Hay que ir a la historia para buscar las esencias…

“El tema del conflicto Cuba-Estados Unidos ha dejado de ser un tema bilateral y se ha convertido también en un tema regional, del hemisferio y se podía decir que de interés para el mundo”…

20/03/2015

“El tema del conflicto Cuba-Estados Unidos ha dejado de ser un tema bilateral y se ha convertido también en un tema regional, del hemisferio y se podía decir que de interés para el mundo”. Así comenzó la conversación que sostuve hace unas horas con el joven historiador e investigador cubano Elier Ramírez Cañedo, quien por estos días comparte con el público lector venezolano sus dos recientes textos sobre las relaciones históricas entre la isla caribeña y el gigante del Norte.

“Aproximaciones al conflicto Cuba- Estados Unidos” y “De la confrontación a los intentos de normalización” fueron presentados en la Universidad Nacional de las Artes (UNEARTE) de Caracas, como parte de la Feria Internacional del Libro FILVEN 2015 y apenas unas horas antes de la celebración de la reciente Cumbre Extraordinaria del ALBA-TCP; unos minutos después se habían agotado todos los ejemplares.

Sobre la vigencia, los aportes e importancia de libros como estos en el contexto actual de América Latina, la situación que vive Venezuela tras la amenaza decretada por el presidente Barack Obama y la nueva ronda de conversaciones bilaterales entre Cuba y Estados, conversamos entonces con Elier.

¿Qué nos aportan estos textos?

-Es un tema que llama la atención, despierta el interés de muchas personas en el mundo y más de los latinoamericanos y caribeños. Uno de ellos aborda las aristas menos conocidas, quizás menos divulgadas de los procesos de acercamiento que han ocurrido a lo largo de más de 50 años en esta relación conflictual que no empezó en 1959 sino mucho antes, pero a partir del triunfo de la Revolución alcanzó su momento cumbre de expresión.

Se abordan algunos acercamientos de la etapa de Gerard Ford y de Jimmy Carter que fueron importantes y nos dejan lecciones para los momentos que estamos viviendo. Tras los anuncios del 17 de diciembre y el nuevo proceso que se ha iniciado de conversaciones para el restablecimiento de las relaciones diplomáticas y el avance hacia un proceso que debe tener en nuevo modus vivendi entre adversarios ideológicos, en una convivencia pacífica entre contrarios, estos libros aportan parte de la historia anterior y nos permiten interpretar lo mejor que está sucediendo durante la administración Obama.

¿Lo inédito?

-Tiene muchos elementos inéditos pero hay aspectos que ya tuvieron lugar con anterioridad y estudiar, investigar, evaluar cuál fue la coyuntura que propició esos acercamientos, qué estaba detrás, cuáles eran las intenciones de Estados Unidos con esas aproximaciones a Cuba en aquellas circunstancias históricas, qué lecciones nos dejan, por qué fracasaron aquellas experiencias, yo pienso que aporta muchísimo para el presente y para el futuro de la relación Cuba-Estados Unidos. Yo estoy seguro que le interesa a muchísimos ciudadanos de Latinoamérica y el Caribe porque el tema está en la agenda regional constantemente. Por eso en Cumbres de las Américas anteriores, aunque Cuba no asistió, el tema fue recurrente una y otra vez.

¿Y en relación a lo que pasa hoy con Venezuela?

-Se pueden hacer muchísimas analogías, claro, salvando las distancias, son contextos y realidades diferentes. Detrás de la política de Estados Unidos hacia Cuba hay una política continental, una política hemisférica. Muchas de las cosas que estamos viendo hoy en la política de Estados Unidos hacia Venezuela, ya Cuba pasó por ellas: la guerra económica que está hoy sufriendo Venezuela es un ejemplo de eso, aunque esta es diferente a la nuestra porque es desde afuera y desde adentro también. En el caso de Cuba ha sido el bloqueo económico, comercial y financiero, pero no hemos tenido una oposición interna como la que tiene Venezuela que también apoya y en buena medida, lidera esta guerra económica.

Hoy están empleando – y se ha dicho mucho por estos días- el garrote con Venezuela de una manera que nosotros hemos conocido de forma más virulenta porque tuvimos la experiencia de una invasión mercenaria en 1961, de bandas armadas a lo largo de todo el país, atentados contra los líderes principales, sabotajes. Cuba vivió en los años 60 sobre todo, este tipo de política y hoy la están empleando con Venezuela pero mañana fácilmente pueden emplearla nuevamente contra Cuba u otro país que defienda ideas antihegemónicas, ideas anticapitalistas, que esté llevando adelante una Revolución como la que estamos viendo en Venezuela, en Ecuador, en Bolivia.

El día de mañana a lo mejor con Venezuela también utilizan la zanahoria, es decir, ellos van variando de acuerdo a las circunstancias pero todo al final es una política general hacia América Latina y el Caribe que van adecuando a cada contexto y a cada momento histórico. En un momento utilizan el garrote, en otro utilizan la zanahoria pero la política ha sido la misma desde el siglo XIX, o desde que ellos surgen como nación.

Recordemos cómo se oponen desde un inicio a la independencia de Hispanoamérica, a los proyectos integracionistas de Bolívar, a los intentos de Bolívar y Sucre y el gobierno de Guadalupe Hidalgo en México de llevar la independencia a Cuba y Puerto Rico, cómo se oponen a esa idea de Bolívar que era mucho más general pero lo que logró fue la llamada Gran Colombia. Esa fue la materialización práctica e integracionista de Bolívar, aunque sus aspiraciones y sus deseos eran mucho más gigantescos todavía.

Ya desde esa época los representantes diplomáticos de Estados en estos países – y uno lo ve en informes, en correspondencias que enviaban hacia el Departamento de Estado- tenían la misma aspiración hegemónica y para ellos debían frustrar esos proyectos de unidad de nuestros libertadores, las ansias soberanas de estos países, los deseos independentistas. De ahí la importancia de recurrir a la historia una y otra vez y el empeño de las derechas de desconocerla.

Lecciones para seguir la batalla…

-El objetivo final de la política de Estados Unidos siempre ha sido el mismo, lo que han variado son los instrumentos, los métodos. En un momento fue el Monroismo, en otro el panamericanismo, en otro la diplomacia del dólar, la del nuevo diálogo, la buena vecindad, la Alianza para el Progreso; es decir, ellos van alternando pero los objetivos son los mismos. Por eso hay que ir a la historia, para buscar las esencias de esa política que varía de alguna manera en sus contenidos superficiales pero mantiene las mismas esencias.

La lección fundamental es que la única manera de enfrentar eso, de salir airosos es uniéndonos cada día más. Bolívar lo tuvo muy claro y desgraciadamente en ese momento sus proyectos no se materializaron. Otros próceres latinoamericanos después le dieron continuidad a esas ideas, pero gracias al papel de Fidel Castro y al de Hugo Chávez, esos sueños ancestrales se han materializado pero tampoco son irreversibles y hay que tener claridad en eso.

Tenemos que seguir luchando porque todavía hay que avanzar muchísimo más, que nuestros pueblos se integren con mayor fuerza para poder enfrentar eso. Ya el hecho de existir UNASUR, el ALBA, Petrocaribe y todos estos instrumentos integracionistas que han avanzado tanto, hoy están demostrando qué importancia tiene en la concreción de esos sueños de Bolívar que hoy se están llevando adelante para enfrentar esas políticas agresivas de los Estados Unidos.

 Ya Estados Unidos no se siente con las manos libres para llevar adelante una determinada acción contra uno de nuestros países porque sabe que cualquier ataque contra Venezuela es visto como un ataque contra muchos otros países de la región: un ataque contra Cuba, contra Ecuador, contra Bolivia, contra Nicaragua y eso seguro se pondrá de manifiesto en la Cumbre de las Américas, donde si bien las anteriores de alguna manera se le “cubanizaron”, debido a la manifestación del presidente Obama diciendo que Venezuela es una amenaza para su seguridad nacional, en la próxima estoy seguro que la mayoría de los países de la región van a expresar su solidaridad y su rechazo a estas políticas injerencistas.

De hecho, ya lo han hecho y eso demuestra que Estados Unidos tiene que medir muy bien sus pasos y que cada día tendrá que buscar pasos más artificiosos, más creativos, más sutiles para poder lograr sus objetivos porque el garrote y las políticas más agresivas no le han funcionado y son políticas que no son hacia un país en específico, sino políticas hacia la región.

Un mensaje final…

-Toda la solidaridad, el apoyo, el abrazo extendido del pueblo cubano, pero especialmente de los jóvenes intelectuales, escritores cubanos al pueblo venezolano, a su gobierno y la disposición firme de que podrán contar con nosotros en esta lucha que es también la de todos. Cuenten con los jóvenes cubanos.

Sobre el autor

Bertha Mojena

Joven periodista. Pinareña hasta la médula. Amante de la paz y de la risa

(Publicado en Cubahora)

Acerca de Dialogar, dialogar

Historiador, investigador, papá de María Fernanda y Alejandra
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