La Base Naval de Estados Unidos en Guantánamo. Foco de tensión y confrontación en la década de los años 60 de la pasada centuria

Dr. Tomás Diez Acosta

A partir del 1ro de enero de 1959, se acabaron los marines en las calles de Caimanera, Guantánamo y en toda Cuba. Sus desmanes quedaron limitados al perímetro del enclave. Como señalara, el historiador Rene González Barrio:

En lo adelante, las provocaciones tendrían un impacto directo en la seguridad nacional de Cuba. Por primera vez, el peligro de una guerra entre Estados Unidos y Cuba era real y la Base, la causa o pretexto.[1]

Fueron efímeras las relaciones cordiales entre las autoridades del Ejército Rebelde en Guantánamo y el mando de la base luego del triunfo de la Revolución.Se iniciaba un largo período de hostilidad, que fue escalando de manera galopante.La llegada del año 1960 se produce la primera amenaza de guerra proveniente del territorio ocupado.

Un despacho cablegráfico fechado en Washington, el 22 de enero de 1960, daba cuenta de las declaraciones del almirante Arleigh A. Burke, jefe de operaciones navales de Estados Unidos, quien justificó el aumento de fuerzas navales estadounidenses alrededor de la Isla, como un modo de “[…] conservar la base que posee en la bahía cubana de Guantánamo, e impedir que no caiga en manos de una potencia enemiga”.[2]

Estas tensiones en la relaciones entre Cuba y Estados Unidos sirvieron para hostigar a los trabajadores cubanos simpatizantes de la Revolución que laboraban en la instalación militar norteamericana. Federico Figueras Larrazábal, entonces secretario general del sindicato de trabajadores de la base, denunció en el periódico Sierra Maestra, de Santiago de Cuba, algunas de las irregularidades que allí ocurrían, entre ellas la contratación de ex militares batistianos, y el peligro de convertir el enclave en un pretexto para la intervención militar y hacía llamado a los trabajadores cubanos a no dejarse provocar. La repuesta de las autoridades de la Base, fue su despido inmediato.

Losconflictosese año en las relaciones entre Cuba y Estados Unidos fueron en aumento. El 17 de marzo el presidente Eisenhower aprobó el “Programa de Acción Encubierta contra el régimen de Castro”, junto a planes de pre­siones económicas y de medidas diplomá­ti­cas encaminados a aislar a Cuba en el hemisferio y obtener el apoyode los gobiernos latinoamericanos para sus acciones contrarrevolucionarias. La guerra sucia tomó organicidad en un programa oficial, donde la violencia armada tuvo la prioridad como vía más rápida para destruir la Revolución.

En el mismo ritmo que estos planesse desarrollaban, repercutían en las medidas de seguridad y protección tomadas en la instalación naval yanqui. En octubre de 1960, fue reforzada la base con 1 450 infantes de marina. La revista US News and World Report, el 3 de octubre, daba a conocer la noticia, y advertía el peligro real que tal incremento de fuerzas representaba para Cuba, al respecto informó:

Los impresionantes refuerzos llegados a Guantánamo muestran que Cuba está situada a merced de la fuerza militar de Estados Unidos, y que Estados Unidos está listo para entrar en acción si lo necesitara.

El almirante Burke,de forma arrogante,declaraba a esa revista:

Nosotros no debemos estar dando explicaciones. Nosotros somos poderosos y somos el líder del mundo […] La Marina está interesada no solo en nuestra Base Naval de Guantánamo, sino acerca de toda la situación cubana.[3]

Por esos días la campaña electoral en Estados Unidos estaba en pleno apogeo. La Base pasó a ocupar un sitial en la agenda electoral de discusiones.

El 19 de octubre, durante la Convención de la Legión Americana en Miami,el entonces embajador estadounidense en México Robert C. Hill, acusaba al Primer Ministro Fidel Castro Ruz, de intentar una maniobra espectacular para en víspera de las elecciones presidenciales, por instrucciones de Pekín o Moscú, al respecto decía que realizaría, cito “[…] alguna travesura temeraria […]”destinada a perturbar a Estados Unidos, y añadió, “[…] esto podría ser una medida en la bahía de Guantánamo”.

A tales declaraciones, el20, almirante Burke, afirmó que la Base Naval en Guantánamo tenía fuerzas para defenderse contra cualquier ataque y las utilizaría si fuera necesaria.[4]

Mientras, el senador Henry M. Jackson, Presidente del Comité Nacional del Partido Demócrata, el 21, expresó que Estados Unidos debía defender ese enclave militar a toda costa. Agregó, en tono amenazante,que el senador John F. Kennedy, candidato demócrata a la presidencia, tenía cosas en mente para encarar la situación cubana.[5]

El jefe del Cuerpo de Infantería de Marina de Estados Unidos, anunciaba ese día el envío de un contingente adicional de marines hacia esa instalación.Crecía la expectación en Washington en torno a la posibilidad de un conflicto con Cuba, con la base como punto cardinal.

En respuesta a esta campaña mediática la Agencia cubanaPrensa Latina recordaban las palabras del Primer Ministro Fidel Castro, en septiembre, en la Asamblea General de las Naciones Unidos, cuando afirmó:

Nosotros, somos los primeros interesados en no darle pretextos al imperialismo para agredirnos… y denunciaba que dicha base […] se ha convertido en una amenaza para la seguridad y la tranquilidad de nuestro país.[6]

A fines de 1960, aumentaron las amenazas de agresión. El 31 de diciembre de 1960, el Comandante en Jefe ordenó la movilización general del Ejér­cito Rebelde y las Milicias Nacionales Revolucionarias (MNR) que se extendió por espacio de 20 días. El 3 de enero de 1961, el Gobierno de Eisenhower rompe relaciones diplomáticas con Cuba.

El 20, John F. Kennedy asumió la Presidencia de Estados Unidos y en poco más de una semana era informado en detalle del programa de la CIA contra Cuba. El presidente dio instruc­ciones de continuar las acciones de sabotajes, subversivas y psicológicas previstas y ordenó al Pentágono realizar una evalua­ción militar del plan de la CIA.

La Base Naval en Guantánamo, se había convertido en guarida segura de espías y terroristas. De allí partió, el 13 de marzo de 1961, una lancha artillada que atacó la refinería de petróleo de Santiago de Cuba, que causó la muerte del marinero René Rodríguez y graves averías a la planta. Diez días después, la artillería antiaérea de un buque crucero estadounidense, disparó contra un avión cubano cerca de Imías, al este de Guantánamo.

Una concentración inhabitual de alrededor de cuarenta buques de combate y aseguramiento se concentró en la base a inicios de abril. Como justificaciónde tal concentración, el Pentágono anunció realización de una maniobra militar en el área del Caribe en los próximos días. Esto era parte de la cobertura military logística de las fuerzas armadas de Estados Unidos para la invasión mercenaria por bahía de Cochinos.

Esto fue así, cuando en el cargueroAtlantic —uno de los cinco barcos de transporte de la brigada mercenaria— reportóel 15 de abril un accidente con armas automáti­cas, en el que resultó muerto un mercenario y dos fueron heridos. Al anochecer de ese día, un buque de la Marina de Estados Unidos efectuó la reco­gida. Los heridos fueron evacua­dos a la Base Naval en Guantánamo,lo cual fue unaprueba fehaciente del aseguramiento y cobertura que esta brindó a la invasión.

También resulta interesante, el hecho que el 15 de abril —en horas de la madrugada— un grupo de 170 mercenarios a bordo del barco Santa Anaintentó realizar un desembarco de distrac­ción por las costas de Baracoa, a 30 millas al este de Guantánamo. Esta acción tenía el doble propó­si­to de desviar la aten­ción del desem­barco principal y organi­zar operacio­nes de gue­rrilla en la provincia de Orien­te.En caso de no lograr estos objetivos,los mercenarios tendrían en la base un refugio seguro. Este plan diversionista fue cancelado por la CIA, dada las vacilaciones de su jefe Nino Díaz para el cumplimiento de la misión.Estos mercenarios no corrieron la misma suerte que los que el 17 de abril desembarcaron por Bahía de Cochinos. El día 19, a solo 66 horas del comienzo de la invasión, la aventura militar de CIAfracasaba en Playa Girón. A sus “bien entrenadas fuerzas paramilitares” se les causaron 114 bajas mortales y se capturaron cerca de 1 200 hombres.

A penas tres meses de la fallida invasión mercenaria de bahía de Cochinos, ya la CIA, con la participación directa de la contrarrevolución interna, desarrolla un nuevo complot, en el cual la Base Naval en Guantánamo sería un escenario importante para los acontecimientos que se pretendían realizar.

El 11 de agosto, el Ministerio de Interior denunció dicho complot cuando dio a conocer el amplio plan de auto­agresión de la Base Naval preparado por la CIA, que justificara una agresión militar directa contra Cuba.El proyecto contrarrevolucionario, codificado con el nombre “Patty”, contemplaba acciones en toda la Isla con el objeti­vo de estimular un alzamien­to generalizado. La fecha escogida para su inicio fue el 26 de julio de 1961, aprove­chando los actos conme­mo­rativos que se llevarían a cabo en el país, en especial en La Ha­bana y Santiago de Cuba, donde se atentaría contra la vida de los comandantes Fidel y Raúl Castro, respectivamente.

El atentado contra Raúl estaría sincronizado con un ataque de morteros a la refinería de petróleo santiaguera “Hermanos Díaz”. A la par se ejecutaría una autoagre­sión a la Base Naval por un grupo contrarrevolucio­na­rio que actuaría en las inmediaciones del enclave naval, donde serían empla­zados siete morteros, seis de estos dispararían 30 proyecti­les contra la base y el otro mortero lo haría hacia una unidad de artillería cubana ubicada en la cercanía. Esta acción provoca­ría el combate entre ambas fuer­zas al sentirse atacadas. El 17 de julio, “Patty” fue abortado por los órganos de la Seguridad del Estado.

Lo interesante de esto consiste en que, el 16 de agosto de 1961, el Estado Mayor Conjunto presen­tó a las máximas autoridades estadounidenses un informe secreto acerca de los planes militares de con­tingencia vigentes contra Cuba aprobados por los departamentos de Defensa y de Estado, así como por el Presidente Kennedy. El informe precisa las medidas a tomar con­tra una violación o ataque a la Base Naval en Guantá­na­mo y cómo responder a una provocación armada desde territorio cubano. Veamos un fragmento del documento:

Plan de Contingencia para responder a una provocación cubana que abra las hostilidades. En ese caso el Comandante en Jefe del Atlántico [CINCLANT]: (a) defenderá la base de Guantánamo; (b) apoyará o restablecerá un gobierno cubano amigo de Estados Unidos; (c) restituirá y mantendrá el orden. De no resultar se le impondrá un bloqueo, se reforzará la base y, finalmente, se procederá a un ataque anfibio y aéreo.[7]

La defensa de la frontera cubana con la base

Al triunfar la Revolución, el enclave militar norteamericano quedaba separada del territorio nacional por su cercado perimetral. Del lado cubano no existía ninguna fuerza de seguridad. La nueva circunstancia de una base agresiva y abiertamente hostil a la Revolución, obligó de inmediato a tomar medidas urgentes. En los primeros años,con milicianos movilizados se garantizó la seguridad inicial, conformándose después una compañía especial de milicia, cuya misión principal era mantener la vigilancia sobre las operaciones de infiltración y exfiltración provenientes de la base. En condiciones adversas, sin infraestructura logística, aquellos milicianos enfrentaron las primeras provocaciones. Solo la cerca los separaba de los marines, que intentaron fomentar la promiscuidad ofreciéndoles agua, comida y bebidas, para mellar la integridad de esa tropa. Fue necesario retirar las postas cubanas y establecer una franja de seguridad entre estas y la cerca perimetral, para evitar incidentes.

Dada las condiciones existentes en la frontera que separa el territorio nacional con el ocupado por la base, la dirección de la Revolución decidió organizar un Batallón Especial con efectivos permanentes, cuyo personal fue escogido entre los mejores combatientes del Ejército de Oriente. Los seleccionados para integrar el batallón desde finales del mes de mayo recibieron un intenso entrenamiento e instrucción militar que se extendió por espacio de cinco meses. Una vez concluida de preparación, el 8 de noviembre de 1961 fue constituido el Batallón de la Frontera. Un día después, ocupó las posiciones de los milicianos. Su misión fue garantizar la integridad y la defensa del territorio nacional que limitaba con el enclave militar yanqui, y sobre todo no responder a las ofensas o provocaciones.En septiembre de 1964, esta unidad se transformó en la Brigada de la Frontera, con una estructura que aseguraba las complejas misiones asignadas.

Pero volvamos a finales de 1961 e inicios de 1962, cuando el gobierno de Estados Unidos preparó el programa secreto más tenebroso contra Cuba y su Revolución, la Operación Mangosta.Veamos que dice un documento secreto programático, preparado el 18 de enero de 1962, sobre el objetivo y el concepto de la operación:

  1. OBJETIVO

El objetivo de EE.UU. es ayudar a los cubanos a derrocar al régimen comu­nista en Cuba e instaurar un nuevo gobierno con el cual Estados Unidos pueda vivir en paz.

  1. CONCEPTO DE LA OPERACION

Básicamente, la operación está dirigida a provocar una rebe­lión del pue­blo cubano. Esta sublevación derrocará al régimen comu­nista e instaura­rá un nuevo gobierno con el cual Estados Unidos pue­da vivir en paz.

La sublevación necesita un movimiento de acción política fuer­temente mo­ti­vado y arraigado en Cuba, capaz de generar la rebelión, de dirigirla hacia el objetivo perseguido y de aprove­charse de su momento clímax. La acción polí­tica será apoyada por una guerra eco­nómica que induzca al régimen comunis­ta a fracasar en su esfuerzo por satisfacer las necesidades del país, las ope­racio­nes psicológi­cas acrecentarán el resentimiento de la pobla­ción contra el régi­men, y las de tipo militar darán al movimiento popular un arma de acción para el sabotaje y la resistencia armada en apoyo a los objetivos políticos.[8]

Sin embargo, los propios promotores y organizadores de esa macabra operación reconocían que el éxito del cumplimiento de su objetivo principal destruir la revolución no se lograría sin la intervención militar directa de las fuerzas armadas de Estados Unidos en una invasión al país.

De ahí, que una de sus preocupaciones eran como lograr justificar esa intervención. En esto la Base Naval yanqui en Guantánamo tuvo un papel importante, por lo cual no fue casual que las provocaciones provenientes de este enclave crecieran extraordinariamente.

También se elaboraron planes en el Estado Mayor Conjunto, como el de fecha 9 de marzo de 1962, bajo el título de “Pretextos para justificar la Intervención Militar de los Estados Unidos en Cuba”, para que fueran sometidosa su aprobación por la oficina del Secretario de Defensa, que contenían un paquete de inescrupulosas acciones referentes a la base, entre ellas:

  • Una serie de incidentes bien coordinados se planificarían para que ocurriesen en Guantánamo o sus alrededores, a fin de crear una apariencia verosímil de que fueron realizados por fuerzas cubanas hostiles.
  • Los Estados Unidos responderían con la ejecución de operaciones ofensivas destinadas a asegurar los suministros de agua y energía, destruyendo los emplazamientos de artillería y morteros que amenazan a la base. Comenzarían operaciones militares norteamericanas a gran escala.
  • Un incidente tipo Remember the Maine pudiera prepararse de diversas maneras.
  • Pudiéramos hacer volar un barco norteamericano en la bahía de Guantánamo y culpar a Cuba.[9]

Las tensiones aumentaban. Los días 3, 4 y 5 de marzo desde la base se realizaron disparos de armas de fuego contra las postas cubanas. El20, la cancillería cubana denuncia en Nota Diplomática, además, que en busca de un pretexto y probando los nervios de los soldados que custodian las fronteras, un transporte militar con marines armados a bordo, de forma agresiva y a toda velocidad traspuso la puerta terrestre y avanzó impetuoso hasta detenerse bruscamente a escasos tres metros de la posta cubana.

El 9 de abril, nuevamente el gobierno cubano envía otra Nota Diplomática, con motivo de la continuidad de los disparos. Ante estas denuncias, Estados Unidos las niega siempre y asume el papel de víctima. Fue ese un mes de más escaladas, quizás por conmemorarse el primer aniversario de la victoria en Playa Girón.

También fueron múltiples las violaciones del espacio aéreo cubano por todo tipo de aeronaves, incluidos helicópteros. De igual forma, embarcaciones de guerra yanqui violaron mar territorial del país.[10]

En mayo, marines secuestran en el interior del enclave al pescador Rodolfo Rosell Salas. Su cadáver, con huellas de tortura, fue encontrado sobre un bote, el 13 de julio. Durante el sepelio en Caimanera, el indignado pueblo tuvo que soportar la actividad de cuatro aviones y dos helicópteros, que sobrevolaron las cercanías del cementerio en el momento del enterramiento.

Eran días tensos. Sólo el 6 de julio de 1962, entre las cuatro de la tarde y las ocho de la noche, los soldados norteamericanos realizaron 94 disparos contra las postas cubanas. Dos días después, cruzaban la cerca, pasaban al lado cubano, prendían fuego a la vegetación y regresaban para, entre burlas y risotadas, tomar fotos de los soldados cubanos apagándolo.

La Base Naval de Estados Unidos en la bahía de Guantánamo, cual termómetro militar, permitió apreciar la dimensión real del peligro de guerra, durante la crisis de octubre de 1962. Una de las primeras medidas tomadas, reveladoras de la inminencia del conflicto, fue la evacuación de familiares de militares y civiles que se encontraban allí, así como su reforzamiento militar. Un total de 2 890 civiles fueron trasladados en buques y aviones al territorio continental de Estados Unidos.

El 21 de octubre, en la madrugada, arribó a la basepor vía aérea el 2do Batallón reforzado del primer regimiento, de la primera División de Infantería de Marina, el cual fue dislocado inmediatamente en el perímetro fronterizo para la construcción de obras ingenieras defensivas.

El 22, otro batallón reforzado de Infantería de Marina, a bordo de buques de la octava escuadra anfibia, arribó a la base. A estas fuerzas se sumó un tercer batallón de Infantería de Marina.

Posteriormente llegó la jefatura del sexto Grupo de Desembarco Regimental, para tomar el mando de las operaciones. En la base se encontraba además el cuarto batallón de construcciones móviles.

En medio de la crisis y con la intención de caldear los ánimos y provocar al Presidente y alto mando estadounidense, la prensa de ese país especuló que los soldados cubanos tiraban piedras a los infantes de marina y le apuntaban con sus armas. Los medios de prensa, cómplices, se sumaban a las provocaciones.

En resumen, durante la Crisis de Octubre, el total de efectivos militares en la Base Naval se elevó a 16 000 hombres. Una vez concluido el bloqueo naval, el Secretario de Marina, Fred Korth, ordenó mantener un elevado grado de disposición combativa de la base hasta nueva orden.

La Fuerza de Tarea Conjunta 135, conformada en esa instalación para el bloqueo naval a la Isla, junto a otras fuerzas, se mantuvo hasta el 7 de diciembre de 1962.Tales fueron las acciones desarrolladas en el enclave militar yanqui durante la Crisis de Octubre de 1962.

En consecuencia, una de las cinco demandas cubanas para el arreglo negociado de esa crisis hechas el 28 de octubre por el Comandante en Jefe Fidel Castro fue la retirada de la base naval y devolu­ción del territorio ocupado en Guantánamo, junto al cese del bloqueo económico, comercial y financiero, así como de las acciones subversivas y las violaciones del espacio aéreo y marítimo cubanos. Medidas que el gobierno norteamericano se negó a considerar y que hoy, a 54 años, están en la agenda de nuestro país en el proceso de normalización de relaciones.

Con el fin de la crisis, las provocaciones de los marines no cesaron, sino que se incrementaron. Esto hay que sumar la atención que desde la base, la CIA y la Inteligencia Naval, brindaban a las redes de espías, grupos y bandas contrarrevolucionarias.

La CIA y el Pentágono utilizaron la base cómo plataforma para la preparación de mercenarios de origen cubano, su entrenamiento y aseguramiento logístico. Desde la base operaban y en ella se ocultaban estos individuos cuando eran perseguidos por las milicias y las tropas cubanas. De allí partían aviones para lanzar provisiones a los bandidos alzados.

Fue la región de Guantánamo, como consecuencia del apoyo y participación directa de la base, de las de mayor actuación de la contrarrevolución en la Isla. Con la peculiaridad de ser un enclave de las fuerzas armadas de Estados Unidos,hacía más sensible su peligrosidad.

En Guantánamo actuaron más de 20 organizaciones conspirativas, que realizaron alzamientos, sabotajes y asesinatos, con el respaldo y guarida segura de la base.

En el libro inédito “En el ojo del huracán”, de José Sánchez Guerra, historiador de la provincia, revela que en Guantánamo y Baracoa, desembarcaron 16 expediciones: dos entre 1960 y abril de 1961; ocho entre mayo de 1961 y agosto de 1965; y seis entre septiembre de 1965 y 1970.

El enemigo se aprovechaba de la pobreza acumulada en la zona, para captar adeptos entre los campesinos, contra quienes desarrollaba un activo trabajo de guerra psicológica, instruido por especialistas de Inteligencia.

El año 1963 introdujo una nueva dinámica de hostilidad imperial: entre el 20 de junio y el 15 de julio, la inteligencia estadounidense y sectores del poder político y legislativo, comenzaron a manejar la idea de establecer un llamado “gobierno libre de Cuba” en la Base Naval, idea que no progreso.

La Base fue el centro de conflictos y crisis en las relaciones entre Cuba y Estados Unidos, entre 1964 y 1966, durante la administración Johnson. En ese periodo ocurrieron:

  • La llamada “crisis del agua”, en febrero de 1964, originada por la detención ilegal,en agua internacionales del golfo, de cuatro embarcaciones pesqueras cubanas y el encarcelamiento de los pescadores. Frente a este proceder de las autoridades de la Florida, el gobierno revolucionario respondió,el 6 de febrero, con el cierredel abasto de agua a la base, hasta que no fuesen puestos en libertad. Solo se abastecería una hora diaria con fines humanitarios. En represaría, el Pentágono expulsó a cientos de trabajadores cubanos que laboraban en la base y con la toma de medidas de autoabastecimientos de agua con buques cisterna.
  • La crisis de mayo de 1964. En medio de un aumento inusitado de las actividades provocativas en el perímetro fronterizo, los ataques piratas y de los vuelos espías U-2, sobre el territorio de la Isla, el Pentágono anuncia el inició, el 17 de mayo, del ejercicio militar “Desert Strike” [Golpe Merecido] en el territorio continental de Estados Unidos cercanos a las costas del Golfo de México, del Atlántico y en la Península de la Florida.

Este ejercicio constituía un peligro potencial para Cuba, en el mismo participaron más de cien mil efectivos, que incluían tropas aerotransportadas. También habían sido movilizadas unidades de la Guardia Nacional, reserva del Ejército, hecho poco usual en aquel entonces. El propósito anunciado de este entrenamiento era preparar las fuerzas para la alternativa de sostener una guerra limitada de carácter nuclear o convencional, sin que la misma se convirtiera en una confrontación a escala global, con lo cual se amenazaba a Cuba de forma directa.

Dadas esas circunstancias, la alta dirección cubana decidió decretar el estado de alerta máxima a las Fuerzas Armadas Revolucionarias y su despliegue estratégico a lo largo de todo el archipiélago nacional.

Para tensar más la situación, se suceden más provocaciones desde la base naval. El 17 de mayo, a las 16:10 horas, 12 soldados lanzaron piedras durante 30 minutos. Nuevamente el 19 de mayo, a las 19:00 horas, fue herido un combatiente cubana por una piedra lanzada.

El 29 de mayo de 1964, finalizó el ejercicio. Ante el cambio operado en la situación militar, se decretó el cese del estado de alerta vigente en Cuba. Sin embargo, las provocaciones y las agresiones desde la base norteamericana continuaron.

El 9 de junio de 1964, un disparo hiere en una pierna al soldado cubano José Ramírez Reyes cuando realizaba el servicio de guardia. El 25, otro disparo y otra víctima, esta vez el soldado Andrés Noel Larduet, herido en el pecho. El 19 de julio, caía mortalmente el soldado Ramón López Peña por un disparo desde la base. Tres atentados contra la vida de jóvenes cubanos en poco más de un mes.

¡Qué casualidad que el último atentado se produce apenas dos días antes de comenzar la IX Reunión de Consulta de la OEA, convocada para efectuarse entre el 21 y el 26 de julio de 1964, donde se aprobaría una resolución para el aislamiento total de Cuba en el hemisferio occidental!

Por lo tanto no es descabellado pesar que ese hecho formó parte de una operación del servicio de inteligencia naval para provocar una respuesta de fuego de los centinelas cubanos y crear un incidente que justificara una agresión armada al país amparada por la OEA y el TIAR. Pero su organizadores fallaron, la “sangre fría” de los combatientes cubanos que tenían instrucciones de no dejarse provocar prevaleció. Tal vez ensayaron una provocación, como la que días después, el 4 de agosto, realizarían en el Golfo de Tonkín para justificar la extensión de su intervención militar en Vietnam.

  • La crisis de mayo de 1966. Los fracasos de la guerra sucia por vía violenta no fue un factor para que cesaran las actividades subversivas y secretas de la CIA y de otros organismos de inteligencia de Estados Unidos contra Cuba. En 1966 tuvieron lugar momentos de tensiones en las relaciones entre Cuba y Estados Unidos. Grupos de poder, que manifestaban su descontentos con la derrota de la contrarrevolución en Cuba, y funcionarios dentro de los servicios especiales, en particular la Inteligencia Naval, o con fuertes vínculos dentro de éstos, fraguaron conspiraciones para provocar un fuerte incidente que cambiara la ambigua posición del presidente Johnson y de otras altas autoridades ejecutivas de dejar el asunto de Cuba “por ahora” y empujar a la administración a una intervención militar directa.

Quizás los resultados de la invasión a la República Dominicana estimularon esos planes, lo que puede explicar los continuados actos provocativos de los marines de la base contra los combatientes cubanos que custodiaban el perímetro fronterizo que escalóhasta el grave incidente ocurrido el 21 de mayo de 1966, cuando –a la caída de la tarde de ese día– infantes de marina dispararon contra los soldados cubanos de posta, ocasionando la muerte del joven combatiente Luís Ramírez López.

Ante las denuncias cubanas por el nuevo crimen, el Departamento de Defensa de Estados Unidos emitió una nota que deformaba los hechos, al presentar al soldado cubano asesinado como responsable del incidente, al decir que había penetrado con sus armas por la cerca perimetral de la base. La grotesca escalada que el gobierno norteamericano y los medios internacionales de prensa ante la muerte de Ramírez López, convirtiendo a Estados Unidos de victimario en víctima, es un excelente ejemplo de manipulación y fabricación de pretextos.

Para denunciar el crimen, el gobierno revolucionario invitó representantes de agencias y medios de prensa de 16 países, al lugar de los hechos. Allí comprobaron la existencia de una triple cerca, cada una de 15 a 17 pelos entrelazados entre sí con púas, y minas de la parte ocupada, lo que demostraba el absurdo de la falacia norteamericana.

Ante la amenaza real de agresión, la dirección cubana se vio obligada a decretar el Estado de Alerta, el 28 de mayo de 1966, en espera del desarrollo de la situación. Sin embargo, el conflicto no escaló más allá.

Hasta aquí este breve recuento, en el cual sería imposible en este espacio de tiempo referirme a todos los sucesos y agresiones originado desde el territorio usurpado de nuestro país por la Base Naval de Estados Unidos en Guantánamo. Las provocaciones y conflictos no cesaron en las décadas siguientes.

Notas

[1] Rene González Barrio: Un Maine detenido en el tiempo, Casa Editorial Verde Olivo. La Habana, 2013, p. 135

[2]La Voz del Pueblo: Guantánamo, 23 de enero de 1960, año 60, número 19, p. uno.

[3]US News and World Report, October 3, 1960.

[4] Archivo MINREX. Despacho 291 de la agencia AP. Miami Beach, 19 de octubre de 1960.

[5] Ibídem. Despacho 111 de la agencia AP, New York, 21 de octubre de 1960.

[6] Ibídem. Despacho 134 de la agencia PL, New York, 21 de octubre de 1960.

[7]Foreign Relations, 1961-1963, Vol. X. Cuba, 1961-1962, United States Government Printing Office, Washington, 1997, pp. 638-639.

[8] Ibídem, pp. 710-718.

[9]Department of Defense. Office of the Defense, Historian’s, Cable Files, Cuba, January-August 1962.

[10] Archivo MINREX. Expediente 55.1 Bases Militares EEUU. Violaciones del espacio aéreo por aviones de la Base Naval de Guantánamo. 1961-1962.

Acerca de Dialogar, dialogar

Historiador, investigador, papá de María Fernanda y Alejandra
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