Manifiesto por la Dignidad de Venezuela

L
A RED DE INTELECTUALES, ARTISTAS Y MOVIMIENTOS SOCIALES EN DEFENSA DE LA HUMANIDAD CONDENA LA REUTILIZACIÓN DE LA OEA COMO AGENTE INTERVENTOR Y PIDE LA REMOCIÓN DE SU SECRETARIO GENERAL


“En la elaboración de la estrategia de los Estados Unidos, se supone que debemos mantener nuestro papel preestablecido de liderazgo imparcial en la OEA. Esto significa limitar la visibilidad de los EEUU en la OEA, jugar nuestro rol detrás de las escenas en la medida en que sea posible. Alentar a los latinoamericanos para que tomen la iniciativa pero, si es necesario, hacerles sugerencias, tomando nuestras propias iniciativas en función de todos los problemas de importancia para nosotros”.
Informe confidencial elaborado por el Grupo de Trabajo Inter-agencial sobre Chile, conformado por orden de Richard Nixon para elaborar propuestas de sanciones y presiones dirigidas a derrocar al Presidente Allende.

Seguir leyendo

Publicado en Uncategorized | Etiquetado , , , | Deja un comentario

TRUMP Y CUBA: DESAFÍOS Y OPORTUNIDADES

 

Elier Ramírez Cañedo

La política que definitivamente adoptará el nuevo inquilino de la Casa Blanca con relación a la Mayor de las Antillas, aún está marcada por la incertidumbre. Las erráticas señales que ha emitido el nuevo mandatario estadounidense generan aun más confusión. Primero fueron los intentos de explorar el mercado cubano como hombre de negocios, algo que sus adversarios políticos usaron contra él durante la campaña electoral; luego, como candidato del partido republicano señaló que no estaba en desacuerdo con el restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre ambos países, pero que lograría un “mejor acuerdo” que Obama; y finamente, en la recta final de su campaña presidencial expresó que revertiría las medidas ejecutivas adoptadas por el presidente Obama hacia Cuba. Ya como presidente electo, realizó declaraciones ofensivas y muy desatinadas al producirse la partida física del líder de la Revolución Cubana, Fidel Castro. “Si Cuba no está dispuesta a hacer un mejor acuerdo para el pueblo cubano, para el pueblo cubanoamericano y para Estados Unidos como un todo, cesaré el trato”, escribió poco después en Twitter.

Las más recientes menciones a Cuba de algunos funcionarios de la administración Trump se han referido a que la política de Washington hacia La Habana, se encuentra en una fase de revisión completa bajo el enfoque de los derechos humanos y que el presidente de los Estados Unidos considera que su país ha regalado mucho a la Isla cuando ésta no ha hecho aún ninguna concesión. Por si fuera poco, luego de una cena con Marco Rubio, Trump llegó a decir que compartía con el senador “ideas muy similares sobre Cuba”.

El todavía hoy indefinido curso de acción que adoptará la administración Trump en su política hacia Cuba, al menos nos permite hacer una lectura positiva: aun permanece abierta la posibilidad de que no sea plenamente reversible el  proceso bilateral iniciado el 17 de diciembre de 2014[i], aunque por supuesto la nueva administración, llegado el momento, hará sus aportes a la política hacia Cuba. Pero hasta ahora, podemos decir que, la actual política del gobierno de los Estados Unidos hacia Cuba, continúa siendo la que se diseñó e implementó durante la administración Obama. Lo que hemos visto en los primeros meses de mandato de Trump es una especie de congelamiento junto a los ya mencionados pronunciamientos retóricos. Es decir, no ha habido nuevos avances, pero tampoco retrocesos.

Más allá del discurso prepotente, que desde posiciones de fuerza pretende fijar condicionamientos a Cuba, y de un gabinete compuesto mayormente por ultra conservadores -elementos que pudieran augurar un cambio de enfoque-, la administración Trump ha continuado cumpliendo los acuerdos bilaterales firmados en época de Obama, incluyendo los nuevos acuerdos migratorios, lo que ha implicado la devolución a la Isla de los cubanos que han entrado ilegalmente al territorio estadounidense en los últimos meses. Asimismo, las ligeras brechas al bloqueo en el plano comercial continúan su curso, y los sectores de negocios estadounidenses que han apostado por el mercado cubano, lejos de retroceder, han seguido ampliando las relaciones con la Isla, incluso con viajes de delegaciones empresariales. Resulta interesante que tres de los principales aliados de Trump en el Congreso, los representantes republicanos Rick Crawfod, de Arkansas, Tom Enmmer, de Minesota, y Mark Sanford, de Carolina del Sur, han sido promotores de proyectos legislativos dirigidos a debilitar el andamiaje del bloqueo contra Cuba y aumentar las posibilidades de viajes y comercio con la Isla.

¿Qué podemos esperar?

Pienso que quizás aun transcurra algún tiempo, antes de que veamos una política más definida de la administración Trump con relación a Cuba, pues realmente otros son los temas que están siendo ahora priorizados tanto en su agenda doméstica, como internacional.

Por otro lado, Donald Trump no debe tener ningún apuro con Cuba, cuando se acercan los anunciados cambios generacionales en la máxima dirección de la Isla, algo que la clase dominante en ese país siempre ha aspirado aprovechar, y Trump no será la excepción.

No obstante, siempre insisto en que lo más importante a la hora de plantearse los posibles escenarios futuros de las relaciones entre Estados Unidos y Cuba es enfocarse en las variables fundamentales que incidieron en los anuncios del 17 de diciembre de 2014. Si esas variables se sostienen y consolidan en el tiempo, pienso que la actual administración –al menos si nos guiamos por razones histórico-lógicas- se sentirá impelida a mantener los principales avances bilaterales alcanzados durante la administración Obama, sobre todo aquellos que se acercan más a los intereses de su agenda política. Hacer otra cosa sería el paso definitivo del smart power al stupid power. Trump ha hecho gran énfasis en los temas de seguridad, así como en la necesidad de generar empleos para los estadounidenses, en ambos casos, mantener la cooperación y las posibilidades de negocios con la Isla, puede reportarle importantes dividendos.

Dentro de las variables que empujaron las decisiones del 17 de diciembre de 2014, la dinámica de la situación interna cubana continúa siendo la más importante, la que más impacta en el diseño y la implementación de la política de los Estados Unidos hacia la Isla. Si Cuba logra mantener la estabilidad política y avanzar en su estrategia de desarrollo a partir de la actualización del modelo económico y social, y al propio tiempo, continúa obteniendo sostenidos y contundentes éxitos en el plano internacional; le será bien difícil –aunque no imposible- a Trump y su equipo destruir los puentes establecidos a partir del 17 de diciembre del 2014. Téngase en cuenta, la existencia de un sector considerable de la élite de poder en los Estados Unidos con un marcado interés de incidir en el proceso de transformaciones internas que tiene lugar hoy en la Isla, algo que la política anterior al 17D imposibilitaba.
Seguir leyendo

Publicado en Uncategorized | Etiquetado , , , , , | 1 Comentario

El marxismo en Cuba hoy

 

 

Ya no se puede esperar más… [I]

Hace mucho tiempo, la comunidad académica y científica cubana se debe a sí misma una reflexión extraordinaria sobre el marxismo. Esa deuda se remonta a la época en que tuvimos conocimiento y conciencia para hacerlo (no siempre fue así); actitud (no estoy segura de que esta condición se mantenga hoy); y no lo hicimos. Ni la caída del socialismo en la URSS y Europa —que dejó muy comprometido al marxismo—, tuvo fuerza suficiente para convocar a dicha discusión.

La ausencia de debates fundamentales y las características que el marxismo tiene en Cuba, poseen causas que exceden el campo intelectual. Guardan relación con la historia del socialismo y del marxismo, también en nuestro país [2]. La inexistencia de una cultura marxista que permitiera sostener un criterio de selección informado [3]; la familiarización unilateral con la teoría de personas encargadas de su instrumentación educativa desde los 60 [4]; y hasta la urgencia revolucionaria (acompañada de auténtica avidez, entusiasmo, e interés por la teoría), terminaron facilitando la imposición progresiva de la específica versión soviética denominada “marxismo-leninismo” [5], que apaga los espíritus teóricos, y sobre la cual se acumula casi un siglo de críticas (para 1960, esa valoraciones negativas databan de tres décadas y más). No obstante, puede aceptarse que en los inicios, se hizo lo que se pudo…


Foto: Internet

En la actualidad, reconsiderar el marxismo —su enseñanza, edición, investigación—, no ha de ser un acto coyuntural sino estratégico. Este ejercicio reflexivo, crítico, y proactivo no puede ser postergado más [6]. Paradójicamente, después de los años 90 pareciera que existen actitudes de nihilismo y escepticismo hacia todo el marxismo.

El objetivo no puede consistir en engañarnos: efectuando una exégesis más; sustituyendo aleatoriamente el discurso teórico que se repite por uno “nuevo” o “actualizado” (que cambia el orden de los asuntos o reincorpora los que se pusieron en reposo, empleando el mismo criterio voluntarista); o injertando contenidos ajenos a la preocupación marxista utilizando de manera instrumental su nombre. ¡Y pretender hacer todo esto, sin que medie un verdadero ejercicio intelectual o desde fuera de la ciencia! No. Se trata de preguntarnos: ¿el marxismo corriente es marxismo? Eso obliga a estudios y debates, que no son de un día, lógicamente.

Las premisas de un eventual debate no pueden seguir siendo apriorísticas. Las de siempre: tradición; emoción; facilismo (lo sabido o lo que se cree saber); el discurso vacío (pero que, desde el desconocimiento, se considera correcto); las empatías personales (el llamado aleatorio a especialistas, cuyos criterios o silencios son conocidos y predecibles, y no van a disentir, sino a confirmar); los dogmas; y la norma. Todas estas constituyen actitudes tan interiorizadas, que no las reconocemos como tales y las continuamos reproduciendo. Esas, las confortables premisas de siempre, han negado las condiciones de posibilidad para la vida —no reductible a la condición de existencia— de una auténtica intelectualidad marxista.

La reflexión que corresponde debe ser extraordinaria (en su sentido literal); abierta (por los alcances sociales de este asunto); radical; y fundarse realmente en el conocimiento y la investigación, con teorías y estudios históricos primarios. No es momento de doxa, catarsis, indiferencia, negligencia, enamoramiento facilista que ciega (y convierte a X interpretación de segunda mano, en “piedra filosofal”), o saber vulgar y ordinario. Tampoco puede reducirse a la confirmación del pasado/presente por medio de consultas a los considerados a priori “expertos”, sino de un debate que involucre a especialistas con capacidad y disposición para avanzar (las dos dimensiones, son imprescindibles). El resultado de tales debates ha de expresarse en una transformación efectiva (en sentido marxiano) y no aparente.

Entretanto, el marxismo común continúa siendo el “marxismo-leninismo”, de efectos nocivos para la teoría y la política socialistas, y que se diferencia y opone a la naturaleza crítico-revolucionaria del marxismo y leninismo originarios, y a su más legítima tradición. Una vez más, no por denominarse comúnmente “soviético” (¡y ese no es todo el marxismo soviético! [7]), representa la dignidad de la Revolución bolchevique y sus líderes; no por denominarse “marxismo-leninismo” expresa la teoría y la praxis de Marx, Engels, y Lenin; es más bien todo lo contrario. No por haber autolegitimado el monopolio de los nombres (en época de intrigas, purgas, y pugnas por el poder inmediatamente después de la muerte de Lenin, durante el resto de la década del 20 y los años siguientes), es el único marxismo. Es, una tendencia bien definida —e identificada casi siempre a través de sus errores teóricos y políticos—, al interior de la plural tradición que inicia en Marx. Este es un asunto que el universo marxista diagnosticó, debatió, describió, y superó hace décadas. Hay que ponernos al día. ¿Cómo ser marxista, sin conocer críticamente su teoría e historia, o su presente diverso?

Sin embargo, aún no existe consciencia del carácter necesariamente múltiple, y por tanto, heterogéneo y contradictorio de la tradición marxista, o de que nuestro marxismo intelectual no es El marxismo (porque tal cosa no existe).

Las investigaciones genealógicas recientes —iniciadas en los años 90— sobre la trayectoria del marxismo en Cuba y sus conflictos en los 60, no han logrado un replanteo fundamental de la teoría, una reconstrucción personal y colectiva de los conceptos y su historia, o una consciencia crítica generalizada sobre el marxismo corriente. No han promovido la pasión por volver con ojos propios a Marx y a todo el marxismo clásico de fines del XIX e inicios del XX que ha sido omitido —Luxemburgo, Trotski, Pannekoek, Korsch, Lukacs, y tantos otros—; a las especificidades teóricas de Engels y Lenin; e ir al encuentro de Adorno, Horkheimer, Marcuse, Benjamin, Sartre, Habermas, Althusser (Gramsci está tan de moda que ha entrado en la norma), y a los más contemporáneos aún, que integran el marxismo a políticas de izquierda en Cuba, Latinoamérica y el mundo. En el contexto cubano, las lecturas extemporáneas de algunos de los nombres citados y de otros, pueden resultar inmensamente reveladoras en pleno siglo XXI.
Seguir leyendo

Publicado en Uncategorized | Etiquetado , | 1 Comentario

Cuba y Estados Unidos: un acercamiento documentado

El acercamiento entre Cuba y los Estados Unidos (EE.UU.) después de la independencia de la Isla, en 1959, fue abordado ayer por el Doctor en Ciencias Históricas Elier Ramírez Cañedo, en conferencia impartida en el Centro de Estudios Martianos de la capital. Basándose en documentos firmados por una y otra parte, el especialista afirmó que “junto a la clásica agresividad practicada contra Cuba por las distintas administraciones estadounidenses, ha convivido una arista menos visible de la confrontación: la negociación, el diálogo y el acercamiento”.

Agregó que en los distintos momentos en que se han producido acercamientos, diálogos y hasta intentos de “normalizar” las relaciones con Cuba por parte del gobierno norteamericano, este nunca ha abandonado los objetivos estratégicos de cambio de régimen en la Mayor de las Antillas.

Entre los documentos que avalaron su intervención, Ramírez Cañedo expuso directivas presidenciales, memorándums de diplomáticos que visitaron la Isla y se entrevistaron con sus líderes, como Gordon Chase, William Atwood y Zbigniew Brzezinski; hasta llegar a las palabras del expresidente Barack Obama, el 19 de diciembre de 2014, dos días después de anunciar el restablecimiento de las relaciones diplomáticas:

“y el sentido que tiene normalizar las relaciones es que nos brinda más oportunidad de ejercer influencia sobre ese gobierno que si no lo hiciéramos. (…) Pero lo cierto es que vamos a estar en mejores condiciones, creo, de realmente ejercer alguna influencia, y quizás entonces utilizar tanto zanahorias como palos”

Asimismo enfatizó la posición del líder de la Revolución, Fidel Castro, el cual mantuvo siempre “la voluntad de dialogar e incluso avanzar hacia una relación más civilizada con los Estados Unidos”. Como ejemplo refirió un mensaje verbal —poco conocido— que enviara el Comandante a la reportera de la ABC News Lisa Howard, el 12 de febrero de 1964.

En el mismo se expresaba: “Dígale al Presidente (y no puedo subrayar esto con demasiada fuerza) que espero seriamente que Cuba y los Estados Unidos puedan sentarse en su momento en una atmósfera de buena voluntad y de mutuo respeto a negociar nuestras diferencias.  Creo que no existen áreas polémicas entre nosotros que no puedan discutirse y solucionarse en un ambiente de comprensión mutua.

“(…) Dígale al Presidente que no debe interpretar mi actitud conciliatoria, mi deseo de conversar como una señal de debilidad.  (…) la Revolución es fuerte… muy fuerte.  Nada, absolutamente nada que los Estados Unidos puedan hacer destruirá a la Revolución.  Sí, somos fuertes.  Y es desde esa posición de fuerza que deseamos resolver nuestras diferencias con los Estados Unidos y vivir en paz con todas las naciones del mundo”.

Al referirse a los posibles escenarios en cuanto a las relaciones Cuba-EE.UU., el historiador refirió que hasta el momento la administración de Donald Trump ha mantenido la política de su predecesor, Barack Obama, y trata de crear un ambiente de presión —desde la retórica— sobre el gobierno de la Isla.

(Tomado de La Jiribilla)

Publicado en Uncategorized | Etiquetado , , , , | 1 Comentario

CON LA HISTORIA ENTRE LOS DEDOS.

Por Javier Gómez Sánchez

La Pupila Insomne

la-otra-guerra-negro-sobre-blanco

Durante el rodaje de la teleserie LCB La Otra Guerra, que ahora se transmite cada sábado a las 8:30 pm por Cubavisión, nos acompañaron situaciones muy diversas. El año y medio de preparación, rodaje y post filmación ha dado fruto en una serie dramática tan querida e imperfecta como los seres humanos delante o detrás de las cámaras en nuestra televisión y nuestro cine.  

Intentamos contar las historias de acción, romance y suspenso de un grupo de personajes que viven la Guerra del Escambray, el principal escenario en Cuba de la Lucha Contra Bandidos de 1960 a 1965.
Seguir leyendo

Publicado en Uncategorized | Etiquetado , , , , , | Deja un comentario

Historia y audiovisual, dos para dialogar

La historia y sus posibilidades de narrativa brindan a quienes se interesa por ella más de una salida. La mayoría de los cubanos que pasamos por el sistema educacional estamos sugestionados por las indicaciones de los profesores que nos instruyen desde su «librito». Sobre las nuevas maneras de entender la Historia versó Dialogar dialogar, un espacio que condujo Elier Ramírez, y que este miércoles trató los vasos comunicantes entre Audiovisual e Historia.

El diálogo, que por lo general tiene por sede el Salón de Mayo del Pabellón Cuba, en esta ocasión eligió cambiar su dinámica hacia otras plazas como la Universidad Central de las Villas. Este miércoles el debate se desarrolló en la Facultad de Filosofía e Historia, de la Universidad de La Habana y pronto estará en la frontera de nuestro país, en Guantánamo. El anfitrión del espacio, que además presentó un libro en la Feria Internacional de la Literatura, dedicó el encuentro de este mes a conversar con investigadores y realizadores audiovisuales sobre la Historia.

Seguir leyendo

Publicado en Uncategorized | Etiquetado , , , , , | Deja un comentario

¿Le legaremos algo a Fidel?

 Por Josué Veloz Serrade

El anuncio de la eliminación de la posición común de la Unión Europea, la llegada del primer vuelo de American Airlines, la visita del Rey Emérito Juan Carlos y la de Peña Nieto en medio de los acontecimientos recientes posteriores al fallecimiento de Fidel; no son regalos inocentes ni casuales.

Fidel es un territorio en disputa, habrá muchos Fidel. La reacción tendrá el suyo, la burocracia también. Cada cual se aferrará al Fidel que le sea necesario en el presente que vive. Fidel tendrá que defenderse de Fidel. Su fuerza mística, si no es acompañada en los próximos tiempos de un examen minucioso de su práctica revolucionaria, se volverá inservible para la Revolución y podría servir lo mismo a la socialdemocracia que a una zona de nuestra sociedad que apuesta por un capitalismo a la cubana con una democracia formal vacía. Pero no al proyecto socialista de la revolución cubana como fue el servicio de toda su vida.

Es lógico que nos indignemos por las reacciones irracionales de un grupo de personas, que cuestionan a Fidel a partir de sus historias personales o por el resultado de los momentos más intensos de la lucha de clases. Pero no olvidemos que si una revolución es verdadera, tendrá que enfrentar la complejidad de ambas cosas. Para dar propiedades hay que expropiar, para responder a la guerra, hay que ir a la guerra. Fidel y su generación no filosofaron la Revolución: la hicieron. Cada cual escoge los muertos que le asaltarán en medio de la noche. No creamos que alguien que vive en Noruega, o cerca de la Calle 8 durmiendo con tranquilidad, no haya escogido previamente quién va a morir, de qué muertes se hará responsables y a qué horrores dará la espalda para poder vivir. Mientras no llegue la sociedad futura todos somos cómplices, cada cual decide donde vive su redención o su ilusión de neutralidad.

¿A qué Fidel debiéramos aferrarnos? ¿Cuáles son las lecciones de su conducta? ¿Qué le dicen esas lecciones de su práctica revolucionaria a la Cuba de hoy?
Seguir leyendo

Publicado en Uncategorized | Etiquetado , , , , | Deja un comentario