Informe sobre violación de los derechos humanos en los Estados Unidos

BEIJING, 14 abr (Xinhua) — A continuación presentamos el texto íntegro del Registro de Derechos Humanos de Estados Unidos en 2015, publicado el 14 de abril en Beijing por la Oficina de Información del Consejo de Estado (gabinete de China):

Prólogo:

El día 13 de abril, hora local, el Departamento de Estado de Estados Unidos publicó sus informes por países sobre prácticas de derechos humanos. Hizo comentarios sobre la situación de los derechos humanos en muchos países al tiempo que permanecía, una vez más, en silencio respecto a su propio terrible registro de derechos humanos y no mostraba ninguna intención de reflexionar acerca de ello. En 2015, Estados Unidos no registró ninguna mejora en cuestiones de derechos humanos y se produjeron numerosos nuevos problemas. Dado que el gobierno estadounidense rechaza mirarse al espejo, esto debe hacerse con la ayuda de otras personas.

Los siguientes hechos sobre la situación de los derechos humanos en Estados Unidos en 2015 se apoyan en registros irrefutables:

— El uso de armas estaba fuera de control en Estados Unidos, lo que supuso una grave amenaza para el derecho a la vida de los ciudadanos. Los frecuentes casos de incidentes con armas de fuego dejaron la más profunda impresión en el mundo respecto a Estados Unidos en 2015. Hasta el 28 de diciembre, se habían producido un total de 51.675 incidentes violentos con armas de fuego en Estados Unidos el año pasado, en los que murieron 13.136 personas y otras 26.493 resultaron heridas.

— La seguridad personal de los ciudadanos no se pudo garantizar con el excesivo uso de violencia por parte de la policía. Hasta el 24 de diciembre de 2015, la policía había disparado y provocado la muerte a 965 personas y el abuso de poder por parte de los agentes no resultó en medidas disciplinarias. En Baltimore se produjeron protestas pidiendo “Justicia para Freddie”; los manifestantes tomaron la calle en Chicago para reclamar justicia por la muerte de Laquan MacDonald; y en Minneapolis acamparon en el exterior de una comisaría de policía después de que Jamar Clark muriese por disparos de la policía.

— El sistema de prisiones de Estados Unidos estaba plagado de corrupción y se produjeron violaciones graves de los derechos humanos de los internos. Los guardias de una prisión de Florida quemaron con agua caliente en una ducha a un interno con una enfermedad mental, Darren Rainey, lo que le provocó la muerte. Los guardias de la Institución Correccional de Lowell, la mayor cárcel de mujeres del país, presionaron a centenares de presas para mantener sexo a cambio de cubrir necesidades básicas y una protección contra abusos. Un total de 57 internas murieron mientras estaban en este centro a lo largo de los últimos 10 años.

— La política del dinero y la de los vínculos familiares prevalecieron y los derechos políticos de los ciudadanos no fueron salvaguardados de manera efectiva. Las compañías y los individuos podían donar cuantías ilimitadas a los Supercomités de Acción Política (super PAC, por las siglas en inglés) para influir en las elecciones presidenciales. De esta forma, las corporaciones pudieron utilizar dinero para influir en las políticas y cosechar enormes retornos. Hubo comentarios acerca de que el sistema político de Estados Unidos había sido transformado en una herramienta que proporciona retornos a los grandes donantes. El estatus familiar se ha convertido en un factor primario en la política estadounidense y un reducido número de familias y grupos de interés ocultos influyen en las elecciones con su financiación. La voluntad popular fue secuestrada por la política de facciones en Estados Unidos, debido a que los intereses en las elecciones hicieron imposible que el Partido Demócrata y el Partido Republicano se coordinasen y elaborasen políticas que se correspondiesen con la voluntad popular.

— Los persistentes problemas en la sociedad estadounidense representaron desafíos para que el país cumpliese con su deber de salvaguardar los derechos económicos y sociales de los ciudadanos de Estados Unidos. En 2014, había 46,7 millones de personas viviendo en la pobreza en Estados Unidos. Cada año, a al menos 48,1 millones de personas se las clasifica como en situación de “inseguridad alimentaria”. En 2015, más de 560.000 personas en todo el país eran sin techo. El 79 por ciento de los estadounidenses creían que es más fácil que la gente que es de clase media deje de serlo que ascender para alcanzar ese nivel. Había todavía 33 millones de personas en Estados Unidos sin seguro médico. Además, 44 millones de trabajadores del sector privado, en torno al 40 por ciento del total, no tenían acceso a bajas por enfermedad remuneradas.

— El conflicto racial era grave en Estados Unidos y las relaciones entre razas se situaron en su peor momento en más de dos décadas. El 61 por ciento de los ciudadanos estadounidenses calificaron las relaciones entre razas en el país de “malas”. Los campos de la aplicación de la ley y la justicia estuvieron fuertemente influidos por la discriminación racial. El 88 por ciento de la población negra cree que recibe un trato injusto de la policía y el 68 por ciento de los afroamericanos opinan que el sistema de justicia criminal tiene un sesgo racial. Los blancos acumulaban 12 veces la riqueza de los negros y cerca de 11 veces la de los hispanos. Se ha afirmado que el “sueño americano” está fuera del alcance de muchas familias afroamericanas e hispanas.

— La situación de las mujeres estadounidenses se está deteriorando y los niños viven en un ambiente preocupante. Por cada dólar de salario que reciben los hombres, las mujeres de Estados Unidos reciben 79 céntimos. El porcentaje de mujeres en situación de pobreza se ha incrementado a lo largo de la pasada década, al pasar del 12,1 por ciento al 14,5 por ciento. La Organización Internacional de Trabajo de las Naciones Unidas indicó que Estados Unidos es el único país industrializado que no cuenta con una ley general para las prestaciones monetarias que se les dan a las mujeres durante la baja por maternidad. Un 23 por ciento de las estudiantes universitarias afirmaron haber sido víctimas de contactos sexuales no consentidos. Se produjeron al menos dos tiroteos en escuelas al mes en 2015 y casi dos niños murieron de media cada semana por disparos accidentales. Más de una cuarta parte de los adolescentes de más de 15 años que mueren por heridas en Estados Unidos fallecen en incidentes relacionados con armas. En torno a 17,4 millones de menores de 18 años están siendo criados sin padre y un 45 por ciento viven por debajo del umbral de la pobreza. En torno a una quinta parte de los niños estadounidenses viven en familias que no tienen suficientes alimentos.

— Estados Unidos violó de forma descarada y brutal los derechos humanos en otros países, tratando a los ciudadanos de otros países como basura. Los ataques aéreos lanzados por Estados Unidos en Irak y en Siria mataron a miles de civiles. Estados Unidos también realizó ataques con drones en Pakistán y Yemen de forma indiscriminada, causando cientos de muertes de civiles. El 3 de octubre, el ejército estadounidense bombardeó un hospital de Médicos sin Fronteras en la ciudad afgana de Kunduz, en el que murieron 42 personas. Desafiando la condena internacional, Estados Unidos no ha cerrado todavía el campo de detención de la bahía de Guantánamo, que funciona desde hace 14 años y en el que todavía están encerradas cerca de 100 personas que han sido sometidas a una detención arbitraria durante años sin juicio.

I. Violación gratuita de los derechos civiles

Los derechos civiles fueron violados de forma gratuita en Estados Unidos en 2015, con crecientes delitos relacionados con armas, un uso excesivo de la fuerza por parte de la policía, grave corrupción en las cárceles y frecuentes casos de obtención ilegal de información personal.

La vida y la seguridad de las propiedades de los ciudadanos se vieron amenazadas por los delitos violentos. De acuerdo con el informe “El crimen en Estados Unidos” publicado por el FBI en 2015, se estima que ocurrieron 1.165.383 crímenes violentos en todo el país en 2014, de los cuales 14.249 fueron asesinatos; 84.041 fueron violaciones; 325.802, robos; y 741.291, asaltos a mano armada. En todo el país hubo una cantidad estimada de 8.277.829 delitos contra la propiedad, en los que las víctimas sufrieron pérdidas que se estiman en 14.300 millones de dólares. Las estadísticas muestran que la tasa de delitos violentos fue de 365,5 infracciones por 100.000 habitantes y que la de delitos contra la propiedad se situó en 2.596,1 por cada 100.000 habitantes (www.fbi.gov). Muchas ciudades estadounidenses registraron grandes incrementos de los delitos en la primera mitad de 2015: la tasa de asesinatos subió un 48 por ciento en Baltimore y un 59 por ciento en St. Louis en comparación con el mismo periodo del año anterior, según un artículo publicado en el sitio web de The Economist el 1 de diciembre de 2015 (www.economist.com, 1 de diciembre de 2015). El Centro Nacional de Pandillas de Estados Unidos destacó que en los últimos cinco años el país ha experimentado un incremento del 8 por ciento en el número de pandillas, un aumento del 11 por ciento en los miembros y una subida del 23 por ciento en los homicidios relacionados con estos grupos (www.usnews.com, 6 de marzo de 2015).

El derecho a la vida de los ciudadanos no pudo garantizarse con el uso descontrolado de armas de fuego. Las estadísticas muestran que había más de 300 millones de armas de fuego en Estados Unidos, que tiene una población de más de 300 millones de habitantes. A lo largo de la década pasada, más de cuatro millones de ciudadanos estadounidenses fueron víctimas de asaltos, robos y otros delitos relacionados con armas de fuego. De acuerdo con un informe del Archivo de Violencia con Armas, hubo un total de 51.675 incidentes de violencia con armas en Estados Unidos el año pasado, según los datos hasta el 28 de diciembre, incluidos 329 tiroteos masivos. En total, 13.136 personas murieron y 26.493 resultaron heridas (www.gunviolencearchive.org, 28 de diciembre de 2015). Según el informe “El crimen en Estados Unidos” emitido por el FBI en 2015, se utilizaron armas de fuego en el 67,9 por ciento de los asesinatos, el 40,3 por ciento de los robos y el 22,5 por ciento de los asaltos a mano armada ocurridos en el país en 2014 (www.fbi.gov).

El uso excesivo de la violencia por parte de la policía violó gravemente los derechos humanos. El uso excesivo de la violencia por parte de la policía en la aplicación de la ley resultó en un gran número de víctimas civiles. Un total de 965 personas murieron por disparos de la policía el año pasado hasta el 24 de diciembre, según los datos del Washington Post (www.washingtonpost.com, 24 de diciembre de 2015). Un afroamericano de 25 años de edad, Freddie Gray, murió mientras estaba bajo custodia de la policía en Baltimore. Su muerte prendió las protestas que se desarrollaron bajo el lema “Justicia para Freddie” (www.usatoday.com, 22 de diciembre de 2015). Indignados porque llevó demasiado tiempo acusar a un agente de policía de Chicago de la muerte por disparos del afroamericano Laquan MacDonald, los manifestantes salieron a la calle para reclamar justicia por su fallecimiento. El agente tenía un historial de 20 quejas cuando disparó al joven, de 17 años de edad, pero ninguna de ellas había resultado en medidas disciplinarias (edition.cnn.com, 26 de noviembre de 2015). De acuerdo con una información de NBC News del 19 de noviembre de 2015, los manifestantes acamparon en el exterior de una comisaría de policía en Minneapolis después de que el afroamericano de 24 años Jamar Clark muriese por disparos cuando ya estaba bajo control policial. Las protestas se volvieron violentas más adelante (www.nbc.com, 19 de noviembre de 2015).

El gobierno violó la privacidad de los ciudadanos al obtener de forma ilegal información personal. Según una información difundida en el sitio web del Washington Post el 1 de diciembre de 2015, el FBI utilizó autoridad especial para obligar a las firmas de internet a entregar información de usuarios, incluidos historiales de navegación completos, sin aprobaciones judiciales (www.washingtonpost.com, 1 de diciembre de 2015). De acuerdo con un informe publicado por el Centro de Investigaciones Pew el 29 de mayo de 2015, la mayoría de los estadounidenses se oponen a que el gobierno reúna datos de ciudadanos en grandes cantidades; dos terceras partes creen que no hay límites adecuados sobre qué tipos de datos se pueden recopilar; y el 61 por ciento dicen que han pasado a tener menos confianza sobre que los programas estén sirviendo al interés público. El 54 por ciento de los estadounidenses desaprueba que el gobierno reúna datos de teléfono e internet como parte de la lucha contra el terrorismo y el 74 por ciento manifiesta que no se debería renunciar a la privacidad y la libertad en aras de la seguridad. La mayor parte consideran que es importante controlar quién puede tener acceso a su información (el 93 por ciento), así como qué información sobre ellos se recopila (el 90 por ciento), según la misma fuente (www.pewresearch.org, 29 de mayo de 2015).

Los guardias de prisiones pisotearon de forma displicente los derechos humanos de los presos. De acuerdo con una serie de reportajes publicados en el sitio web del Miami Herald en diciembre de 2015, la Institución Correccional de Lowell, la mayor cárcel de mujeres del país, se vio afectada por corrupción, tormentos y abusos sexuales. Los guardias tomaron como prostitutas a centenares de internas y las presionaron para tener sexo a cambio de cubrir necesidades básicas, de protección contra abusos o de recompensas. Un total de 57 presas murieron mientras se encontraban en el recinto en los últimos 10 años. Aquellas que llegaron a un hospital no están contabilizadas (www.miamiherald.com, 12, 13 y 16 de diciembre de 2015). El Washington Post informó en su sitio web el 13 de mayo de 2015 de que un guardia de la cárcel del condado de Fairfax mató a una mujer con una enfermedad mental, Natasha McKenna, con una pistola eléctrica taser (www.washingtonpost.com, 13 de mayo de 2015). Fox News informó el 9 de abril de 2015 en su sitio web de que guardias de una prisión de Florida fueron acusados de abusar de internos e incluso de matarlos. En un caso, un preso con una enfermedad mental, Darren Rainey, fue obligado a tomar una ducha de dos horas con una temperatura del agua supuestamente establecida en 180 grados Fahrenheit (más de 82 grados centígrados). A pesar de que pidió ayuda, nadie acudió. Supuestamente falleció después de que parte de la piel quemada se le separase del cuerpo (www.foxnews.com, 9 de abril de 2015).

II. Derechos políticos no salvaguardados de forma efectiva

En 2015 la política del dinero y la de vínculos familiares fueron de mal en peor en un país en el que los votantes encontraron difícil expresar su voluntad real y en el que hubo discriminación por las creencias en la vida política. Además, el derecho de los ciudadanos a la información se reprimió más. No fue una sorpresa que el ex presidente estadounidense Jimmy Carter declarase que “Estados Unidos ya no es una democracia” (www.huffingtonpost.com, 3 de agosto de 2015).

La política del dinero reveló la hipocresía en la democracia. A pesar de que las leyes de Estados Unidos establecen un máximo para la cuantía de las donaciones individuales a los candidatos presidenciales, no existe tal límite para las contribuciones de individuos y corporaciones a los super PAC. USA Today informó el 10 de abril de 2015 de que los aliados de al menos 11 aspirantes a la Casa Blanca habían puesto en marcha comités para recaudar dinero ilimitado para apoyar sus campañas (www.usatoday.com, 10 abril de 2015). Los candidatos presidenciales y los super PAC recaudaron en torno a 380 millones de dólares en medio año. Hubo más de 60 donaciones con un valor de más de un millón de dólares cada una y representaron en torno a un tercio de las aportaciones totales. La mitad de la cuantía procedía de aquellos que donaron más de 100.000 dólares y los fondos conjuntos de los 67 mayores donantes fueron más de tres veces los de los 508.000 donantes con las contribuciones más pequeñas (www.aol.com, 1 de agosto de 2015; http://www.politico.com, 1 de agosto de 2015). De acuerdo con una información del blog financiero Zero Hedge, entre 2007 y 2012, 200 de las corporaciones estadounidenses más activas políticamente destinaron de forma conjunta 5.800 millones de dólares a presiones federales y contribuciones a campañas. Lo que aportaron palidece comparado con lo que esas mismas corporaciones obtuvieron: 4,4 billones de dólares en negocios federales y apoyos. Puesta en contexto, la suma representa dos tercios de lo que los contribuyentes individuales pagaron a las arcas federales. Por cada dólar destinado a influir en política, las corporaciones más activas políticamente del país recibieron 760 dólares del gobierno (www.zerohedge.com, 16 de marzo de 2015). Jimmy Carter afirmó que, al ser el soborno político ilimitado la esencia para obtener las nominaciones a presidente o para ser elegido presidente, el sistema político de Estados Unidos se ha transformado en un pago a los grandes aportadores (www.huffingtonpost.com, 3 de agosto de 2015). Se indicó en el Discurso del Estado de la Unión de 2016 del presidente de Estados Unidos que un reducido número de familias e intereses ocultos estaban ejerciendo su influencia sobre las elecciones a través de su financiación.

La política de vínculos familiares estaba dirigiendo las elecciones gubernamentales en Estados Unidos. En las elecciones presidenciales de 2016 más de un candidato está relacionado de forma obvia con la política de vínculos familiares. El New York Times concluyó, a través del análisis de macrodatos, que las ventajas de la generación del padre juegan un papel en política de forma evidente. Las posibilidades de convertirse en presidente de un hijo de un presidente de Estados Unidos son 1,4 millones de veces superiores a las de sus posibles contrincantes. Además, las posibilidades de que el hijo de un gobernador sea elegido gobernador son 6.000 veces mayores que las de la población en general. En cuanto a las posibilidades del hijo de un senador de llegar a ser senador, son 8.500 veces más elevadas que las de la gente común de Estados Unidos (www.nytimes.com, 22 de marzo de 2015). El Washington Post publicó el 16 de enero que, desde la creación de la república, el 8,7 por ciento de los miembros del Congreso han sido personas estrechamente relacionadas con alguien que ya había formado parte del mismo. La información también destacaba que la sensación de cargos heredados se podía percibir en las elecciones presidenciales de Estados Unidos, dado que entre los candidatos que previsiblemente serían anunciados se incluían el hijo de un gobernador y candidato presidencial; el hijo de un congresista y candidato presidencial; la mujer de un presidente; y el hermano de un presidente, hijo de un presidente y nieto de un senador (www.washingtonpost.com, 16 de enero de 2015).

La discriminación por motivos de creencias condujo a injusticias en la vida política. No creer en Dios podría ser la mayor desventaja si se compite por un puesto público. Ha sido difícil para aquellos que no creen en Dios ganar elecciones y para quienes no siguen una creencia religiosa las posibilidades de vencer en una elección han sido menores. En una encuesta de Pew de mayo de 2014, el ateísmo aparecía como el factor que más descalificaba a un potencial candidato presidencial, de acuerdo con una información publicada en el sitio web del Washington Post el 22 de septiembre de 2015. Más de la mitad de las personas dijeron que votarían menos probablemente a alguien que no creyese en Dios. Otro sondeo de Pew de julio de 2014 concluyó que, de todos los grupos relacionados con la religión, los ateos y los musulmanes son vistos de manera más negativa por los estadounidenses (www.washingtonpost.com, 22 de septiembre de 2015).

Los derechos electorales de los ciudadanos se vieron más limitados. Según una información del sitio web de U.S. News & World Report del 4 de agosto de 2015, desde 2010 un total de 21 estados habían aprobado nuevas leyes para limitar el ejercicio del voto. Algunos estados acortaron el tiempo para el voto temprano, mientras que otros limitaron el número de documentos que identificaban a una persona como votante legítimo. Un total de 14 estados desarrollarán nuevas medidas para limitar el ejercicio del sufragio por primera vez en las elecciones presidenciales de 2016. El derecho al voto se vio afectado por la atroz competencia entre los dos partidos. Un candidato del Partido Demócrata acusó a los candidatos del Partido Republicano a la Presidencia de haber intentado evitar “sistemática y deliberadamente” que millones de estadounidenses votasen, con el fin de ganar las elecciones (www.usnews.com, 4 de agosto de 2015). Una información de USA Today, publicada en su sitio web el 20 de marzo de 2015, señalaba que el país registró la participación más baja en unas elecciones a mitad de mandato desde comienzos de los años 40. La participación media en Estados Unidos fue del 37 por ciento y la cifra más baja fue la de Indiana, con un 28,8 por ciento (http://www.usatoday.com, 20 de marzo de 2015).

Resultó difícil para los votantes expresar su voluntad real. The Christian Science Monitor publicó una información en su sitio web el 13 de diciembre de 2015 acerca de que el sistema del bipartidismo obligaba a los votantes a tomar parte por uno de ellos. La mayoría de los votantes emiten su voto a favor de un partido no porque lo respalden, sino por miedo y preocupación respecto al otro (www.csmonitor.com, 13 de diciembre de 2015). En el Discurso del Estado de la Unión de 2016 del presidente de Estados Unidos se dijo que la práctica de dibujar los distritos electorales condujo a una situación en la que “los políticos pueden escoger a sus votantes y no al revés”. Agregaba que “el rencor y los recelos entre los partidos han ido a peor, en lugar de a mejor”.

El derecho de los ciudadanos a la información fue obstaculizado por el gobierno. De acuerdo con una información de AP del 13 de marzo de 2015, las autoridades estuvieron socavando las leyes que se supone que garantizan el derecho de los ciudadanos a la información y los sistemas creados para dar a los ciudadanos información sobre su gobierno fueron seriamente dañados. Además, se estaba haciendo más difícil y más caro utilizar registros públicos para hacer rendir cuentas a los funcionarios gubernamentales (www.ap.org, 13 de marzo de 2015). La CNN informó el 13 de febrero de 2015 de que periodistas y autoridades de supervisión de la información consideraron al gobierno estadounidense como una de las administraciones menos transparentes. Al menos 15 periodistas fueron arrestados en las protestas de Ferguson (edition.cnn.com, 13 de febrero de 2015).

III. Derechos económicos y sociales en entredicho

En 2015 no se lograron progresos sustanciales en lo referente a los derechos económicos y sociales de los ciudadanos de Estados Unidos. Los trabajadores celebraron huelgas masivas para reclamar sus derechos en el trabajo. Las poblaciones afectadas por la inseguridad alimentaria y aquellas sin techo continuaron siendo elevadas. Mucha gente en Estados Unidos sufrió una salud precaria.

Los derechos de los empleados en el trabajo no fueron protegidos de manera efectiva. El 6 de octubre de 2015, Al Jazeera America informó que el 40 por ciento de los empleados en el sector privado, unos 44 millones de personas en Estados Unidos, no había accedido a las bajas pagadas por enfermedad. Se reportaron grandes huelgas en muchos sectores. En febrero de 2015, los empleados de refinerías de petróleo en nueve plantas en California, Texas, Kentucky y Washington se pusieron en huelga, protestando por las pesadas horas extras, la inseguridad de las plantillas y las condiciones peligrosas (america.aljazeera.com, 2 de febrero y 6 de octubre de 2015). En abril del mismo año, los empleados del sector de la comida rápida no acudieron al trabajo en 230 ciudades, organizando una huelga por un salario mínimo de 15 dólares. En noviembre, salieron a la calle en cientos de ciudades por la misma razón. Cerca de 2.000 empleados aeroportuarios pararon en siete grandes aeródromos para protestar por los bajos salarios (thinkprogress.org, 15 de abril de 2015; http://www.usatoday.com, 10 de noviembre y 19 de noviembre de 2015).

Hubo una enorme brecha entre ricos y pobres. En Estados Unidos, el 3,1 por ciento de los ingresos ganados al año fueron al 20 por ciento de la gente más pobre, mientras que el 51,4 por ciento fue obtenido por el 20 por ciento más rico (www.usatoday.com, 10 de octubre de 2015). En 2014, los datos oficiales mostraron que 46,7 millones de personas vivían en la pobreza en Estados Unidos (www.census.gov). En Delaware, el porcentaje de gente que vive por debajo del umbral federal de la pobreza en el estado en 2014 fue del 12,5 por ciento, empeorando el 11,7 por ciento de 2013. Cerca de un cuarto de los residentes en Wilmington (Delaware) vivió por debajo del umbral de la pobreza. La tasa de pobreza infantil fue de alrededor del 20 por ciento. La gente de Estados Unidos era pesimista sobre las perspectivas de inestabilidad social y económica, con el 79 por ciento de los americanos creyendo que es más común para la gente abandonar la clase media que acceder a ella (www.usatoday.com, 9 de junio y 23 de noviembre de 2015).

Hubo una numerosa población afectada por la inseguridad alimentaria. Según una noticia publicada por el sitio web The Guardian el 26 de noviembre de 2015, las estadísticas gubernamentales sugirieron que entre 2008 y 2014 al menos 48,1 millones de personas al año fueron clasificadas en estado de “inseguridad alimentaria”, incluyendo el 19,2 por ciento de todos los hogares con niños, lo que significa que no siempre pueden permitirse unas comidas equilibradas (www.theguardian.com, 26 de noviembre de 2015). Los centros de prevención y control de enfermedades de Estados Unidos (CDC, siglas en inglés) estimaron que cada año un total de 48 millones de personas sufrió intoxicación alimentaria, resultando en 128.000 hospitalizaciones y 3.000 muertes (www.pewtrusts.org, 4 de diciembre de 2015). Aproximadamente un quinto de los niños de Estados Unidos vivió en hogares afectados por la inseguridad alimentaria, según los datos más recientes del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (america.aljazeera.com, 8 de octubre de 2015).

Cientos de miles de estadounidenses no tenían hogar. Una noticia publicada en el sitio web de USA Today el 9 de junio de 2015 indicó que los precios de las viviendas se habían disparado en Estados Unidos en los últimos años, mientras que los niveles de ingresos permanecieron estancados. El 55 por ciento de los estadounidenses hizo más sacrificios financieros para permitirse una casa. Según un informe de la Asociación Nacional de Agentes Inmobiliarios, la brecha entre el crecimiento de los costes de alquilar y el de los ingresos de los hogares ha estado ensanchándose hasta niveles insostenibles (www.usatoday.com, 9 de junio y 31 de julio de 2015). El estudio divulgado por el Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano (HUD, siglas en inglés) encontró que más de 560.000 personas no tenían techo en Estados Unidos hasta el 18 de noviembre de 2015 (www.hud.gov). Cerca de un cuarto de ellos eran niños menores de 18 años. En Nueva York, hubo 59.568 personas sin techo, incluyendo 14.361 familias sin hogar con 23.858 niños sin casa, durmiendo cada noche en los refugios municipales en octubre de 2015, un 86 por ciento más que en 2005. La gente que vive en la calle no tuvo acceso a servicios o duchas (www.pewtrusts.org, 11 de noviembre de 2015) En los últimos años, Los Ángeles, Seattle, Portland y el estado de Hawaii han declarado recientemente emergencias por el aumento de la mendicidad (www.presstv.ir, 20 de noviembre de 2015).

El derecho humano a la salud de la gente de Estados Unidos no fue protegido en su totalidad. Según un informe del Instituto para la Política de Innovación divulgado el 18 de septiembre de 2015, todavía había 33 millones de personas en Estados Unidos sin asegurar, a pesar de que el Congreso de Estados Unidos había aprobado una ley de reforma sanitaria en 2010, prometiendo establecer un sistema de cuidado sanitario universal (www.ipi.org, 18 de septiembre, 2015). Se ha reportado que Estados Unidos tiene el peor sistema sanitario y el mayor número de mortalidad infantil de los once países desarrollados (borgenproject.org, 23 de agosto de 2015). Había más de 6.200 lugares por toda la nación con escasez de médicos de cabecera (www.washingtonpost.com, 12 de diciembre de 2015). Hoy, más de 1,2 millones de personas en Estados Unidos viven con el VIH. Cerca de uno de cada ocho infectados desconocía su condición (edition.cnn.com, 9 de diciembre de 2015). Hubo una diferencia significativa entre las condiciones sanitarias de los ricos y los pobres. Según una información de AFP del 14 de octubre de 2015, en Brownsville, el barrio más pobre de Brooklyn (Nueva York), cerca del 40 por ciento de sus ciudadanos vivía por debajo del umbral federal de pobreza. La proporción de personas diagnosticadas con VIH en Brownsville más que multiplicó por dos la tasa de toda la ciudad. Su gente moría 11 años antes que la que vivía en el distrito financiero de Manhattan, hogar de Wall Street (AFP, 14 de octubre de 2015).

La tasa de mortalidad por sobredosis de drogas estableció un nuevo récord. Según el informe de la CDC, la sobredosis de drogas fue la causa principal de las enfermedades en Estados Unidos. La tasa de mortalidad por sobredosis de drogas en Estados Unidos se ha más que doblado durante el periodo de 1999 a 2013, de 6,0 por 100.000 personas en 1999 a 13,8 en 2013. Más de 47.000 personas murieron por sobredosis de drogas en Estados Unidos en 2014, un incremento de 3.018 comparado con la cifra de 2013. De 2002 a 2013, la proporción de muertes por sobredosis relacionadas con la heroína casi se cuadruplicó, y más de 8.200 personas fallecieron en 2013. En 2014, el número aumentó a 10.574. Un creciente número de jóvenes y mujeres tomaba heroína. Comparada con las cifras en el periodo de 2002 a 2004, la cantidad de jóvenes adictos a la heroína entre 18 y 25 años en el periodo de 2011 a 2013 fue un 109 por ciento superior, mientras que las mujeres adictas se duplicó. (www.cdc.gov, 16 de octubre y 29 de diciembre de 2015; http://www.usnews.com, 18 de diciembre de 2015).

IV. La discriminación racial peor que nunca

En 2015, las relaciones raciales en Estados Unidos continuaron deteriorándose. Los campos de la aplicación de la ley y judiciales estuvieron fuertemente influidos por la discriminación racial, y los crímenes de odio basados en la raza ocurrieron ocasionalmente. Los comentarios antimusulmanes provocaron un gran clamor y las razas minoritarias fueron incapaces de cambiar su situación de vulnerabilidad en los ámbitos económico y social.

La visión de los estadounidenses de las relaciones raciales marcó su peor registro de las dos últimas décadas. Una encuesta divulgada conjuntamente por CBS News y The New York Times el 4 de mayo de 2015 mostró que el 61 por ciento de los estadounidenses calificó las relaciones raciales en Estados Unidos como “malas”, incluyendo a una mayoría de entrevistados blancos y negros. La cifra fue la más alta desde 1992 (newyork.cbslocal.com, 4 de mayo de 2015). Una encuesta de The Wall Street Journal y NBC News en diciembre de 2015 mostró que sólo el 34 por ciento de los estadounidenses creía que las relaciones raciales en Estados Unidos eran bastante buenas o muy buenas, por debajo del pico del 77 por ciento en enero de 2009 (blogs.wsj.com, 16 de diciembre de 2015). Un estudio publicado en noviembre de 2015 por el Instituto Público de Investigación de Religiones en Estados Unidos mostró que el 35 por ciento de los americanos aseguraba que las tensiones raciales eran una preocupación principal en sus propias comunidades, escalando 18 puntos porcentuales desde 2012 (publicreligion.org, 17 de noviembre de 2015). Los datos divulgados en agosto de 2015 por el Centro de Investigación Pew mostró que el 50 por ciento de los americanos indicó que el racismo es un gran problema en la sociedad de Estados Unidos, con el 60 por ciento de los estadounidenses destacando que el país necesita continuar haciendo cambios para alcanzar la igualdad racial, 13 puntos porcentuales más que el año anterior (www.people-press.org, 5 de agosto de 2015).

Los casos de afroamericanos asesinados por la policía ocurrieron repetidamente. El 15 de noviembre de 2015, un afroamericano de 24 años, Jamar Clark, fue abatido a tiros por la policía. El mortal tiroteo ocurrió cuando dos policías estaban tratando de arrestarle. Los testigos explicaron que Clark estaba esposado cuando le dispararon en la cabeza. La organización de derechos civiles “La vida de los negros importa” organizó protestas en múltiples ciudades a lo largo del país. Sus organizadores colgaron en las redes sociales que “El terrorismo supremacista blanco que se opone a las razas de color está calando en todo el territorio de EEUU”. (www.theatlantic.com, 18 de noviembre de 2015; http://www.mprnews.org, 20 de noviembre de 2015; http://www.huffingtonpost.com, 24 de noviembre de 2015) El 12 de abril, un afroamericano de 25 años, Freddie Gray, estaba siendo arrestado con la policía esposándole y con las rodillas en su espalda y cabeza. Gray fue arrastrado y arrojado boca abajo al fondo de una furgoneta policial. Gray pidió atención médica mientras estaba siendo transportado en el vehículo, pero le fue denegada. Gray entró en coma tras el viaje el 12 de abril y murió una semana después en un hospital. Falleció de graves lesiones en la médula espinal. El incidente provocó protestas a gran escala en Baltimore. Las protestas se tornaron violentas el 27 de abril, y el gobernador de Maryland, Larry Hogan, declaró el estado de emergencia y activó a la Guardia Nacional. Fue la segunda ocasión en seis meses que un estado tuvo que llamar a la Guardia Nacional para imponer el orden después de que un policía matase a Michael Brown, un adolescente negro, en Ferguson. The New York Times indicó que Gray se ha convertido en el último símbolo nacional de la brutalidad policial en un artículo del 28 de abril (edition.cnn.com, 29 de abril de 2015; http://www.bbc.com, 5 de mayo de 2015; baltimore.cbslocal.com, 27 de abril de 2015; http://www.nytimes.com, 27 y 28 de abril de 2015). Según The Washington Post, la policía mató a tiros a 965 personas en 2015 hasta el 24 de diciembre de 2015, incluidos 36 negros desarmados (www.washingtonpost.com, 24 de diciembre de 2015). Una encuesta de CBS News y The New York Times divulgada el 4 de mayo de 2015 mostró que el 79 por ciento de los afroamericanos creía que sería más probable que la policía usase fuerza letal contra una persona negra que contra una blanca, y los encuestados negros tendían a creer más que los blancos que la policía local les hacía sentir inseguros en vez de seguros (newyork.cbslocal.com, 4 de mayo de 2015). Según la encuesta divulgada por la Asociación Nacional de Abogados en EEUU, el 88 por ciento de los negros creía que la gente negra era tratada injustamente por la policía, frente al 59 por ciento de los blancos que compartía esa visión (www.usatoday.com, 9 de septiembre de 2015).

La discriminación racial en el sistema de justicia criminal es grave. Un estudio de Gallup en 2015 mostró que el 68 por ciento de los afroamericanos creía que el sistema de justicia criminal de Estados Unidos está sesgado racialmente, mientras que al 37 por ciento de los blancos tenía la misma opinión. (www.usatoday.com, 18 de junio de 2015). Según un estudio divulgado por el Instituto Público de Investigación de Religiones, un 51 por ciento de los estadounidenses discrepó en que los negros y otras minorías recibiesen el mismo tratamiento que los blancos en el sistema de justicia criminal, y el 78 por ciento de los negros americanos discrepó en que los negros y otras minorías recibiesen el mismo trato que los blancos en el sistema de justicia criminal (publicreligion.org, 7 de mayo de 2015). Los fiscales eliminaban intencionadamente a la gente negra de los jurados en los juicios de acusados negros para influir en los veredictos. En el sur, la práctica de los fiscales de suprimir a los miembros del jurado basándose en la raza seguía siendo común (www.newyorker.com, 5 de junio de 2015).

Crímenes de odio relacionados con la raza ocurrieron ocasionalmente. Craig Stephen Hicks, de 46 años, mató a tiros a tres estudiantes musulmanes cerca de la Universidad de Carolina del Norte el 10 de febrero de 2015. Hicks había publicado frecuentes mensajes críticos sobre diferentes creencias religiosas en Internet, despertando la preocupación de la gente sobre los crímenes de odio (indianexpress.com, 5 de junio de 2015). CBS informó el 17 de junio de 2015 que Dylann Roof, un hombre blanco de 21 años, abrió fuego y mató a nueve personas, incluyendo un pastor, en una iglesia afroamericana en Charleston, Carolina del Sur. Según los testigos, Roof dijo a las víctimas: “Violáis a nuestras mujeres y estáis tomando nuestro país, y os tenéis que ir (www.cbsnews.com, 17 de junio de 2015; http://www.bbc.com, 19 de junio de 2015).”

Comentarios antimusulmanes causaron un gran clamor. The Guardian informó el 19 de noviembre de 2015 que un candidato presidencial republicano realizó una serie de comentarios antimusulmanes, diciendo que consideraría registros sin mandato judicial de musulmanes y el incremento de la vigilancia en las mezquitas, y que no descartaba incluir a todos los musulmanes en una base de datos o darles “una forma especial de identificación que subrayase su religión (www.theguardian.com, 19 de noviembre de 2015)”. El 7 de diciembre, el candidato presidencial hizo una declaración llamando a “detener total y completamente la entrada de musulmanes en Estados Unidos (www.economist.com, 8 de diciembre de 2015)”. En los últimos años, las opiniones de los estadounidenses sobre el Islam se han vuelto más y más negativas. Según el estudio del Instituto Público de Investigación de Religiones, el 56 por ciento de los estadounidenses indicó que los valores del Islam “son contrarios” a los valores americanos y su estilo de vida, y un 76 por ciento de los republicanos tendía a tener la misma opinión (www.washingtonpost.com, 17 de noviembre de 2015). El Comité de Naciones Unidas para la Eliminación de la Discriminación Racial continuó preocupado por la práctica de la categorización racial y la vigilancia de los funcionarios de la aplicación de la ley enfocándose en ciertas minorías étnicas, notablemente musulmanes (daccess-dds-ny.un.org).

Las razas minoritarias estuvieron en una grave situación. Según los datos de la Oficina de Estadísticas Laborales del Departamento de Trabajo de Estados Unidos, las tasas de desempleo en noviembre de 2015 fueron de 4,3 por ciento para blancos, 9,4 por ciento para negros y 6,4 por ciento para hispanos. La tasa de desempleo para los negros más que duplicó la de los blancos, y los datos para los hispanos fueron un 50 por ciento más altos que para los blancos. (www.bls.gov). La tasa de desempleo para los graduados universitarios negros fue aproximadamente igual que para los estadounidenses blancos con título de asociado (huffingtonpost.com, 18 de diciembre de 2015). Un tercio de los hogares de negros de Iowa ganó menos de 20.000 dólares al año, frente al 8 por ciento de los hogares de blancos. Más de un quinto de los hogares de blancos en Iowa ganó 100.000 dólares o más en un año, pero sólo un 8 por ciento de los hogares de negros lo hizo (www.usatoday.com, 31 de octubre de 2015). Aproximadamente el 57 por ciento de los residentes de los refugios para los sin techo en Nueva York era afroamericano, un 31 por ciento era latino y un 8 por ciento era blanco (www.coalitionforthehomeless.org, 18 de marzo de 2015). Según una noticia de la CNN del 18 de febrero de 2015, la desigualdad financiera estaba extendiéndose por el país y estaba empeorando. La riqueza de los blancos era 12 veces mayor que la de los negros y 10 veces mayor que la de los hispanos. “El Sueño Americano está fuera del alcance de muchas familias afroamericanas e hispanas (money.cnn.com, 18 de febrero de 2015)”. Newsweek informó el 11 de noviembre de 2015 que el documental “Buscando asilo” del afroamericano Darnell Walker disparó acaloradas respuestas tras debutar en línea, al hacer una crónica de la difícil situación de los negros americanos que ya no se sienten seguros en Estados Unidos debido a la creciente brutalidad policial y que estaban buscando establecerse en otro sitio. Miles Marshall Lewis, quien se trasladó a Francia en 2004 desde Estados Unidos, publicó su libro “No es país para negros” en 2014, una respuesta a la oleada de asesinatos policiales de negros (www.thedailybeast.com, 11 de noviembre de 2015).

V. Ausencia de derechos humanos para las mujeres y los menores

En 2015, los derechos de las mujeres y los niños en los Estados Unidos sufrieron graves violaciones. Las mujeres se enfrentaban a una grave situación de discriminación laboral, violencia doméstica y violación sexual. Y los menores se encontraban bajo la amenaza de las armas, el abuso, la pobreza y la violencia policial.

La situación de estatus social inferior de las mujeres está empeorando. El 11 de diciembre de 2015, el Grupo de Trabajo de las Naciones Unidas en el asunto de la discriminación contra las mujeres en la ley y en la práctica divulgó un comunicado tras una misión en los Estados Unidos que apuntaba a la falta de derechos y protecciones tales como la baja por maternidad pagada, la asistencia sanitaria reproductiva accesible y la igualdad de oportunidades a la hora de presentarse a elecciones políticas para las mujeres estadounidenses. En los Estados Unidos, las mujeres se sitúan por debajo de los estándares internacionales en relación con su representación pública y política, sus derechos sociales y económicos y su protección sanitaria y de seguridad. La representación media de las mujeres en los parlamentos estatales es del 24,9 por ciento. Esta tasa coloca al país en el puesto 72 en la clasificación global. La diferencia en los sueldos entre los dos géneros es de un 21 por ciento. El porcentaje de mujeres que viven en la pobreza se ha incrementado durante la última década, desde un 12,1 a un 14,5 por ciento, con una tasa más alta de pobreza que los hombres. Las mujeres pobres e inmingrantes se enfrentan a serias barreras a la hora de tener acceso a servicios de salud sexual y reproductiva. Las mujeres hacen frente a las consecuencias fatales de la ausencia de control de las armas de fuego, especialmente en casos de violencia doméstica. El comunicado expresaba asimismo preocupación en materia de violencia contra las mujeres bajo detención, así como las alarmantemente altas tasas de violencia contra mujeres nativas americanas (www.ohchr.org, 11 de diciembre de 2015).

Las mujeres sufren discriminación en los lugares de trabajo. Un informe publicado por la Oficina del Censo de los Estados Unidos en septiembre de 2015 revelaba que las mujeres en los Estados Unidos recibían como salario 79 centavos por cada dólar pagado a los hombres en 2014, lo que supone una brecha salarial anual de 10.762 dólares entre hombres y mujeres que trabajan a tiempo completo (www.census.gov). La Organización Internacional del Trabajo de las Naciones Unidas dijo en 2014 que de los 185 países de los que se disponen datos, los Estados Unidos es la única nación industrializada que no dispone de una ley general para beneficios en efectivo ofrecidos a las mujeres durante la baja por maternidad (abcnews.go.com, 6 de mayo de 2015). Un informe en la página web de Los Angeles Times del 6 de mayo de 2015 decía que los hombres de raza blanca tenían una ventaja del 42 por ciento sobre las mujeres de raza blanca a la hora de conseguir un ascenso al nivel ejecutivo en las compañías de tecnología de los Estados Unidos, pero empalidecía en comparación con la ventaja del 260 por ciento de que disponían con respecto a las mujeres asiáticas (www.latimes.com, 6 de mayo de 2015).

Las mujeres son víctima de varias formas de abuso y acoso sexual. Un estudio publicado por la Asociación de Universidades Americanas en septiembre de 2015 indicaba que el 23 por ciento de las mujeres con carreras universitarias declaraban que habían sido víctimas de contactos sexuales no consentidos y que el 20 por ciento de estudiantes aseguraba que los asaltos sexuales y las conductas inapropiadas eran asuntos muy o extremadamente problemáticos en sus cámpuses (www.latimes.com, 21 de septiembre de 2015; http://www.washingtonpost.com, 1, 21 de septiembre de 2015). De acuerdo con un informe aparecido en la página web de USA Today el 17 de agosto de 2015, el 37 por ciento de las mujeres decía que había experimentado alguna forma de acoso virtual. El 54 por ciento de las hispanas y el 51 por ciento de las afroamericanas aseguraban que habían sufrido acoso en internet. Además, las mujeres tienen más probabilidades de ser objetivos de casos graves en que resultan acosadas y sufren abusos sexuales (www.usatoday.com, 17 de agosto de 2015). Otro artículo de la página web de USA Today del 11 de diciembre de 2015 informaba de que Daniel Holtzclaw, antiguo oficial de policía de la ciudad de Oklahoma, había sido condenado por abusar sexualmente de mujeres en un barrio de bajos ingresos en el que patrullaba. Se le sentenció por 18 casos conectados a ocho mujeres, todas ellas de raza negra (www.usatoday.com, 11 de diciembre de 2015).

Los menores se encuentran bajo la amenaza de las armas de fuego. Según estadísticas de la página web Gun Violence Archive, a fecha del 28 de diciembre de 2015, los incidentes relacionados con armas de fuego ese año habían dejado 682 niños menores de 11 años y 2.640 de edades comprendidas entre los 12 y los 17 años muertos o heridos (www.gunviolencearchive.org, 28 de diciembre de 2015). El canal de televisión RT America informó en su web el 10 de octubre de 2015 de que el número de tiroteos en escuelas ese año se había elevado a 52. Se produjeron al menos dos tiroteos en escuelas cada mes en 2015 (www.rt.com, 10 de octubre de 2015). Un informe en la página web de USA Today aparecido el 21 de enero de 2015 afirmaba que casi dos niños mueren cada semana por disparos no intencionados, y que cerca de dos tercios de esas muertes suceden en una casa o vehículo que pertenece a la familia de la víctima (www.usatoday.com, 22 de enero de 2015). Más de una cuarta parte de los adolescentes -de 15 años para arriba de edad- que mueren a causa de lesiones en los Estados Unidos lo hacen en incidentes relacionados con armas de fuego, de acuerdo con la Academia de Pediatría de Estados Unidos (www.theatlantic.com, 12 de enero de 2015).

Mala salud y condiciones de vida para los niños. Los Centros de Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos informaron de que la tasa de recién nacidos con sífilis había subido un 38 por ciento entre 2012 y 2014 hasta su nivel más alto en más de una década (www.washingtonpost.com, 12 de noviembre de 2015). Según un estudio, uno de cada cinco drogadictos en los programas de tratamiento en los Estados Unidos probaba por primera vez una sustancia ilegal de manos de sus padres, normalmente antes de la edad de 18 años (www.abcnews.go.com, 24 de agosto de 2015). De acuerdo con la Oficina del Censo de los Estados Unidos, en torno a 17,4 millones de menores de 18 años crecen sin un padre y el 45 por ciento vive por debajo de la línea de la pobreza (www.singlemotherguide.com, 1 de junio de 2015). Alrededor del 6 por ciento de la población afroamericana menor de 18 años de Nueva York y cerca del 3 por ciento de los niños latinos utilizaban los albergues de acogida de la ciudad (www.coalitionforthehomeless.org, 19 de marzo de 2015). La página web de USA Today aseguraba el 15 de agosto de 2105 que el 47 por ciento de los bebés hispanos rurales nacen pobres, en comparación con el 41 por ciento de los bebés de las áreas urbanas. Los bebés de ascendencia hispana que nacen en enclaves rurales tienen más posibilidades de ser pobres y les resulta más difícil recibir ayuda de programas federales y estatales, tales como el Programa de Nutrición Suplementaria Especial para Mujeres, Infantes y Niños. “Estos bebés empiezan detrás de la línea de salida”. (www.usatoday.com, 15 de agosto de 2015).

Los niños sufren abusos. Según un reportaje de la página web del Washington Post aparecido el 1 de enero de 2015, entre los menores asesinados en la región del D. C., la mayoría murieron a manos de un padre o tutor legal (www.washingtonpost.com, 1 de enero de 2015). La web del Miami Herald publicó el 10 de marzo de 2015 que una de cada tres niñas y uno de cada cinco niños será víctima de abuso sexual infantil en Florida antes de que cumplan los 18 años. Esta esperiencia tendrá un efecto negativo grave en su futuro. Como media, cada víctima de abuso sexual pierde 250.000 dólares en ganancias a lo largo de su vida a causa del abuso. El 50 por ciento de las víctimas tienen notas escolares por debajo de la media (www.miamiherald.com, 10 de marzo de 2015).

Los menores afroamericanos son víctima de la violencia policial. La web de la CNN informó el 10 de junio de 2015 de que un vídeo que mostraba el comportamiento violento de un oficial de policía blanco del Departamento de Policía de McKinney, Texas, contra una chica afroamericana de 14 años se había convertido en viral. El oficial, que había recibido una llamada para acudir a una piscina de una comunidad por quejas, insultó a varios adolescentes negros y arrojó a la chica, que llevaba puesto únicamente un bikini, al suelo. Además, apuntó su pistola contra los adolescentes. El testigo de raza blanca que grabó el vídeo dijo que no había duda de que la raza había sido un factor en la manera de responder del oficial. Este incidente provocó protestas públicas (edition.cnn.com, 10 de junio de 2015). El 26 de octubre, un vídeo en que se ve a Ben Fields, un oficial de recursos escolares blanco del Instituto de Spring Vallley, Carolina del Sur, maltratando a una chica afroamericana levantó intensas críticas. El oficial agarró a la chica, que había usado su teléfono móvil durante la clase, por el cuello, le dio la vuelta y la arrastró por el suelo. En 2013, Fields había sido acusado en una denuncia federal que aseguraba que “se dirigía contra estudiantes afroamericanos de forma injusta y negligente”. La Asociación Nacional para el Avance de la Gente de Color de los Estados Unidos dijo que este tipo de violencia “no afecta a los estudiantes blancos”. Victoria Middleton, la directora ejecutiva de la filial de Carolina del Sur de la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles, afirmó que, sin importar la razón de las acciones del oficial, un uso semejante de la fuerza -contra gente joven sentada en sus aulas- era intolerable. “La escuela debería ser un lugar para aprender y crecer, no un lugar para ser brutalizado”. (abcnews.go.com, 28 de octubre de 2015).

VI. Graves violaciones de los derechos humanos en otros países

En 2015, los Estados Unidos continuaron pisoteando los derechos humanos en otros países, matando a un gran número de civiles; sus proyectos de control en el extranjero violaron la privacidad de los ciudadanos de otras naciones, mientras que se siguieron produciendo escándalos de torturas en el campo de detención de la bahía de Guantánamo. Hasta la fecha, los Estados Unidos no han ratificado algunas de las convenciones principales sobre derechos humanos de las Naciones Unidas y han votado contra algunas resoluciones importantes en esta materia.

Los ataques aéreos causaron un gran número de muertes y víctimas civiles. De acuerdo con Airwars, un proyecto destinado a registrar los ataques aéreos en Oriente Medio, los Estados Unidos han organizado repetidamente a fuerzas de coalición para que lancen ataques aéreos contra fuerzas militares en Iraq y Siria desde el 8 de agosto de 2014. A fecha del 6 de diciembre de 2015, los Estados Unidos habían lanzado 3.965 ataques aéreos en Iraq y 2.823 en Siria, causando una cifra estimada de muertes civiles de entre 1.695 y 2.239 (www.airwars.org). El gobierno sirio calificó los ataques aéreos de la coalición liderada por Estados Unidos como un “acto de agresión” (www.independent.co.uk, 7 de diciembre de 2015). El 3 de octubre de 2015, un hospital gestionado por Médicos Sin Fronteras en la ciudad de Kunduz, Afganistán, se encontró bajo un bombardeo que duró media hora. Muchos pacientes que no podían moverse fallecieron en el lugar, mientras que algunos miembros del personal de la ONG recibieron disparos desde el aire cuando huían. Un total de 42 personas murieron en el ataque aéreo, y algunos de los cuerpos estaban calcinados hasta el punto de no poder ser reconocidos (www.sputniknews.com, 12 de diciembre de 2015; http://www.abc.net.au, 5 de octubre de 2015, diciembre).

El uso frecuente de drones ha provocado muchas muertes inocentes. Según un reportaje aparecido el 15 de octubre en la página web del Daily Mail, cuando lleva a cabo asesinatos con drones, el ejército de Estados Unidos se vale “únicamente de datos telefónicos” para identificar al objetivo. Durante la operación Haymaker, una campaña en el nordeste de Afganistán llevada a cabo entre enero de 2012 y febrero de 2013, en torno a 219 personas murieron a causa de ataques de drones, pero únicamente 35 eran los objetivos pretendidos. Durante un período de cinco meses de otra operación, un apabullante 90 por ciento de los asesinados no era el objetivo pretendido. A pesar de esto, todas las muertes se calificaron como EKIA (acrónimo en inglés para “enemigo muerto en acción”). (www.dailymail.co.uk, 15 de octubre de 2015). Un reportaje publicado el 24 de abril de 2105 por el Washington Post en su página web decía que un estudio, que había documentado 415 ataques aéreos en Pakistán y Yemen desde los atentados terroristas el 11 de septiembre de 2011, ponía el total de víctimas mortales civiles entre 423 y 962 (www.washingtonpost.com, 24 de abril de 2015). El abuso de los ataques con drones no solo provocó amplias críticas por parte de la comunidad internacional, sino que también levantó fuertes dudas entre expertos estadounidenses. El Washington Post publicó un artículo el 20 de marzo de 2015 en que presentaba a sus lectores dos libros sobre drones : “Kill Chain: The Rise of the High-Tech Assassins”, de Andrew Cockburn, y “A Theory of the Drones”, de Grégoire Chamayou. Cockburn ve “la política de drones asesinos de América como la culminación de un patrón histórico de mentiras, engaño y avaricia en el despliegue de fuerza militar letal en todo el mundo” y como “una continuación de la política de asesinatos previa de los Estados Unidos”. Habiendo fracasado miserablemente en el logro del objetivo definido por el país de reforzar la seguridad, la política ha socavado simultáneamente el proceso democrático, escribe Cockburn, haciendo hincapié en que “el asesinato cometido por robots está destinado a inspirar, más que a reducir, el extremismo”. Chamayou dijo que los drones asesinos ponen a la vista la tendencia hacia una nueva e inhumana forma de guerra. Con la guerra de drones, no existe la victoria, solo la perpétua eliminación, escribe Cockburn (www.washingtonpost.com, 20 de marzo de 2015).

El abuso de la tortura ha aplastado los derechos humanos. Un informe del Senado de los Estados Unidos sobre el estudio del programa de detenciones e interrogatorios de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) halló que el uso por parte de esta de técnicas brutales de interrogatorio, tales como “el submarino”, el confinamiento en soledad por largos períodos de tiempo, golpear la cabeza de los prisioneros contra la pared, los cortes y las amenazas de muerte violaban gravemente la ley de los Estados Unidos (www.intelligence.senate.gov). De acuerdo con algunos testigos, las torturas de la CIA iban mucho más allá de lo descrito en el informe del Senado. Majid Khan, un detenido en la bahía de Guantánamo convertido en testigo cooperante del gobierno, dijo que los interrogadores habían arrojado agua helada sobre sus genitales, le habían grabado en vídeo desnudo dos veces y en repetidas ocasiones le habían tocado sus “partes privadas”. En un momento dado, dijo Khan, le metieron los pies y las piernas en unas esposas metálicas similares a botas que se le clavaban en la carne y le inmobilizaban las piernas. Los guardias también le desnudaron, le colgaron de una viga de madera durante tres días y le dieron agua pero no comida. Todos los detalles anteriores sobre las torturas que Khan había sufrido no se incluyeron en el informe del Senado (www.theguardian.com, 2 de junio de 2015). El 11 de enero de 2016, expertos en derechos humanos, incluidos Juan E. Méndez, relator especial en materia de tortura de la ONU; Ben Emmerson, relator especial en materia de derechos humanos y contraterrorismo; Mónica Pinto, relatora especial en materia de independencia del sistema judicial; Seong-Phil Hong, relator jefe del Grupo de Trabajo de la ONU para las Detenciones Arbitrarias; y Michael Georg Link, director de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en la Oficina Europea para las Instituciones Democráticas y los Derechos Humanos, pidieron conjuntamente al gobierno de los Estados Unidos que clausurara inmediatamente las instalaciones de detención de la bahía de Guantánamo, catorce años después de que el centro de detención iniciara sus operaciones. Los expertos recordaron en la carta que cerca de 100 detenidos todavía languidecen en Guantánamo tras años de detención arbitraria sin juicio (www.un.org, 11 de enero de 2016).

Los Estados Unidos espiaron a otros líderes mundiales. La BBC informó el 30 de abril de 2015 de que la Agencia Nacional de Seguridad estadounidense, en colaboración con otros servicios secretos, había estado monitorizando a líderes europeos (www.bbc.com, 30 de abril de 2015). The Independent publicó el 24 de junio de 2015 que los Estados Unidos habían puesto micrófonos en los teléfonos de tres presidentes franceses y de otros muchos funcionarios de alto nivel de Francia, acerca de lo cual el portavoz del gobierno francés dijo que era “inaceptable” (www.independent.co.uk, 24 de junio de 2015). Ante las críticas de sus aliados, el gobierno estadounidense continuó controlando a algunos líderes en nombre del “propósito de la seguridad nacional” (www.theguardian.com, 30 de diciembre de 2015).

Aunque los Estados Unidos han prometido en repetidas ocasiones defender los “derechos humanos”, todavía no han ratificado las convenciones centrales sobre derechos humanos de la ONU, incluyendo el Pacto internacional de derechos económicos, sociales y culturales, la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer, la Convención sobre los derechos del niño y la Convención internacional sobre los derechos de las personas con discapacidad. Los Estados Unidos son el único país del mundo que aún debe ratificar la Convención sobre los derechos del niño. Estados Unidos adoptó asimismo una actitud de no cooperación hacia los problemas internacionales de los derechos humanos. A menudo bloqueó o se hizo el sordo hacia las críticas elevadas por el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, grupos de trabajo, relatores especiales y altos comisionados de los derechos humanos. El 28 de septiembre de 2015, cuando el Consejo de Derechos Humanos de la ONU adoptó una resolución relacionada con el derecho al desarrollo, los Estados Unidos, como siempre, votaron en su contra (www.un.org).

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Historiador, investigador, papá de María Fernanda y Alejandra
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