Economía y Política a debate: ¿De cuál socialismo hablamos?

La Comisión 1, que ha estado discutiendo la conceptualización del Modelo económico y social cubano de desarrollo socialista, esta mañana de domingo la ha dedicado a reflexionar sobre la intervención de Raúl. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate

Miguel Díaz-Canel Bermúdez, miembro del Buró Político, presidió la Comisión 1 dedicada a la discusión de la conceptualización del Modelo. Junto a Díaz Canel (centro), los también integrantes del Buró Político, el General de Cuerpo de Ejército Ramón Espinosa Martín (izquierda) y Bruno Rodríguez Parrilla. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate

El leitmotiv es el Informe Central presentado en la apertura del VII Congreso de los comunistas cubanos por su Primer Secretario Raúl Castro, pero la discusión de fondo es la dialéctica entre política y economía en el socialismo, y la necesidad de entender la organización partidista como consecuencia y a la vez como impulso de la sociedad cubana. La hegemonía se construye desde adentro y con todos, dicen de diverso modo los delegados e invitados. La conciencia revolucionaria es fruto de una experiencia de vida, de valores sentidos y de una tradición de lucha que ningún manual o receta puede imponer desde afuera. Y un matiz adicional no menos relevante: sin renunciar a la alegría.

La Comisión 1, que ha estado discutiendo la conceptualización del Modelo económico y social cubano de desarrollo socialista, esta mañana de domingo la ha dedicado a reflexionar sobre la intervención de Raúl. El vuelo conceptual de la discusión tiene momentos notables y trasciende los adjetivos que hacen justicia al informe de la víspera, catalogado de “excelente”, “completo”, “fundamentado”, “necesario”, “con los pies en la tierra”. A partir de la intervención del delegado José Ramón Fernández, que es el primero que lo esboza en nombre suyo y en el de su compañera, Asela de los Santos, se reitera la propuesta de que el documento sea discutido en los núcleos y los centros laborales, y que se convierta en una plataforma de reflexión de toda la sociedad sobre las potencialidades y los retos que tiene Cuba por delante.

René González, uno de los Cinco Héroes cubanos que sufrieron larga prisión en Estados Unidos, abre una línea de análisis que ocuparía buena parte de los debates de esta mañana. Invitado al Congreso, recuerda que conceptualizar un modelo socialista va más allá de lo socio-económico, y cuando se convocó al VII Congreso pensó en el impacto que iba a tener el encuentro de los comunistas cubanos más allá de estas sesiones y su deseo de que el “Congreso fuera de la calle”.

“El Informe Central responde a mi preocupación: es abarcador, autocrítico, programático… Pero me siguen preocupando algunas cosas: que dediquemos otros diez años enfocados solo en el desarrollo socio-económico del país. No le quito la importancia que tiene (la economía). Lo que se está haciendo es tremendo. Hay que apreciar el trabajo de la Comisión de los Lineamientos, pero diez años es bastante tiempo para mucha gente”, afirma.

Recuerda que su hija empieza la Universidad ahora. Tenía 11 ó 12 años cuando se discutieron los Lineamientos, y terminará su vida universitaria cuando se celebre el próximo Congreso. Los jóvenes como ella no tuvieron Girón, ni Angola, ni el Contingente Pedagógico, en el que se formó el propio René. “Fue genial que se adoptara la decisión de que el Informe Central se discuta en el Partido, la UJC y en las organizaciones sociales. Va a responder en gran medida esas preocupaciones de las bases, pero debemos ir más allá y no perder el impulso que este informe puede producir en la sociedad desde ahora y hasta el próximo Congreso”, añade.

La complejidad de la situación que se presenta hoy para el país es grande, asegura. No podemos perder la oportunidad de que esos jóvenes que están creciendo sientan que son parte de este Congreso, añade, y llama a no descuidar algunos ejes en el debate:

  • La relación del Partido con las bases.
  • La relación del Partido con la sociedad.
  • La legitimidad del Partido (nos van a querer aplicar las recetas que han aplicado en otros lugares, acota).
  • La política comunicacional.
  • Las relaciones mercantiles y su impacto en la conciencia social.

Y en este último punto, René hace una salvedad: el logro fundamental de la Revolución, a su juicio, “es el Hombre que hemos creado, único en la Historia. Todavía no se ha creado en otra sociedad la capacidad para la fraternidad, la sensibilidad humana que ha producido Cuba. Tenemos que defenderlo frente a las relaciones mercantiles que se nos van imponiendo, y que vienen a golpe de billetes”.

Recuerda que “aquí estuvo el ‘flautista de Hamelín’ hace 15 días y vino a tocarle a nuestros hijos, para llevarse sus corazones. Tocó muy bien la flauta, porque tiene especialistas que le dicen cómo tocarla”, de ahí la importancia de que este Informe no se quede solo en algunos sectores de la sociedad cubana.

En concreto, René propone “que el Partido llame a una discusión popular amplia, inclusiva, que tome como base el Informe Central y que vaya más allá de la Conceptualización del Modelo de Desarrollo Económico Social, para plantearnos el modelo socio-político de desarrollo socialista en su conjunto, de modo que lleguemos al VIII Congreso, por primera vez en la Historia humana, con una conceptualización consensuada de esa aspiración humana que algunos llaman democracia y que es posible solo a través del socialismo.”

Ricardo Alarcón, invitado por La Habana, siguió la línea de análisis del Héroe cubano. ¿Cómo hablar de un nuevo modelo económico, sin recordar que la economía y la política están totalmente vinculadas, en un país que ha ido cambiando? Esta es una sociedad heterogénea y lo va a ser más en el futuro inmediato. No se puede separar la economía de la ideología, enfatiza.

¿Cómo va a ser el trabajo sindical en una Cuba cada vez más complicada, si no reconocemos las dificultades que hemos tenido para que todos los trabajadores asuman su papel de dueños colectivos de los medios fundamentales de producción? La clase obrera va a seguir siendo la fuerza fundamental de la Revolución, en la medida en que sea una revolución socialista. ¿Cómo se van a organizar? ¿Cuáles van a ser sus tareas? ¿Cuál va a ser su papel en esa sociedad cambiante?, se pregunta Alarcón.

Por eso cree que hay que destacar el papel del Informe Central presentado por Raúl, que introduce muchos aspectos que “estaban faltando”. Esta discusión no es entre economistas y contadores, añade Alarcón, sino entre revolucionarios que aspiran a salvar un sistema social superior, que al mismo tiempo tienen que crearlo o recrearlo, y eso pasa por las mentes, por los corazones. “Se llama trabajo político e ideológico, que debería ser un aspecto central del proceso que vamos a continuar más allá de este Congreso y hacia el futuro”, concluye.

Cómo llegamos al corazón de los cubanos

Bruno Rodríguez, miembro del Buró Político, disecciona el Informe Central en puntos claves que ayudan a comprender por qué este documento “plantea un reto al Partido, a las organizaciones, a los revolucionarios, a la sociedad socialista en su conjunto”, y los enlaza con lo que se ha venido planteando por los delegados e invitados sobre la relación entre política y economía.

Me parecen pertinentes las ideas que retoman René y Alarcón del Informe, dice Bruno. “No se podría separar nunca el modelo económico y social del modelo político. Es la unicidad del modelo del socialismo cubano. Pero uno de los problemas clave que empata los dos modelos, y que nunca resolvió el socialismo –tampoco en Cuba-, es que los trabajadores sientan la condición de propietarios sobre los medios fundamentales de producción, uno de los elementos principales que está en la agenda de este Congreso”, asegura.

Esto se relaciona directamente con la participación de los cubanos en la toma de decisiones. Con la visita de Obama se produjo un ataque a fondo a nuestra concepción política, a nuestra historia, a nuestra cultura y a nuestros símbolos, refiere el miembro del Buró Político. Se trató de encandilar al sector no estatal de la economía, como si el Presidente de los Estados Unidos fuera, no el defensor de las grandes corporaciones, sino de los que venden ‘perros calientes’, de los pequeños negocios en ese país.

“La garantía para que haya un sector no estatal de la economía, que no sea el de las grandes corporaciones y las empresas transnacionales estadounidenses, es el socialismo y la Revolución cubana. ¿Qué pensarán los muchachos que no ven la programación informativa de la televisión, que no se leen los periódicos? ¿Cómo se informan ellos? Hay quien dice: se informan por el celular, por las redes sociales… No todos los adolescentes en Cuba tienen celular, ni acceden a las redes sociales. ¿Cómo llegamos a su conciencia y a su corazón, a sus sentimientos? Ese es el gran desafío”, añade.

Recuerda que el General de Ejército anticipó la convocatoria a un Referendo Constitucional, que es donde cada quien va a votar en la soledad de las urnas por el socialismo, por la Revolución, por el Partido único. Es una batalla, asegura Bruno Rodríguez, “que hay que darla en una sociedad muy heterogénea, con mayor diversidad de intereses individuales y familiares, en que hay cambios en la percepción del enemigo -que sigue siendo el enemigo, que está ahí, en el Norte… Hay que ir a una discusión en las organizaciones del Partido, de la UJC, de la sociedad, y se puede mandatar al Comité Central para considerar las ideas que presentaban René, Alarcón y otros compañeros sobre los aspectos políticos del socialismo cubano”.

El delegado Homero Acosta. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate

El delegado Homero Acosta. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate

El delegado Homero Acosta resume como “profundamente revolucionaria” la intervención de Raúl en el momento inaugural de este Congreso. Identifica algunos aspectos esenciales del Informe y expone los desafíos que tiene el análisis. “Raúl establece con meridiana claridad la complejidad de estos años, y la que enfrentaremos en el futuro, pero no podemos detenernos ante esas complejidades y esas contradicciones. Martí nos dijo que la política es el arte de lo posible, que hay que construir el socialismo en las condiciones que tenemos, no las ideales, no las utópicas, sino las que tenemos y tendremos”, añadió.

Fidel, en el 2005, en su célebre discurso en el Aula Magna, aseguró que el mayor error que habíamos cometido era pensar que alguien sabía lo que era construir el socialismo. Raúl, en otro discurso, nos dijo que la construcción del socialismo en las actuales circunstancias era un viaje a lo ignoto, a lo desconocido, recuerda Homero. “Y aún así este Informe Central nos traza los derroteros por los que tiene que transitar la Revolución para sortear ese mar de dificultades, en lo interno y lo externo, con todas sus complejidades”.

¿A qué socialismo aspiramos?, se pregunta. Un socialismo más democrático, participativo, con más justicia social, próspero, que sea sostenible en el tiempo gracias a nuestro esfuerzo. “Hay una visión de la economía, pero no hay una visión economicista. Hay un sentido político de la visión económica”, afirma.

Propone repasar varios pasajes del discurso del General de Ejército. Por ejemplo, cuando habla de la necesaria sensibilidad e intencionalidad política que ha de tener la visión económica; su propuesta de que no puede haber ruptura con la justicia social y la igualdad; la trascendencia de salvar la unidad; la importancia de preservar el sector no estatal, que llegó para largo tiempo y que no tiene por qué estar reñido con nuestro proyecto de país. “Hay miles de trabajadores no estatales que apoyan la Revolución, como los que se han expresado en este Congreso”, dijo Homero. “Obama tiene sus planes y nosotros tenemos que hacer los nuestros en esta dirección”, añadió, porque “el Partido tiene que trabajar con ese sector, porque este es el Partido de todos los cubanos”.

Seguir en Revolución

El delegado Abel Prieto. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate

El delegado Abel Prieto. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate

“No se puede ignorar que hay sectores de la sociedad con una visión idealizada del capitalismo, pero hay que enfrentarlo sin retórica, como hizo Raúl en su discurso.” Interviene el delegado Abel Prieto, quien reivindica la importancia de la enseñanza de la Historia: “La idea de la cultura hegemónica -admite- es el presentismo, el ahora, la frivolidad, la ‘gozadera’. Tenemos que afrontar eso con inteligencia; el maestro, el instructor de arte en la comunidad, la familia, las instituciones culturales, los medios de comunicación, deben trabajar de manera coherente.”

Reconoce el acierto de una serie televisiva como Duaba en este empeño: “Podemos hacer maravillas si trabajamos con integralidad, que es el mejor antídoto contra las políticas subversivas”, añadió.

“Sí, muchos tienen una imagen idealizada del capitalismo en nuestra sociedad, aceptan el papel mesiánico de EEUU, incluso antes de que nos visitara Obama”, enfatiza, y llama a no ser ingenuos: “Las nuevas tecnologías hacen muy difícil controlar los contenidos que se difunden; el único control es el antídoto de la cultura, de la calidad”. Abel propone “defender el socialismo con alegría, no con aburrimiento, ni retórica, ni teque, ni ladrillo. Hay que ir a la defensa de aquello que represente tus aspiraciones, las de tu comunidad; el ideal no puede ser lavar platos.”

Miguel Díaz-Canel, miembro del Buró Político que preside esta Comisión, al calor de la discusión recordó que en Cuba “el sector no estatal no es el de las transnacionales capitalistas; no es un sector que va a reinstaurar la plataforma del capitalismo neoliberal en Cuba. Es un sector nacional para llevar adelante nuestro socialismo.”

Otro delegado, Julio Camacho Aguilera, dijo tener una fe enorme en los jóvenes. “Aquí ya no hay analfabetos. No se puede negar que el interés individual todavía es más fuerte que el social, pero admiro a los maestros. Ellos nos formaron en nuestra juventud, nos sembraron sentimientos patrios, nos enseñaron saliéndose de los programas. La solución a estas inquietudes de René, de Bruno, de Alarcón está en los planteamientos de Raúl. Los más viejos nos vamos a ir de aquí tranquilos con la seguridad de que esta juventud sabrá seguir en Revolución”.

Julio Camacho Aguilera. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate

Julio Camacho Aguilera. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate

Al Partido le toca controlar

El trabajo político-ideológico, en particular con los jóvenes; la función del Partido; el internacionalismo; la importancia de la ciencia, la tecnología y la innovación tecnológica; la necesidad y a la vez los riesgos del mercado; el papel de la empresa estatal socialista bajo nuevos paradigmas de gestión; el rol de los maestros y de los estudiantes universitarios, entre otros temas, son motivo de reflexiones de los delegados e invitados, en la continuación del debate sobre el Informe Central en la Comisión uno.

El secretario del Partido en la provincia de Mayabeque, Juan Miguel García, apunta, por ejemplo, que en la labor política e ideológica, en el caso específico del Partido y las organizaciones de masas, hay que remitirse en primer lugar a los objetivos aprobados por la Primera Conferencia Nacional de la organización política.

Otra delegada del mismo territorio, Belkys Rodríguez, remitiéndose a orientaciones dadas en momentos anteriores por el Comandante en Jefe Fidel Castro, expresa que al Partido le toca controlar, no ser paternalista, tener valentía política, enfrentar lo mal hecho, y así debe obrar cada militante.

Mariela Castro, entre tanto, expresa que estamos ante el reto de crear los mecanismos del socialismo cubano para alcanzar lo que nos hemos propuesto, porque cotidianamente surgen obstáculos para realizar la política del Partido, a veces dentro de la misma organización, y hay que hacer conciencia en tal sentido; crear condiciones para que los jóvenes aprendan a participar y para desarrollar el sentido de ser ciudadanos, en el socialismo.

Hay mucho que hacer desde el punto de vista comunicativo, educacional, agrega, para llevar a la práctica esas y otras ideas del informe central, y lograr las transformaciones que queremos.

Aboga, además, por que la norma en cuanto a las edades para ingresar a los órganos de dirección del Partido y ocupar cargos en estos no se convierta en camisa de fuerza, teniendo en cuenta que somos una población que envejece cada vez más. Propuso mantener siempre el diálogo intergeneracional dentro de la Revolución.

Por el intercambio de los núcleos del Partido con los jóvenes en cada lugar, abogó entre tanto una delegada de Sancti Spíritus. Propuso también esa, como forma para conocer sus inquietudes, inclinarlos al conocimiento de la historia nacional; incluirlos en la política de cuadros y trabajar para que asuman cargos de dirección; así como formar y fortalecer en ellos los mejores valores.

Bárbara Acevedo, de Cienfuegos, recomienda llevar el Informe Central de Raúl al Congreso, a toda la población incluidos los jóvenes y que se escuchen los puntos de vista de estos.

Con más amplitud, Frank Echevarría, delegado por Pinar del Río, observa que no solo con los jóvenes hay que hablar, sino también con personas a veces muy adultas, quienes de cara a la sublimación del capitalismo a la cual se refirió antes Abel Prieto, desconocen la historia nacional y la obra presente de la Revolución. “Hay que enseñar las verdades y los hechos ante el hipercriticismo y cierta amnesia histórica”, expresa.

Díaz-Canel acota que la Revolución tiene una obra y no es solo pasado, sino también presente y futuro, y son los revolucionarios quienes tienen que defenderla.

Otra vez el mercado

La Comisión 1, que ha estado discutiendo la conceptualización del Modelo económico y social cubano de desarrollo socialista, esta mañana de domingo la ha dedicado a reflexionar sobre la intervención de Raúl. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate

La Comisión 1, que ha estado discutiendo la conceptualización del Modelo económico y social cubano de desarrollo socialista, esta mañana de domingo la ha dedicado a reflexionar sobre la intervención de Raúl. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate

El mismo Acevedo se refirió al tema del mercado como muestra de cuán atentos hay que estar tanto a la teoría como a la experiencia práctica, propia y de otros, a fin de evitar errores. Hay que ver bien cómo regularlo, dijo, pues ahora mismo en Cuba nos ha demostrado que además de la cara que puede estimular la producción y liberar fuerzas productivas, tiene otra, la de la especulación, como se ha visto recién con los productos del agro. No hay que pretender regularlo todo, pero sí aquello que vaya frontalmente contra los intereses del pueblo, sin dilaciones, asevera.

Al mismo tiempo, Mariela Castro apunta -al intervenir en otro momento- que no debe culparse de todo a los intermediarios, ni medirlos a todos por igual, sino que hay que asumir críticamente lo que no se ha hecho para establecer las necesarias regulaciones en el mercado regido por la oferta y la demanda.

Obra de la Revolución

En emotiva intervención, Emiliano Sosa, de Santiago de Cuba, propone que se tome en cuenta la reserva que constituyen los médicos y otros colaboradores internacionalistas para el trabajo político-ideológico, particularmente con los jóvenes. Miles de compatriotas que han pasado por esas misiones en distintos países pueden referir las realidades que han visto, las duras realidades del capitalismo, cuyo conocimiento cercano son razones para querer más y defender la Revolución.

Habla de cómo los colaboradores de la salud que fueron a enfrentar el ébola en África no preguntaron, ni siquiera pensaron, en cobrar nada a cambio.

Cumplieron su misión con profesionales de otros países igual de competentes en términos de conocimiento científico, pero no en cuanto a la humildad, el humanismo y el cariño con que los cubanos atendían a los enfermos del terrible mal. Eso, sentencia, es obra de la Revolución.

En línea con esas ideas, otro delegado, de Pinar del Río, significa el papel de los maestros y habla de la necesidad, como instaba José Martí, de revolucionar las formas de comunicar con los jóvenes, de lograr que las clases en el aula sean más ricas por la manera de la comunicación. No podemos tener una sociedad participativa si la escuela no lo es y si no enseña cómo serlo, afirmó. Hay que ver cómo llevar a esa juventud contenidos como el del informe central de Raúl, teniendo en cuenta sus cánones, las nuevas tecnologías.

Una invitada de la Universidad de La Habana, profesora, recomienda el acercamiento mayor a las universidades, a sus estudiantes, desde empresas y organismos, para darles participación en la búsqueda de soluciones a problemas concretos y lograr en ellos motivación y compromiso.

Un representante de las Fuerzas Armadas Revolucionarias declara satisfacción por el arsenal de ideas con que cuenta la Revolución, además del bélico, que son los dos fundamentales para la defensa. Señala que en lo político e ideológico hay que trabajar también para evitar que desde fuera se nos induzca a la percepción de que la preparación para defendernos según la doctrina de guerra de todo el pueblo ya no es necesaria: el enemigo sigue ahí; sus métodos han cambiado, pero sus objetivos no, advirtió, refiriéndose a la subversión ideológica, hoy prevaleciente como método de agresión.

Un somatón a nuestros problemas

Hoy se debatió en la mañana el Informe Central en las cuatro comisiones que sesionan en el Congreso. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate

Hoy se debatió en la mañana el Informe Central en las cuatro comisiones que sesionan en el Congreso. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate

“El nieto de Javier y Pucha” es el título de la crónica-intervención del delegado y periodista Joel García, de La Habana, quien remitiéndose a sus abuelos reflexionó sobre el devenir más contemporáneo de la Revolución, sin omitir notas críticas. En lenguaje beisbolero, el también cronista deportivo compara a la Revolución, su presente y futuro con un juego en el que todavía tiene mucho que batear.

En ese “juego”, el delegado Eduardo Torres observa que es necesario hacer más y mejor uso de la ciencia; superar la gestión de esta, utilizar los presupuestos para investigación y no engavetar resultados, como sucede. Esa es una asignatura pendiente, opina.

De manera parecida, respecto a la empresa estatal socialista, un representante pinareño dice que debe afrontar el reto del cambio de paradigma para basar su gestión en la tecnología, lo cual requiere elevar el conocimiento, la cultura de los empresarios y transformar su modo de hacer, utilizando la ciencia, la tecnología y la innovación tecnológica.

Jóvenes delegados y delegadas de Guantánamo, Santiago de Cuba y Las Tunas, refiriéndose a lo que se demanda de su generación, expresan compromiso con la continuidad de la Revolución y como dijo una de las que tomó la palabra: no queremos que nos regalen más nada, sino ganárnoslo.

En el resumen del debate, Miguel Díaz-Canel apuntó que según estados de opinión pública que le habían comunicado, el informe de Raúl al VII Congreso tiene una acogida muy positiva, que a juicio de estos reporteros pudiera sintetizarse en una de las frases que citó: “Raúl le hizo un somatón a nuestros problemas”.

En otras comisiones

Josefina Vidal, directora general de Estados Unidos en la Cancillería cubana. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate

Josefina Vidal, directora general de Estados Unidos en la Cancillería cubana. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate

Josefina Vidal Ferreiro: “Apoyo ciento por ciento la decisión que se tomó de que los documentos que estamos discutiendo en este Congreso no salgan de aquí como una versión definitiva y acabada, sino que se sometan a consulta y a una consulta amplia. Porque soy del criterio que mientras más personas involucremos y demos participación a los cubanos, se hará una contribución a las grandes decisiones que estamos tomando en este momento, que son muy importantes para la nación cubana. Y estaremos comprometiendo a mucha más gente, que yo creo que es muy importante en el futuro de nuestro país.” (Delegada en la Comisión que evalúa el proyecto del Plan Nacional de desarrollo económico y social hasta el 2030)

 

Abel Enrique González Santamaría. Foto: Juvenal Balán/ Granma

Abel Enrique González Santamaría. Foto: Juvenal Balán/ Granma

Abel González Santamaría: “Desde 1996 hasta el 2015 el Congreso norteamericano asignó públicamente 284 millones de dólares para programas subversivos para ‘promover la democracia’ en Cuba.De esos 284 millones, durante el actual gobierno de Obama, en el 2009 y 2012, cada año, se asignaron 20 millones. En el 2013, bajó un poquito: 13 millones. En el 2014-2015, se destinaron otra vez 20 millones. En el año fiscal 2016, otros 20 millones.

“Para las transmisiones ilegales de Radio y Televisión, desde 1984 a 2015, el gobierno norteamericano asignó cerca 797 millones de dólares. En el 2012, 28 millones; en el 2013, 26 millones; en el 2014-2015, 27 millones. En el 2016, subieron la cifra: 30,3 millones. Lo novedoso es que esta radio enemiga, mal llamada Radio y TV Martí, con el empleo de las nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones intervienen en nuestro espacio público, a través de DVD, de CD, de memorias flash. Lo más relevante es que tres después de la visita de Obama a Cuba con su discurso seductor, el Departamento de Estado publicó un nuevo programa de apoyo a supuestos líderes emergentes de la sociedad civil, con 800 000 dólares.

“Nos agrada mucho que en la Comisión nuestra se haya incorporado la propuesta que hacíamos de fortalecer el estudio de la Historia de Cuba, con énfasis en el legado martiano y en el pensamiento estratégico de la dirección de la Revolución en la construcción del socialismo. A esto hay que ponerle financiamiento. Como mismo el gobierno norteamericano destina recursos, nosotros tenemos que ponerle mayores recursos a nuestra literatura, a nuestro cine -para que no sean siempre coproducciones ni  las imágenes más deprimentes del país las que se privilegien.

“Espero que la mayoría de nosotros estemos aquí en el 2030, en esta Comisión, y se evalúe si lo que nos propusimos lo logramos efectivamente.”

(Delegado en la Comisión que evalúa el proyecto del Plan Nacional de desarrollo económico y social hasta el 2030)

Acerca de Dialogar, dialogar

Historiador, investigador, papá de María Fernanda y Alejandra
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2 respuestas a Economía y Política a debate: ¿De cuál socialismo hablamos?

  1. horacio rovito dijo:

    Muy importante discusión, donde estuvo presente el pensamiento del Che. Como él afirmaba,si bien la economía es muy importante, el socialismo no es un mero reparto de bienes, sino una cultura nueva, un hombre nuevo. En estos momentos históricos decisivos, no se puede mantener en pie un proceso revolucionario sino emprende y gana la batalla cultural. Sin duda Cuba vencerá!

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