulo. Pero, el socialismo logró superar eso en el cine. La producción cinematográfica de países socialistas, incluso de Cuba, son reconocidas mundialmente por su calidad. Ha superado el realismo socialista. Y por qué en la televisión no logramos hacer eso. Esa es una pregunta que dejo a ustedes, que van a ser protagonistas de este país, van a ser dirigentes de este país. Es una cosa que no entiendo. Otra cosa. Ustedes saben que hoy el mundo se mueve por las redes sociales, y ustedes son especialistas en eso. Entonces es muy importante eso que Angel Leonardo ha dicho aquí. Ustedes tienen que combatir la mentira. Pero no solamente combatir la mentira. Hay que hacer, sin ningún espíritu de combate, la propaganda de la verdad. Eso es muy importante. O sea, ese orgullo cubano de hablar de su país, de la historia de este país, la conquista que tiene, las maravillas, de la naturaleza, la ecología. Claro hay también errores, dificultades, no se debe mentir, porque la mentira es peor. Debemos reconocer que todos nosotros, personal y socialmente tenemos también defectos, dificultades, limitaciones. Entonces creo que es muy importante que ustedes que son especialistas de Informática tengan una estrategia política de utilización mundial de las redes sociales. Porque ese muchacho que debiera ganar el Premio Nobel de la Paz, llamado Edward Snowden, lo que ha hecho por la humanidad, es inestimable. Un solo muchacho, 29 años, ha prestado servicio a la Humanidad, a la libertad de la Humanidad, porque hacía años, quizás desde que Cuba y Vietnam, Cuba, en el caso de la invasión mercenaria de Kennedy, y en el caso de Vietnam, la victoria en la guerra. Desde entonces, Estados Unidos no sufría tan grande humillación. Cuba hizo una profunda humillación a Estados Unidos, por vencer en Girón. Vietnam una profunda humillación por vencer en la guerra. Un grupo de campesinos contra la potencia más imperial, bélica y rica del mundo. Y ahora un muchacho, uno, con esa arma, llamada Informática, poderosa arma, ha provocado una desmoralización tan grande que, hasta ahora, la presidenta Dilma no quiere saber más nada del presidente Obama. Están bravos. Porque Dilma exige que Obama pida disculpas, y garantice que no va a seguir espiando. Él ha pedido disculpas a Merkel, de Alemania, porque no es tonto. Alemania es una potencia. Brasil no es una potencia. No pertenece al G-8, pertenece al G-20. Entonces, yo estoy convencido que él va a seguir espiando a Merkel y a Dilma, aunque pida disculpas. No seamos tontos, va a seguir espiando. Por eso incluso ahora, cuando entramos a la Internet por la mañana lo primero que tenemos que decir es “Good morning Mister Obama”. Porque nos escucha, sabe, nos acompaña en todos los detalles. (Risas y comentarios en el publico). Entonces, ustedes tienen que crear aquí una guerrilla informática. Una guerrilla informática. Voy a decir más, ustedes pueden hacer, a través de las redes sociales, lo que el Ché Guevara intentó hacer a través de las armas y de su internacionalismo solidario. Es muy importante. La pregunta de Maida también, ¿qué Brasil puede aportar? Nosotros tenemos, primero: o Brasil es un país del Caribe, o Cuba es un país de América del Sur. Estamos muy cerca, a pesar de la distancia geográfica. Eso se explica por la historia de nuestras naciones. Son los únicos dos países que tienen mujeres que llamamos en Brasil la mulata, la mezcla de blanco con negro. Los únicos. Los demás tienen mezcla de blanco con indígena. Porque las mismas tribus que llegaron a Brasil como esclavos, llegaron a Cuba. Y eso no pasó en ningún otro país. No pasó. Y tienen como origen los mismos países de África. Por eso es que en solamente en dos países de América Latina hay santería. En Cuba y Brasil. Claro que en Jamaica hay un poco, mas no con el significado y peso que tiene en la cultura de Cuba y Brasil. Todos los cubanos que llegan a Brasil, sobre todo en una ciudad como Salvador de Bahía, sufren un impacto. Salvador en todos los sentidos, es una Santiago de Cuba multiplicada por 10, por el tamaño. Porque tiene las mismas normas, el mismo mar, el mismo clima, la misma cultura. Es una cosa impresionante. Y cómo los brasileños que vienen aquí también se impactan. Si nosotros habláramos la misma lengua ya sería un problema. Porque lo único que nos dificulta un poco es la lengua, el idioma. Brasil tiene una historia, muy distinta de Cuba. Muy distinta. Somos un país de dimensiones continentales. Hay un cuento de que Dios, cuando creó América Latina dio a los ángeles las cartas geográficas para que ellos construyeran los países. Y al momento, el sindicato de los ángeles ha verificado que Dios era injusto, y decidieron solicitar un encuentro para manifestar esta dificultad. El presidente del Sindicato de los ángeles, que se llamaba Enmanuel, dijo a Yaveh: “Mira Señor, usted no es justo”. “¿Por qué no soy justo?” “Mira, Panamá, es proporcional a Uruguay, Nicaragua, es proporcional a Paraguay. Ahora, Argentina es proporcional a Venezuela. Pero hay un país en América del Sur demasiado grande, que no tiene proporcionalidad. ¿Y por qué no dividimos este país en varios? Y ahí no va a haber guerras. Más o menos la cosa va a estar igual”. Dios dijo: “No. Ustedes sigan, que yo tengo mucha conciencia de mi proyecto”. Pasado un tiempo, hubo una verdadera rebelión de ángeles, que hacían esta obra llamada América Latina, y solicitaron otra cita con el señor Yaveh. Y en la cita dijeron: “Mire Señor. El problema ahora se complicó. Ahora está claro que usted es injusto. Porque mire Cuba que es pequeña tiene huracanes. México tiene desiertos y tiene temblores de tierra. Y Brasil no tiene ningún huracán, ningún desierto, ningún temblor de tierra. Aquí al lado hay una cordillera de los Andes, con nieve, perenne, eterna. Que no se puede plantar nada. En Brasil no hay ninguna montaña de nieve. Hay una sola ciudad que es para atracción turística. Tres noches por año cae un poquito de nieve y la gente va ahí para hacer sus fotos, la gente que después no va a poder salir nunca del país, porque no tiene dinero para ir, va a ver cómo es la nieve ahí. O entrar en la nevera. Hay dos posibilidades (Risas del público). Hay temblores de tierra y desierto en Perú, que está aquí al lado. En Chile. Brasil ninguno. Hay volcanes en Nicaragua, en El Salvador, en Honduras, en Brasil ninguno. Cómo usted va a ser tan injusto de hacer un país tan grande, sin ninguna catástrofe natural. Ninguna”. Y el Señor dijo: “Espérense para ver qué calidad de políticos va a tener ese país”. Entonces, nosotros hemos sido colonia de Portugal por 400 años. Nosotros tuvimos la más larga esclavitud de todas las tres Américas. 350 años. Hemos sido el último país de las tres Américas que decretó oficialmente la abolición de la esclavitud. Nosotros somos la segunda nación negra del mundo. La única nación que tiene más negros que Brasil es Nigeria. Tiene 70 millones de negros. Brasil tiene 50 millones de negros. Y más, 70 millones de pardos, que es la mezcla entre negros y blancos. A pesar de que el genoma humano del año 2000 ha constatado para nuestra sorpresa que en nuestra sangre la predominancia no es de sangre negra, es de sangre indígena. Eso ha sido una sorpresa, porque hoy tenemos solamente 800 mil indígenas. Pero había en Brasil, se calcula, más de 20 millones de indígenas cuando llegaron los portugueses. O sea, la sangre indígena ha marcado mucho más la formación étnica de Brasil que la sangre negra. Pero somos un país en que todavía los negros son doblemente discriminados. Por ser negros y por ser pobres. Aquí miro varias caras negras. Tú vas a una universidad de Brasil, puedes contar con una mano cuántos negros hay. Ahora con el gobierno del PT (Partido de los Trabajadores) sí. El gobierno del PT creó una serie de recursos para facilitar incluso la cuota negra. Hay una cuota para que los negros ingresen a la Universidad. Pero tú vas a una asamblea de empresarios, no hay negros. Ahora se ven los primeros ministros negros. Y así mismo, en el ministerio que cuida de negros, Igualdad Racial, que yo decía cuando trabajé con Lula decía que era un nombre equivocado, porque la biología ha constatado que no existe raza. Raza es un concepto equivocado. Todos negros, amarillos, rojos, todos somos genéticamente iguales. El único cambio es el color de la piel. Y eso no se puede caracterizar como otra raza. Entonces, Brasil después de ser colonia de Portugal, ha sido colonia de Inglaterra y desde fines del siglo XIX, somos colonia de los Estados Unidos. Y ahora es que empezamos a conquistar un poco más nuestra independencia y soberanía. Pero la presencia de las trasnacionales en Brasil es muy fuerte. Pero por fuerza de la lucha popular, después de 21 años de dictadura militar, hemos logrado cambiar un poco nuestra política. Y ahora por primera vez se hace una política a favor del pueblo. Hubo dos pequeños períodos anteriores. Fines del siglo XIX, un emperador que había en Brasil que fue un hombre de gran sensibilidad popular, llamado Pedro II, y una pequeña parte del gobierno dictatorial de Vargas, que fue quien creó la estructura sindical de Brasil. Pero después de eso nada se hizo para el pueblo. Ahora se hace. Para el pueblo. Hay más distribución de renta. Hay más acceso a crédito, vivienda, y que no voy a entrar aquí en los detalles negativos. Brasil ha mejorado mucho. Y en Brasil nunca hubo un grupo organizado contra la Revolución Cubana. Nunca hubo. Brasil es muy solidario con Cuba. Y cada vez más con el gobierno de Lula y Dilma. Según me han dicho, somos el tercer socio de Cuba, después de Venezuela y China. Entonces, eso es muy significativo. Y vamos a seguir eso. Ahora tenemos un intercambio muy bueno. Vamos a ayudar a la salud portuaria de Cuba, con Mariel, y ustedes nos ayudan en la salud humana. Porque no tenemos médicos suficientes para 200 millones de personas. O los pocos médicos que tenemos quieren todos estar en los grandes centros urbanos. No quieren de ninguna manera ir al interior del país.

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Conocí a Fidel en Managua. Hice un viaje a Managua junto con Lula. Lula todavía era líder sindical. Ahí encontramos a Fidel. Pero vimos a Fidel en la plaza de la Revolución en Managua, y ya nos quedamos satisfechos de estar en el mismo sitio que estaba Fidel que para nosotros era un mito, un héroe, todo eso. Cuando la Revolución Cubana yo tenía 15 años. Ya era un militante, desde los 13 años ingresé en la militancia. Pero no llegamos a saludar a Fidel, porque él estaba muy distante de las filas donde Lula y yo estábamos y no teníamos acceso a esa parte de los jefes de Estado y representantes de países. Y por la tarde, hubo un coctel, una recepción, en un club de Managua, y Lula y yo intentamos acercarnos a Fidel, al menos para ese honor de decir que tocamos la mano de Fidel y nunca más lavarnos las manos. Pero había tanta gente como hormigas en un terrón de azúcar. Había tanta gente que Fidel no podía moverse. Era impensable romper esa barrera humana. Pero en la noche el padre Miguel D´ Scoto, que era ministro de relaciones exteriores de Nicaragua nos invitó a comer en la casa del vicepresidente de Nicaragua Sergio Ramírez. Y cuando llegamos a la casa de Ramírez, nos damos cuenta de que Fidel iba a llegar, porque había mucha seguridad. Y Fidel no iba a llegar para cenar, iba a llegar para hablar con empresarios nicaragüenses, que tenían mucho miedo de que Nicaragua iba a ser una nueva Cuba. Y tocaba a Fidel la misión de tranquilizar a esa gente. Entonces Fidel llegó. Pasó por la sala donde Lula, otros y yo estábamos. Saludó a cada uno y ya Lula y yo nos quedamos muy satisfechos. Nos decíamos: “ahora no pasa más nada y ya quedamos satisfechos”. Y entró a la biblioteca, porque había una cola de empresarios. Y lo importante, lo prioritario, era el diálogo que iba a tener con esos empresarios. Y se puso a hablar con ellos. Incluso ni salió de la biblioteca para comer. Yo creí que le iba a dar una cosa ahí. Pero como Lula y yo habíamos ido en el coche del padre D´ Scoto, y no era un lugar donde se podía salir y coger un taxi, teníamos que esperar al padre D´ Scoto para salir al hotel. Y cuando fue las 2 de la madrugada, el padre D´ Scoto llegó y nos dijo a nosotros dos: “Miren, Fidel ya terminó de hablar con los empresarios. Ustedes tienen interés de hablar con él”. Pregunta tonta. Inmediatamente el sueño que yo tenía, desapareció. Por la emoción. Es un fenómeno químico del organismo humano. Les voy a dar ejemplos. Tienes un sueño tremendo y si llaman por teléfono que tu hermana, tu madre, está en un accidente en la calle, ingresada en el hospital inmediatamente el sueño se va. Así pasó con nosotros. No para el mal, sino para el bien. Y Lula y yo ingresamos a la biblioteca. Estaba yo, estaba el comandante Piñero. Entonces empezamos a conversar con Fidel a las 2 y la conversación terminó a las 6 de la mañana. Como Lula no hablaba siquiera “espanglés”, y ya yo hablaba un poquito de espanglés, o portuñol, yo tenía más la palabra. Y yo pensaba que era la única vez en mi vida que iba a hablar con Fidel Castro. Entonces hay que aprovechar. Y yo soy una persona mínimamente responsable. No iba a hablar de tonterías. Le digo Comandante yo tengo dos preguntas que hacer. Él dijo “¿Sí? ¿Qué quieres preguntar?”. “Bueno la primera pregunta es por qué en Cuba, el Estado y el Partido son confesionales”. Él dijo: ¿cómo confesionales? Y yo le digo “Sí Comandante. Por la constitución cubana el Estado cubano es oficialmente ateo. Y por los estatutos del Partido, el Partido Comunista de Cuba es oficialmente ateo. Son confesionales. Porque tanto afirmar como negar la existencia de Dios, es una confesionalidad. Y la razón moderna exige Partidos y Estados laicos, que no tienen que meterse en ese tema: afirmar que existe o no existe Dios. Son laicos. Representan a un pueblo que es formado por gente creyente, por gente no creyente, por gente más o menos”. Y Fidel me dijo en un acto de humildad y de veracidad: “Tú tienes razón. Yo jamás había pensado por esa óptica”. Pocos años después se cambió la constitución de Cuba. Hoy el Estado Cubano por la constitución es laico, y en el Congreso el Partido se cambió el estatuto. Cuyo estatuto actual, del Partido Comunista de Cuba, reza que el Partido es laico. No es más ateo. Eso significa que un creyente puede ingresar en el Partido. En aquel momento, el hombre que ejercía en este país la función de Ministro del culto era el doctor Felipe Carneado, y pasado unos meses, yo vine a La Habana y le pregunté al doctor Carneado si ahora que el Partido es laico, si muchos cristianos habían ingresado al partido. Y él me dijo: “No. Pasa al revés. Muchos compañeros del Partido ahora revelan que siempre han sido cristianos”. Porque ya no tienen miedo de miradas sospechosas. Y ahora sí, se declaran que siempre han sido creyentes.

La segunda pregunta fue cuál era la relación del Gobierno con la Iglesia Católica. Yo sabía que las relaciones del Gobierno con las demás iglesias eran muy buenas. Pero con la católica no. Hacía 6 años que Fidel no tenía ningún diálogo con obispos católicos. Hablaba con el nuncio, representante del Papa aquí, pero no con obispos católicos. Le dije: “Antes que usted conteste, yo diría que hay tres posibilidades. ¿En cuál de las tres posiciones se ubica el Gobierno de Cuba? La primera: la Revolución persigue a la Iglesia Católica. Si es así, la Revolución presta muy buenos servicios al imperialismo. Porque el imperialismo quiere comprobar que entre religión y Revolución no hay solución. No hay compatibilidad. “Si usted es religioso, no puede ser revolucionario”. La segunda hipótesis: la Revolución no persigue a la religión o la Iglesia Católica pero es indiferente. No le importa qué pase con la Iglesia Católica, con los obispos, las monjas. Si es así, la Revolución presta muy buenos servicios a los contrarrevolucionarios que existen dentro de Cuba, que no teniendo otra posibilidad de salir del país van a la Iglesia porque ahí sí son acogidos. Y la tercera posición es: la Revolución como principal ente político de Cuba, busca un diálogo con todas las instituciones del país, incluso la Iglesia Católica”. Y Fidel de nuevo me dijo: “Betto, también yo no había encarado la cosa por esa óptica. Y tú tienes razón. Nosotros hemos cometido el error de no estar dialogando con la Iglesia Católica. ¿Y usted quiere ayudarnos a tender ese puente?”. Ahí empezó mi historia con este país. De esta pregunta. (Aplausos) Le dije: “Mire Comandante, si yo quiero, no depende de mí. Depende de que los obispos estén de acuerdo. Eso no puede ser un puente entre la pelea de Juan y Manuel, si uno de los dos no está de acuerdo en que haga de intermediario. Los dos tienen que estar de acuerdo”. Entonces le digo a Fidel que tengo que hablar con los obispos de Cuba. Vine por primera vez a Cuba, nunca había venido. Y fui a la reunión de la Conferencia Episcopal, con todos los obispos del país en El Cobre, en el santuario del Cobre, y expuse a ellos exactamente lo que acabo de exponer a ustedes. Y les pregunté: “Señores, ¿ustedes quieren aceptar la propuesta del Comandante, y aceptan que yo pueda ser ese puente y volver a tener diálogo entre la Iglesia Católica y el Gobierno de Cuba?”. Bueno, empezó un lío entre ellos. Unos a favor unos en contra. Unos que si la “manipulación comunista”. Me pidieron salir de la sala. Yo me quedé fuera en un jardín por una hora y volví cuando me llamaron de vuelta a la sala. Ellos dijeron: “Frei Betto, hemos llegado a una conclusión, estamos de acuerdo en que tú hagas el trabajo”. Entonces comencé ese trabajo, que tuvo su cumbre, su punto alto, en la entrevista que salió en ese libro, “Fidel y la Religión”. El trabajo duró oficialmente diez años. En el 91, los obispos me han dicho que no necesitaban más de mi mediación. ¿Y por qué han dicho esto? Porque pensaban que con el desplome de la Unión Soviética, Cuba tampoco iría delante en el socialismo. Ahora no. Es el momento de las mejores relaciones históricas entre Iglesia Católica y Gobierno de Cuba. Ahora las relaciones son excelentes. Gracias a Dios.

Ustedes saben que, en general, nosotros los intelectuales sufrimos de una enfermedad muy peligrosa. Y es pensar que la cabeza piensa por sí misma. No es verdad. La cabeza piensa a partir de donde se encuentran los pies. Si tus pies están en la clase rica tú vas a pensar como clase rica. Si tus pies están con el pueblo, con los movimientos populares, con la gente pobre, tú vas a pensar como ellos. Nuestra cabeza refleja las condiciones sociales, los vínculos sociales que tenemos. Es muy difícil tener una cabeza progresista, con amor al pueblo, si uno no está cerca del pueblo. ¿Y por qué pasa? Aquí en Cuba, es muy fácil llamarse revolucionario. ¿Y por qué? Porque pobre del que dice que no es revolucionario. Sobre todo aquellos que tienen acceso a poder. Voy a contar una historia que pasó conmigo. No voy a decir el nombre. Había aquí un dirigente que un día hablando para un grupo de brasileros, brasileros que venimos aquí a un encuentro de solidaridad en el 92, ese dirigente cubano empezó su ponencia haciendo una crítica a mi persona. Él dijo: “Agradezco mucho que ustedes vengan. Somos muy amigos de Brasil. A pesar de que algunos que vienen quieren enseñarnos qué hacer”. Y los brasileros interpretaron, yo también, como una crítica a que muchas veces en conversatorios con los dirigentes de la Revolución yo hablo lo que pienso. Incluso, las críticas que tengo puedo estar equivocado. Pero quién mejor para aclararme que esta gente cubana con las que estoy hablando. En Brasil muchas veces la prensa me pregunta: “¿Tú no tienes ninguna crítica a la Revolución Cubana?”. Les digo: tengo varias. Pero antes de decir, tengo un principio ético: “Crítica se hace a los amigos. Denuncia a los enemigos”. Entonces como soy amigo de Cuba, las críticas que tengo, hablo en Cuba. Fuera de Cuba no hablo. Porque fuera de Cuba si hablo una crítica va a sonar como una denuncia. Yo no soy tonto. Yo no voy a hacer crítica para que la prensa burguesa vaya y diga: “Mira Frei Betto dijo no sé qué cosa”. Entonces este dirigente me hizo esta crítica. No dijo mi nombre pero era obvio que se refería a mi persona. Por la noche hubo una recepción en el Palacio de la Revolución. Una recepción de la más pobre, estaba el período especial. No había un solo camarón en el Palacio. Una pobreza, una cosa que me impresionó. Porque muchos piensan si el pueblo está mal, Fidel y los dirigentes tienen todo. No. Solo había unos plátanos fritos (Le dicen que “chicharritas” del público). Chicharritas. Era lo mejor que había. Entonces era una pobreza tremenda. Y llegué donde estaba ese dirigente y le digo: “Mira compañero. Yo comprendí que su observación era para mi persona. Quiero decirle dos cosas. Primero, como un hombre de izquierda, yo no acepto que ustedes cubanos quieran hacer de la Revolución Cubana una propiedad privada. Nosotros somos todos responsables por esta Revolución, no solamente ustedes. Segundo, para usted es fácil defender la Revolución Cubana, porque tú vives aquí, estás en el poder. Para mí que vivo fuera en un país capitalista, es muy difícil defender la Revolución Cubana. Porque sabes, la gente me dice ofensas, críticas. Hay oportunidades que no tengo porque soy defensor de la Revolución Cubana”. Son cosas que tenemos que tener muy claras. La educación política es un proceso permanente. Lo decía ayer en Universidad 2014. Y el principal enemigo de la Revolución está aquí dentro. No hay que tener la ilusión de que una persona que defiende la Revolución es necesariamente revolucionaria. No lo es. Es un oportunista, porque quiere hacer de su oportunismo una escalera para el poder. Y si viviera en Brasil, u otro país, sería un oportunista. Cuánta gente hacía las más duras críticas a Lula y después que Lula fue Presidente, Lula es un regalo de Dios. Lula no tiene ningún defecto. Un mero oportunismo. Gente que si mañana Lula o Dilma se va del poder, esa gente va con el nuevo presidente. Y dicen que los gobiernos de Dilma y Lula fueron un desastre. Y es así. Esa gente es oportunista. Y por eso la educación política es un proceso permanente porque cada uno de nosotros es vulnerable a ese tipo de enfermedad política. Es un virus con el que hay que hacer un trabajo, ahí la responsabilidad de la FEU, permanente de movilización, de formación política. Y no es hablando consignas, “Venceremos”, “Patria o Muerte”. Es hacer un trabajo de educación, así como ustedes aquí. Años para aprender Informática. Tienen que tener todo un trabajo de educación para llegar ahí.

La teología es la manera conceptual, o racional de hablar de las cosas religiosas, y eso significa etimológicamente la palabra teología. “Logia” es conocimiento y “Theos” es Dios. Conocimiento de las cosas de Dios. Entonces para nosotros, cristianos, creyentes, nuestra experiencia espiritual, nuestra experiencia de creyentes tiene que tener una formulación, está en la Biblia por ejemplo. Y de la Biblia sacamos nociones para llevar a nuestro tiempo nuestra historia. El problema es que la Iglesia Católica durante mucho tiempo en América Latina fue la península ibérica que trajo el catolicismo para acá. Y durante muchos siglos la teología de la Iglesia Católica en América Latina era la teología europea. Buena para Europa, mas no buena para América Latina. Y en los años 70, empezamos a organizar en América Latina grupos populares de creyentes llamados comunidades eclesiales de base, con gente pobre. Y hay una cosa, un principio que no cambia: el contexto en que uno se encuentra determina la comprensión del texto que uno se pone a leer. Desde ahí el individuo saca el pretexto, la motivación para su vida. Ejemplo, quién mejor puede leer o comprender un texto de Martí, ¿un cubano o un alemán? Claro que un cubano. Porque el cubano vive en el contexto donde ha sido producido ese texto. ¿Quién mejor puede comprender un texto de Goethe? ¿Un cubano o un alemán? Claro que un alemán, porque Goethe fue un gran literato alemán, y quien vive en Alemania tiene más condiciones de entenderlo porque está en el contexto de un texto. Cuando los pobres de las comunidades eclesiales empezaron a leer la Biblia, empezaron a leer distinto a la lectura que venía de Europa. De ahí nace la teología de la liberación. Entonces ustedes tienen que comprender una cosa muy importante: la teología de la liberación no nació en la cabeza de ningún teólogo. Nació en la práctica social de las comunidades eclesiales de base de América Latina. Nosotros los teólogos solo fuimos a coger ahí la materia prima para sistematizarla y devolver a la gente. Mas, no fue un Leonardo Boff, un Gustavo Gutiérrez que desde su biblioteca, creó una teología. Fue al revés. Una práctica social, y sigue habiendo, que llevó a leer la Biblia desde ópticas distintas a la de los obispos, de Papas del Vaticano, y de ahí una nueva comprensión. Yo tengo un libro aquí que está publicado por el Centro Martin Luther King, Editorial Caminos, que se llama “Un hombre llamado Jesús”. También salió antes con otro título, “Entre todos los hombres”, que justamente trata de esta nueva manera de entender los evangelios. En la biblioteca de Casa de las Américas seguramente está. Voy a hacer una metáfora que tú vas a poder entender. Este cambio de óptica. Una señora que vivía en el campo nunca había ido a un cine. Y llegó a la ciudad, fue a trabajar de ama de casa en la cocina de una familia y sabía que cerca de la casa había un cine, y su sueño era mirar una película. Una noche pidió a su patrona que después de terminar la cocina podía ir a ver la película en el cine. La patrona le dice: “Sí, tú vas, pero llega en tiempo porque las películas duran en general dos horas”. Y la muchacha se fue feliz. Pasado un cuarto de hora la muchacha regresó a la casa. La señora le dijo: “Mira, usted salió, no llega a 20 minutos. ¿Qué pasó? ¿Había una cola muy grande?”. Y la sirvienta le responde: “No señora. Pasó lo siguiente. Entré en el cine, estaba todo oscuro. Para encontrar una silla fue una dificultad. Me senté ahí esperando que comenzara la película. Y, de repente, una luz muy fuerte se encendió atrás. Y yo me viré, mirando esa luz. Y la luz muy pegada a los ojos. Yo no podía ver nada con esa luz fuerte. Y me dije no, esto no es para mí”. ¿Qué quiere decir esta metáfora? En general la Iglesia ha leído la Biblia como esa mujer en la luz fuerte. No. La Biblia no se lee con los ojos en la luz fuerte. Hay que poner los ojos en la pantalla de la vida. La Biblia tiene que estar atrás, y no delante, para iluminar la vida. Si esta muchacha se hubiera quedado en su silla, mirando hacia delante, habría visto la película. Eso nosotros lo aprendemos con las comunidades eclesiales de base. Por eso es que la fe cristiana se transformó en fermento revolucionario en América Latina. Para ese sedimento de la teología de la liberación. Porque todos los países en América Latina, incluso Cuba, tienen una fuerte tradición religiosa. La gente cree en lo trascendente, sobrenatural, y en muchos lugares se ha tenido prejuicio a la religión de los pueblos. Yo explicaba que en México por las condiciones históricas hay mucho anticlericalismo, en la izquierda. Una vez hablando con un compañero de un Partido le digo: “Ustedes no van a ninguna parte mientras la compañera Guadalupe no vaya con ustedes”. Claro, porque todo el pueblo de México tiene veneración por la virgen de Guadalupe. Imaginen si Fidel y Raúl inventan una Revolución para decir que hay que poner abajo a la Virgen del Cobre. No habría Revolución en Cuba. No habría porque el pueblo de Cuba tiene una empatía con la Virgen del Cobre tan fuerte que Fidel y Raúl tuvieron que terminar la guerrilla e ir al santuario del Cobre y dejar allí sus armas, la promesa que le habían hecho a su mamá: “Si salen vivos tienen que depositar las armas ahí”. Entonces, nosotros tenemos que comprender una cosa que está en el librito de Engels, llamado “El cristianismo primitivo”, la religión es como la política, puede servir para oprimir o puede servir para liberar, es como un cuchillo, puede servir para cortar el pan y puede servir para matar a una persona. Depende de cómo se utiliza. Y eso a muchos sectores de izquierda en América Latina, bajo la influencia de la ideología europea marxista, hay que decir eso, les ha costado mucho trabajo comprenderlo. Si yo digo en el sindicato: “Voy a explicar las contradicciones de la sociedad. Según el “Manifiesto Comunista” la sociedad se divide en opresores y oprimidos. Los opresores desde la producción de los oprimidos, se apropian de la plusvalía…” Mira, la señora María o el muchacho Joaquín me dice: “Eso está muy complicado para mí“. Ahora, tú llegas a esas mismas personas y le afirmas lo siguiente: “Dios nos crió a nosotros. Nos ha dado la vida para vivir como sus hijos y por tanto como hermanos. Y hermanos comparten los mismos derechos y las mismas oportunidades”. Entonces si la cosa no es así, no es por culpa de Dios, tenemos que comenzar a analizar las causas de las diferencias sociales y de la existencia de las clases sociales. Ahí la gente comprende inmediatamente. El lenguaje religioso es más comprendido. No es porque sea más didáctico. Es porque uno comprende que el lenguaje está dentro de él mismo. Yo en mi espanglés, me es más difícil comprender lo que Víctor (Presidente de la FEU en la UCI) habla con ustedes. Porque ustedes ya tienen conexión con la manera de él hablar, y no tienen conexión con la mía.

Y termino con lo de Ezequiel, que ya no voy a poder quedarme mucho tiempo porque aquí dicen que es un país socialista pero yo soy la prueba viva de que hay explotación del hombre por el hombre (Risas en el público). Hay algunas mentiras por ahí. Ezequiel, el cuchillo tiene la parte que corta. ¿Cómo se llama en español? (Le dicen que “filo”). Las redes sociales son cuchillos de dos filos. Como acabo de decir, pueden servir positivamente y pueden servir negativamente. Nosotros sabemos que las redes sociales tienen algunos aspectos negativos. Por ejemplo: incrementan el individualismo. Una persona con su computadora ya no necesita ir a un movimiento social, al CDR, al sindicato, a la FEU, porque mi mundo se resume a mi computadora. Causa divorcios, porque el hombre ama más a la computadora que a su mujer. Su mujer se va. Hay casos de adulterio, un hombre está ahí leyendo su libro, y la mujer en la computadora está enamorada de un chino, de un japonés. Ahora nosotros en la Iglesia Católica tenemos que cuidar del pecado virtual, adulterio virtual, amantes virtuales. Una cosa complicada. Entonces las redes sociales tienen ese peligro como todo en la vida. Te puedes tomar una copita de ron para brindar, pero te puedes tomar toda la botella para emborracharte. Depende. Las redes sociales están incorporadas a la cultura del siglo XXI. Toda esa tecnología va a avanzar. El gran problema de la tecnología, y pasa con la ciencia, es que estamos viviendo un nuevo tiempo que se llama posmodernidad. Y que tiene como característica que es un tiempo sin proyectos históricos, sin utopías. 90 % de la Humanidad piensa que el mundo hasta el siglo XXI va a ser capitalista. 90 % de la Humanidad piensa así. “Es una tontería pensar que el socialismo”, “bueno el socialismo ha intentado pero”, la gente piensa así, “Cuba existe porque es muy rebelde”. La gente piensa así. Va a ser siempre así. Cada época tiene un paradigma. Ustedes conocen el circo, todo circo tiene una tienda. Esa tienda tiene un palo central que sustenta todo. Si quitas ese palo ya no hay circo. Durante mil años, había una época llamada época medieval, y el palo central se llamaba religión. Todo estaba en torno a la religión. Ahí vinieron Copérnico, Descartes, Leonardo Da Vinci, Miguel Angel, Cristóbal Colón, y ese palo se rompió. Ingresamos en la modernidad, que tenía nuevo paradigma. Era la razón, la racionalidad, con sus dos hijas queridas: la ciencia y la tecnología. La modernidad duró 500 años. Nuestros abuelos han vivido épocas de cambio, no un cambio de época. La última generación que vivió un cambio de época fue la generación de Descartes, Colón, Copérnico. La modernidad termina fracasada. ¿Pero por qué fracasada? Porque se pensaba que con la ciencia y la tecnología todos los problemas humanos estaban resueltos. Y nosotros podemos mirar para atrás y dar un balance de la modernidad. ¿Y qué balance damos? Lo más obvio. Somos 13 mil millones de personas en el planeta, de las cuales 4000 millones viven debajo de la línea de la pobreza. Incluso, una cosa que ustedes tienen que explotar más este tema. Se habla mucho del fracaso del socialismo. Y nadie habla del fracaso del capitalismo para las dos terceras partes de la Humanidad. Para mí que fui premiado por la lotería biológica, porque ninguno de nosotros escoge en qué clase social va a nacer, para mí que fui premiado por la lotería biológica, y no nací entre los miserables y pobres como nace la mayoría de la gente del planeta, el capitalismo es muy bueno. Muy bueno. Ahora, felizmente, este privilegio, esa suerte, no la he tomado en mi vida como un privilegio, sino como una deuda con aquellos que no tuvieron la misma suerte. Porque la suerte es ofensiva a la Humanidad. Todos deberíamos nacer para vivir en condiciones dignas y felices. Por eso es que creo que el futuro de la Humanidad tiene que ser el socialismo o vamos a la barbarie. No hay salida. No hay otra opción. O compartimos los bienes de la tierra, o compartimos la riqueza o vamos a la barbarie. Cuando uno lucha por la vida tiene mucha más fuerza, como los vietnamitas en su lucha contra Estados Unidos. Y la fuerza moral es más poderosa que cualquier fuerza bélica. Cualquier aparato bélico no tiene la fuerza de una fuerza moral. Entonces yo creo que nosotros tenemos que humanizar las redes sociales. Ese es el desafío. Hacer las redes sociales redes de solidaridad. Y termino. Estamos entrando en una nueva época. Ya no es la modernidad, sino la posmodernidad. Y dejo al aire una pregunta: ¿Cuál va a ser el paradigma de la posmodernidad? Hay dos posibilidades, y va a depender de nosotros. Una, la que propone el capitalismo. El paradigma va a ser el mercado. La mercantilización de todas las dimensiones de la vida. Y otro el paradigma que nosotros proponemos. La solidaridad entre toda la Humanidad. Y yo quería repetir aquí la propuesta que hice ayer cuando participé con René del encuentro sobre los Cinco. Crear en cada grupo humano, desde la familia, escuela, sindicato, movimientos sociales, ONG, el G-5, así como el G-8, crear el G-5. Cinco estudiantes de una Universidad de Brasil, de Namibia, de París. Que se organicen en un G-5. Cada uno asume uno de los Cinco Héroes para luchar por la liberación de ellos para presionar a los Estados Unidos. Y esa G tiene doble significado. De Grupo y de Gerardo, que de los Cinco es el que tiene la condena más pesada. Quería que ustedes con la ofensiva guerrillera, de la guerrilla virtual, en defensa de la Humanidad, tratasen esta dimensión.

Había una señora en el fondo que quería hacer una pregunta.

¿Por qué el deseo humano es infinito? Porque fue hecho para contener a Dios. Y entonces no hay nada que pueda satisfacer una persona, desde el punto de vista material. Siempre una persona con más cosas materiales que tenga, por más dinero que tenga, va a seguir queriendo tener mucho más. Solo hay una cosa que puede saciar totalmente el corazón humano: amor. Amor para nosotros es la experiencia de otros, es la experiencia de la naturaleza, pero también la experiencia de Dios. Amor es realmente lo que llena el corazón humano. El capitalismo, sabe manipular muy bien el amor. Porque creó una excepción entre amor y la vida matrimonial que muchas veces no necesita tener amor, simplemente es institucional para efecto público. Y el capitalismo como ningún otro sistema en la Historia hace una propaganda tremenda de la pornografía. El mismo empresario que quiere que su hija permanezca virgen es el mismo que financia una película, un teatro, un show de pornografía. El mismo empresario. Es la esquizofrenia del sistema. El error que ha cometido la izquierda históricamente, es decir a un obrero, a una gente pobre: “Si tú luchas por el socialismo vas a tener carro, vas a tener salud, vas a tener educación”. Y eso es importante, pero no basta decir eso. Porque tú vas a tener humanidad. Y tú vas a tener una experiencia amorosa. Porque yo siempre digo que socialismo es el nombre político del amor. Porque cuando tú tienes una experiencia amorosa, tú compartes con tu compañero, ¿no es verdad? Sobre todo aquí en Cuba yo sé cómo funciona el socialismo en las relaciones matrimoniales. La mujer cocina, el hombre come, la mujer lava y el hombre usa la ropa. (Risas) En fin, aquí yo sé que las cosas se comparten muy bien. Después de 55 años de socialismo. Bueno. Eso es verdad, socialismo es el nombre político del amor. Entonces no se puede acortar el socialismo en bienes materiales. Voy a dar un ejemplo. Yo vivo en un convento, un monasterio, somos 10 religiosos que vivimos ahí. Vivimos felices a pesar de tener muy poca cosa. Me dicen los amigos: “Betto, tú vives aquí, tan estrecho, no tienes una televisión”. Y yo les digo no, hay una televisión de uso común. Pero yo no tengo la mía. No necesito. Y compartimos todos. Tanto que yo no puedo comprender cómo gente que vive en un monasterio no es socialista. El problema es que muchos países socialistas sobre todo en Europa del Este cometieron el error de proponer como futuro del socialismo un futuro capitalista. “Vamos a conquistar el espacio”, “vamos a tener alta tecnología”. Y no sabían hacer un sándwich mejor que McDonald´s, no sabían hacer un refresco mejor que Coca-Cola. Y no han logrado hacer educación política del pueblo. La Revolución se quedó como hecho del pasado. Entonces ellos pensaban: “Nuestro Estado tiene Sputnik, una armada fantástica que venció en la II Guerra Mundial, pero yo quiero tomar una Coca-Cola y un sándwich de McDonald´s”. No importa que sea distracción del Estado poderoso y rico, importa mi vida personal. Y las motivaciones personales vienen de nuestra subjetividad. Y nuestra subjetividad es formada por la educación. Nadie en el mundo nace capitalista. Nadie nace racista. Nadie nace con prejuicios. Todo viene de la educación que uno recibe. Por eso el socialismo tiene que ser un proceso permanente de educación y re-educación. Porque ustedes, en el caso de Cuba, son una isla por el bloqueo de Estados Unidos, son una isla por el desplome de la Unión Soviética, y son una isla por ser el único país socialista del mundo. No es fácil vivir entre tanta seducción del capitalismo. El capitalismo tiene ese poder de seducción. Por eso mantiene la gente con el optimismo de socializar el sueño. “Tú eres pobre, pero sigue pobre, tú vas a ganar en la lotería. Mira, hay películas, sigue pobre trabajando mucho produciendo plusvalía para mí, que soy dueño”. Ahora, ¿qué pasó en Europa? Que el gobierno no movilizó al pueblo para ayudar a construir proceso socialista. El proceso socialista era vivido, como decía Fidel, como una vaca grande, que tiene una teta para cada boca, y la gente abajo esperando la leche para su boca. El Estado va a hacer todo, va a resolver problema de la vivienda, de la salud. Miren, el Estado somos nosotros, y si ese Estado no moviliza, y si nuestra movilización no es comprendida por ese Estado él está perdido. El socialismo, el proyecto de futuro del socialismo no puede ser un secreto del buró político. Tiene que ser un anhelo de toda la población del país. Porque si no, no va a tener futuro. Si la gente no tiene como sueño el socialismo va a tener como sueño el capitalismo. No hay alternativa. Cada uno de ustedes tiene en la familia gente que tiene el sueño del socialismo pero tienen otros que tienen el sueño de ir a los Estados Unidos. Muchas veces este país se compara más con Estados Unidos que con Brasil, Panamá, con Bolivia, Nicaragua, donde hay una miseria tremenda. Y la mayoría de la gente vive en una situación inhumana. Los brasileros amigos, Antonio y Roberto, que vienen por primera vez, están encantados, porque no han visto a nadie, ninguna familia bajo la fuente, ningún niño en la calle, la cantidad de gente que duerme en las calles, los mendigos. Claro que sabemos que aquí hay pobreza pero no la miseria escandalosa que conocemos en otros países. No hay esa miseria. La gente tiene sus derechos esenciales garantizados por la estructura socialista. Y entonces es muy importante que la FEU sea un movimiento de emulación moral y política permanente, y tenga la Revolución como un proyecto de futuro. Perfeccionar el socialismo. De eso se trata. Este país está en un momento de cambios. Lo peor que puede pasar es que esos cambios permitan que vengan para acá, como en China, todos los males del capitalismo. Y venga más corrupción, más explotación. Y queda solamente una perestroika, un grupito que va a disfrutar el poder político. Pero en verdad China hoy es un país capitalista. Inclusive le hace el juego al capitalismo. Estados Unidos manda a producir la botella para el agua en China porque si los obreros de Estados Unidos producen una botella de esas, ellos ganan por día 0.10 centavos dólar, en China ganan 0.01 centavo dólar. Es más barato producir los insumos en China y luego organizar lo que se produce en Estados Unidos. Y China se presta para eso, y es muy lamentablemente. Tenemos que soñar juntos. Termino con esta frase (Cora Weiss): “Cuando uno sueña solo, es solamente un sueño, pero cuando soñamos juntos, llegamos a la realidad”.

 (Tomado del blog Cubaxdentro)

Acerca de Dialogar, dialogar

Historiador, investigador, papá de María Fernanda y Alejandra
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